Llega el verano y comienzan las reuniones de amigos hasta altas horas de la noche disfrutando de la bajada de temperaturas que se sucede tras la puesta del sol. Muchos decidimos organizar en casa estas quedadas vespertinas y queremos ofrecer a nuestros invitados nuestra mejor cara y la de nuestro hogar. Pero preparar el evento perfecto, como todos sabemos, no es tarea fácil, y hay cosas que incluso se nos escapan de las manos (como el tiempo que hará, o si habrá bajas de última hora). Para todo lo demás, todo lo que sí que podemos organizar, es importante planificar muy bien qué es lo que vamos a necesitar.

Para empezar debemos tener claro cuántos seremos y, siendo sinceros, encargar la comida necesaria. Suficiente trabajo será poner la casa en orden y con estilo como para, además, perder preciosas horas entre fogones, por muy bonita que sea nuestra cocina.

En verano, la decoración se viste de dos tendencias opuestas pero que funcionan perfectamente, en cualquiera de los casos, con una base neutra como es el blanco. Una de ellas son los colores vibrantes como el naranja, los amarillos y los dorados y la otra son colores suaves que evocan el mar como los verdes aguamarina, los verdes menta, los rosas cuarzo… En general, lo importante es guardar coherencia entre todos los elementos.

Puedes empezar por decorar el espacio, ya sea un jardín o una terraza. Si la fiesta es por la noche, vigila qué iluminación escoges (ni demasiado fuerte ni tampoco demasiado ténue). Si quieres, además, que tu fiesta tenga más glamour, puedes añadir algunas flores, velas, guirnaldas, unas lámparas de papel o unas simples bombillas de colores alrededor del lugar donde se va a celebrar la fiesta. Por último, no olvides la música ambiental, imprescindible para crear un ambiente perfecto. 

En cuanto a la decoración, apuesta por plantas, flores y otros elementos naturales y un tanto rústicos, que aporten sencillez y naturalidad.

A cualquiera, a estas alturas, le habría entrado el agobio... “Pero ¿y cómo lo cuadro todo?”

Consejos para la reunión perfecta:

 

1. Piensa en lo que ya tienes en casa e intégralo en la decoración del evento.

2. En función de lo que ya tenemos en casa elige una paleta de colores con los que completarlo y trabaja sobre ella.

3. Piensa bien el menú. Lo más importante que tienes que tener claro es que todo saldrá mejor si apuestas por platos fáciles de cocinar, algo que sepas que se te da bien, para evitar sorpresas de última hora y poder disfrutar de tus amigos al máximo sin tener que pasarte la velada encerrada en la cocina.

4. Haz una lista de lo que necesitas. Y síguela cuando vayas a comprar, puedes desviarte un poco e improvisar, pero no lo hagas con todo porque acabarás comprando de más y luego, también, te faltarán cosas básicas.

5. Sé ecológico. Sabemos que el plástico es cómodo y barato, pero, actualmente, hay cuberterías y vajillas que no son demasiado caras y se lavan rápidamente en el lavavajillas. Además, entre nosotros, no es lo mismo comer en un plato decorado en condiciones que en uno de plástico blando.

6. Elige manteles finos pero que no te importe que se manchen. El vino suele correr por las copas durante toda la noche y es más que probable que una (o más) de ellas acabe derramada por la mesa.

7. Iluminación tenue. No queremos una luz intensa sino una iluminación que nos acompañe con el ocaso y que sea la transición perfecta a la noche.

8. Atrévete con una fiesta temática. Deja volar tu imaginación e inspírate en una época, tu peli o tu serie favorita, una cultura, etc. En materia de temáticas, ¡aquí no hay límites! Y si quieres que tu fiesta sea inolvidable, propón que la gente se disfrace.

9. Si no tienes tiempo, haz algo más colaborativo. Si ves que se te echa el tiempo encima, puedes proponer ayuda a tus amigos, para que cada uno aporte algo y la fiesta se pueda organizar entre todos: pueden traer los entrantes, los postres o las bebidas, y tú encargarte del plato principal, o sencillamente de poner a punto la terraza o el jardín donde vaya a ser la fiesta.

10. Prepara algún detalle que sorprenda a tus invitados. No hace falta que sea algo muy elaborado. Basta con que hagas una ‘playlist’ específica con los temazos que más os gusten a todos, o los sorprendas con algún sencillo cóctel al entrar.