Son un básico de las casas de pocos metros y, aunque el feng shui le ha prohibido la entrada en el dormitorio, nosotros hace tiempo que le hemos dejado entrar, sin permiso, en todas nuestras estancias, y hemos caído rendidos, en modo madrastra de Blancanieves, a sus encantos decorativos. La clave de su éxito, además de su diseño, radica en una buena ubicación y una correcta colocación, que le permita brillar sin deslumbrarnos. Puedes poner solo uno grande o mediano o jugar a combinar varios y aligerar la decoración. ¿Dudas? ¡Descubre lo que pueden hacer por ti! 

Cuatro poderes mágicos

  1. Tan decorativos como prácticos, no tienen complejos de estilo. Por eso, se sienten igual de cómodos en una decoración de interiores nórdica como entre el lujo más clásico. Opta por un marco de madera tallada para un look tropical, apuesta por un espejo tintado y curvo para lograr un aire vintage, un marco de metal y envejecido para un ambiente industrial o un de latón para un toque art deco. ¡Tú eliges!
  2. Son aliados de la luz, de manera que, al colocar un espejo frente a una ventana, la habitación se hará más luminosa. Recuerda que cuanto más grande sea el espejo, ¡más poderoso será el efecto!
  3. Usados correctamente potencian la sensación de amplitud. Puedes poner un modelo XXL directamente en el suelo, crear una ‘pared galería’ mezclando formas y tamaños, aprovechar la altura del techo con un diseño vertical que nos haga mirar hacia arriba o lograr profundidad enfrentándolos. 
  4. Pueden actuar como un trampantojo y crear escenarios sorprendentes. Así, colocado en una puerta dará la impresión de que la habitación está abierta, junto a varias plantas, creará una jungla interior, al final de un pasillo, lo hará parecer infinito…
En el vestidor o junto al armario
1/9

En el vestidor o junto al armario

Si no tienes un vestidor independiente, el dormitorio jugará el papel de esa habitación. Por tanto, es fundamental instalar un espejo grande para que puedas comprobar tus looks antes de salir de casa. ¿El ideal? De cuerpo entero, que refleje toda tu silueta sin cortar la cabeza o los pies, y a una distancia suficiente para que no tengas que pegarte a él para verte. Las puertas de armario con espejo son también una buena opción. Foto: Karup Design

En el salón
2/9

En el salón

Adorna las paredes y permite jugar con el espacio cambiando un poco las proporciones. Para que sea estético, colócalo, por ejemplo, sobre un mueble bajo para darle altura y procura que no refleje la pantalla del televisor y no te deslumbre, si está cerca de una ventana. Foto: Roche Bobois

En el suelo
3/9

En el suelo

Un gran espejo vertical en el suelo del recibidor, el vestidor o el dormitorio se transforma en un instante en el mejor aliado para comprobar tu aspecto antes de salir de casa. Una vez que te acostumbres a él, no podrás evitar el último vistazo. Foto: Ethnicraft

Colgado en la pared
4/9

Colgado en la pared

Para ampliar la habitación sin desperdiciar espacio en el suelo, la solución más clásica es colgarlo, en horizontal o en vertical, según los metros disponibles y el efecto deseado. Recuerda que las las formas geométricas y asimétricas revalorizan la decoración y aportan un aire moderno, incluso en estancias clásicas, y que sobre la chimenea son todo un clásico de estilo. Foto: Alternative Flooring

En el tocador
5/9

En el tocador

Convierte en oro todo lo que toca, por ejemplo una consola o una mesa en un tocador. Elige un modelo que encaje con el estilo y el tamaño del dormitorio, aunque si quieres sentirte como una estrella, nada mejor que el tipo camerino con luces. Ten en cuenta que  las formas curvas otorgan sofisticación y sensualidad al espacio. Foto: Knowhaus

En las zonas de paso
6/9

En las zonas de paso

Si tu entrada es realmente pequeña, no dudes en aumentar el tamaño del espejo y elige uno que cambie las proporciones. Pégalo a la pared, para que no ocupe demasiado. En el pasillo agregan dimensión al espacio y permiten optar por la originalidad. Recuerda que los formatos circulares focalizan la atención de la estancia donde se ubiquen, realzando el ambiente. Foto: Bruguer

Sobre un mueble
7/9

Sobre un mueble

Para asegurarte un buen resultado, no lo pegues nunca a muebles cercanos y deja siempre entre 20 y 50 cm entre el borde del espejo y la parte superior del aparador, el respaldo del sofá o el banco de entrada. Un plus: esta solución evita que los más pequeños de la casa dejen su huella al mirarse. Foto: Gubi

En el baño
8/9

En el baño

Aquí el espejo debe ser muy funcional, aunque sin perder su espíritu deco. Situado sobre el lavabo, debe tener el tamaño suficiente para la higiene y la rutina beauty. ¿Un extra? Un modelo que incorpora iluminación para ser aún más práctico o en compañía de uno de aumento. Foto: Hygge & West

Bajo el porche
9/9

Bajo el porche

Terrazas y jardines son también parte de nuestra vida, incluso durante los meses más fríos (piensa en un desayuno de domingo un día de invierno soleado). Por eso, nada mejor que vestir nuestros espacios exteriores con las mejores galas. Eso sí procura que sea un espejo ‘todoterreno’, aunque esté protegido: las fibras vegetales, como el ratán de este espejo de Habitat, son perfectas.