A cada color una emoción distinta. Hay quien necesita cubrir sus paredes de tonalidades claras para sentir calma. Otras personas apuestan por colores llenos de fuerza. Sin embargo, cuando hay que pintar la habitación del bebé, allá donde dará sus primeros pasos, ¿por qué color nos decantamos?

La respuesta psicológica que tenemos a los colores es bastante personal, moldeada por la experiencia y la cultura. Es decir, que a cada tono cada persona asociará una sensación distinta. Y, aunque la psicología del color todavía está estudiando los pequeños cambios que puede hacer en los seres humanos, hoy queremos mostrarte las diferentes variedades de colores que puedes utilizar para pintar el cuarto de tu recién nacido e instaurar en él nuevas sensaciones.

Para conocer estas paletas de colores que guardan significados muy concretos, contaremos con el informe que han elaborado los especialistas en diseño de interiores Homedit.com para averiguar cuáles son los mejores tonos para pintar la habitación de un bebé. De hecho, según Lee Chambers MSc MBPsS, Psicóloga y Consultora de Bienestar:

 

El color puede tener un efecto significativo en la psique, influyendo en todo, desde el estado de ánimo hasta el bienestar psíquico.

 

Cuando pensamos en decorar la habitación de los recién nacidos, es posible que al instante, nos llegue a la imaginación una paleta de colores dulces y neutros o detalles tiernos y delicados que se relacionan con el mundo infantil. En realidad lo que se busca es crear un lugar de serenidad para el recién nacido. Sin embargo, pintar las paredes de su habitación va mucho más allá de ese ideario.

Hay otra consideración en la que pensar, y es cómo la psicología del color puede impactar en los sentimientos y comportamientos. Para empezar, la forma más fácil de dividir los colores es en los más cálidos y los más fríos.

Por ejemplo, según el estudio, el color más popular es el amarillo con un 52% de padres pintando la habitación de su bebé de este color. El color menos popular es el rojo con el 6% de los padres; mientras que el verde es, según Lee Chambers, el mejor color para crear ambientes de concentración. Si prefieres que la habitación del bebé esté marcada por el equilibrio de energía y la serenidad, entonces el color ideal es el púrpura.

Te mostramos ahora una selección de los colores más destacados para pintar la habitación del bebé, entre los que se encuentran; el amarillo, el rosado, el púrpura, el azul, el verde, el azul, el verde, el naranja y el rojo. Una variedad de tonos a los que les corresponde una sensación, una emoción, un equilibrio de colores para el recién nacido.

Rosado
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Rosado

El rosa pastel es uno de los colores más populares para un dormitorio infantil, pero no tan a menudo en otros espacios. Lo interesante es que el rosa toma algunos de los beneficios del rojo, pero elimina la estimulación.

Aún así, es importante tener en cuenta que el rosa al principio es calmante y puede aumentar la compasión, pero con el tiempo "puede volverse irritante y provocar un niño perturbador", según Lee Chambers MSc MBPsS, Psicóloga y Consultora de Bienestar.

Púrpura
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Púrpura

El púrpura es también una gran opción al ser un color sabio y majestuoso. Aporta un toque diferente al espacio combinando el fuego del rojo con la naturaleza relajada del azul.

Sus beneficios pasan por crear un buen equilibrio y mantener la serenidad. Aunque, en caso de subirle la tonalidad, un fuerte púrpura puede tener un aspecto adulto que podría quitarle el toque infantil a la habitación.

Amarillo
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Amarillo

El amarillo es uno de los colores preferidos para decorar la habitación de los recién nacidos. Un tono maravilloso por su neutralidad. Un aura feliz proviene de una habitación del color del sol que puede aumentar la concentración y la motivación.

Sin embargo, cuanto más brillante es el amarillo más estimula la frustración y, según la investigación, el amarillo hace llorar a los bebés más que cualquier otro color.

Azul
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Azul

Si existe un color popular, ese es el azul, capaz de crear una atmósfera relajante que reduce la estimulación y ayuda a los niños a calmarse. También invoca una sensación de enfriamiento corporal, lo que ayuda cuando los más pequeños se duermen.

Es importante tener en cuenta el tono, si es demasiado oscuro puede volverse casi sombrío y poco inspirador, pero demasiado pálido reduce algunos de los beneficios. Lo ideal es mantener un equilibrio entre paletas, sin excederse en ninguna de las dos partes.

Verde
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Verde

El color armonioso y fresco del verde. Una opción ideal si queremos aprovechar el color simbólico de la naturaleza. Con sus connotaciones al crecimiento y al aire libre, toma algo de la felicidad del amarillo y algo de la calma del azul. Promueve la concentración y calma la mente, pero no motiva ni inspira energía o comunicación.​

Naranja
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Naranja

Otro color alegre que no se usa a menudo, pero que resulta muy acogedor, es el naranja. Un tono para inspirar la comunicación, pero que según la experta en psicología y bienestar, genera una ansiedad subyacente que disminuye la atención de los niños.

Rojo
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Rojo

Por último, uno de los colores menos utilizados es el rojo. Pero ¿por qué? Según Lee Chambers es el color que representa la energía y la ira. Es probable que dé lugar a un niño excitable y confiado dispuesto a superar los límites. Sin embargo, también es probable que aumente la agresión, disminuya la concentración y estimule demasiado a los niños.