¿En qué lugares de casa tienes espejos? Según el feng shui, hay que tener cuidado porque el dónde y el cómo los colocamos puede influir en nuestro bienestar a causa de la alteración de las energías. Ahora, puede que ya estés pensando en la disposición de los espejos de tu casa y en los próximos cambios que vas a hacer. Pues bien, te vamos a contar cómo funcionan estos flujos de energía y cómo interfieren en nosotras.

¿Qué es el feng shui?

Es un sistema filosófico de origen taoísta que proviene de china y se basa en la ocupación consciente y armónica del espacio para conseguir transmitir una energía positiva a las personas que residen en ese lugar.

Lugares prohibidos para los espejos      

Lo más importante en la distribución de los espejos es el reflejo. Por regla general, si lo que se refleja es agradable, el efecto será positivo. De lo contrario, cuando enfoca cosas negativas, ya puedes imaginarte que no será bueno.

Frente a la cama

Si tienes espejos en el dormitorio, debes saber que está es la peor estancia donde colocarlos. La filosofía del feng shui dice que no es bueno estar reflejado en el momento de dormir. En el caso de que tengamos uno frente a la cama, nuestra energía podría estar rebotando durante toda la noche, viajando entre el espejo y nuestro ser. De este modo, se producirá un constante flujo de energía que no nos dejará descansar tranquilamente. En consecuencia, estaremos más cansadas y, probablemente, tendremos un peor estado de ánimo.

Delante de la puerta de casa

De la misma manera, situar un espejo delante de la puerta de entrada a tu hogar no es buena idea. Si lo haces, la energía rebotará y saldrá de tu casa. Así que podría no fluir la armonía dentro de ella.

Los reflejos negativos

Para evitar las malas vibraciones o sensaciones negativas, tampoco deberían ser colocados en lugares donde reflejen esquinas afiladas o vigas, la basura, facturas, espacios desordenados u objetos deteriorados.

El caso del baño

Por lo que hace a los espejos del baño, es normal tener uno, pero se recomienda que refleje una zona agradable del baño y no las desagradables como el inodoro.

Cómo no colocarlos

Además del lugar, también importa el cómo. Los espejos no deberían situarse uno frente al otro porque estaría rebotando la energía entre ellos continuamente, careciendo de sentido. Del mismo modo, tampoco deberían utilizarse espejos fragmentados porque parten el reflejo y lo dispersan, perdiendo su poder de recargar el ambiente de energía positiva. No los coloques de manera que no veas tu cabeza al completo y cámbialos cuando estén desgastados o oxidados.