El 20% de la energía que se consume en España se gasta en nuestros hogares. Había que decirlo. Como también, el hecho de que nuestras casas consumen la quinta parte de toda la energía que se emplea en España. Y si hay un espacio por antonomasia que consuma energía, esa es la cocina. Largos cocinados o horneados de más de una hora con los que perdemos la cuenta del tiempo que llevamos frente a los fogones. Lo que, más tarde, se reflejará en las facturas. El bolsillo sufre, pero también el medioambiente. 

Así, frente a la pregunta de cuánto cuesta cocinar, ya no debemos mirar los tiempos, sino la energía que se consume. O, mirándolo desde otro ángulo, ¿cómo puedo cocinar de forma eficiente y reducir así mis facturas? Una medida o varias que no solo te ayudarán a reducir tu consumo, sino que además de economizar el tiempo de elaboración de los platos, ayudas a rebajar la huella ecológica. Una práctica que afecta tu bolsillo, pero también al medioambiente. 

Pequeños cambios en tu manera de cocinar que pueden convertirse en una verdadera revolución. Desde calentar en microondas en vez de al horno, pues el microondas consume hasta un 70% menos que un horno tradicional, hasta escoger bien el tipo de cacerolas que utilizarás para que sean del mismo tamaño o un poco más grandes que el fogón y no se pierda energía por los laterales. Esto en casa de tener fogones. De hecho, puesto a elegir, entre los diferentes tipos de cocina, la vitrocerámica es la que más consume, por eso es aconsejable optar más por una placa de inducción, que cuentan con certificaciones de ahorro de energía. Descubre ahora estos y otros trucos para cocinar de forma eficiente y ver cómo se reducen tus facturas.

 

Aprovecha, con ojo, las ventajas del horno
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Aprovecha, con ojo, las ventajas del horno

Aprovecha todas las opciones que tiene el horno. Por ejemplo, puedes guisar varias cosas a la vez, o una inmediatamente después de otra, para no malgastar el calor residual. Es interesante, una vez apagado, aprovechar el calor que queda para cocinar. Puede ser un postre o para que un plato se termine de hacer.

Hay que tener cuidado con abrir la puerta mientras el horno está en marcha. Cada vez que lo hacemos, se va un 20% del calor acumulado.     

Cocina para varios días
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Cocina para varios días

Otra manera de ahorrar energía es preparar alimentos para varios días. Siempre gastaremos menos recalentando una comida ya hecha que volviéndola a cocinar. 

Calienta en microondas antes que en horno
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Calienta en microondas antes que en horno

El microondas consume hasta un 70% menos que un horno tradicional. Si tu receta es válida para microondas, opta por éste.

Cocina con olla a presión
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Cocina con olla a presión

Aunque estamos acostumbrados a cocinar a fuego lento, es cierto que, si queremos ahorrar dinero y con ello energía, lo ideal sería cocinar en la olla exprés. La máxima de este tipo de ollas es más calor en menos tiempo. ¿Las ventajas? Conseguiremos preparar nuestros alimentos en muy poco tiempo con un gasto energético menor. De media, una olla a presión permite ahorrar hasta un 50% de energía respecto al mismo plato cocinado en una olla normal.

Tamaño
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Tamaño

Para ahorrar energía durante la cocción, las ollas y sartenes que utilices deberán ser del mismo tamaño o un poco más grandes que el fogón. Al colocar un utensilio muy pequeño el calor se desperdicia escapando la llama por los laterales. También es importante que los fondos de las ollas sean planos, se conduce mejor el calor y de forma más regular.

Tapa las cacerolas al cocinar
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Tapa las cacerolas al cocinar

Es importante mantener tapadas las ollas y sartenes durante el momento de cocción. Esto, no solo aprovecha mejor el calor, si no que además conseguimos que los alimentos ganen en sabor al concentrárse los aromas.