Este proyecto fue todo un reto para Mariana Larentis y Alberto Medina, del estudio barcelonés Alma Project. Cuando se desplazaron hasta la cala Sa Riera, en la Costa Brava catalana, descubrieron una antigua casa de pescadores de dos plantas inconexas, de forma irregular y enclavada en una roca que la convertía en un lugar oscuro, estrecho y húmedo.
Tenían claro que a nivel constructivo y de distribución debían pensarlo todo muy bien, teniendo en cuenta, además, que la reforma debía responder a las necesidades programáticas que los propietarios precisaban. Y lo que también tenían muy claro es que el proyecto se iba a inspirar en el mar que se ve desde la casa, así como en su artesanía y tradiciones.
Como resultado de todo esto, salta a la vista algunas de las soluciones de connotaciones muy mediterráneas adoptadas por Alma Project, como el uso del Tadelak, un revestimiento de cal que ayuda a regular la temperatura la humedad y las propiedades fungicidas. Otro aspecto a destacar de la reforma es el aprovechamiento del espacio, como sucede con la escalera que comunica ambas plantas y en el pasillo.
Foto: María Pujol
En cuanto a la distribución, la zona más social de la vivienda está situada en el piso superior y se concibe como un espacio único que aúna cocina, comedor y salón, abiertos a un balcón con vistas al mar. En este planta también está el dormitorio principal en suite y un aseo de cortesía. Y en el piso inferior hay otros dos dormitorios y un baño, además del acceso al garaje de la casa.
Reconfiguramos todos los espacios existentes para adaptarlos a un nuevo estilo de vida, y los hemos conectado estética y visualmente con su entorno