El diseño de interiores siempre es una combinación de las preferencias del cliente, su estilo de vida y la visión del diseñador. Y exactamente así es como se pensó este proyecto, un piso de 140 metros cuadrados ubicado en Moscú. Tal como explica el estudio SUITE Home Interiores, encargados de llevar a cabo toda la reforma, en este piso era importante proporcionar a todos los miembros de la familia espacios personales cómodos y aislados, al mismo tiempo que se creaba un espacio común para recibir invitados y disfrutar de comidas juntos, donde se llevaría a cabo la vida familiar principal.
“Cuando vimos este piso por primera vez, quedó claro de inmediato que sería luminoso. De hecho, ya era luminoso: estaba bien iluminado, bañado literalmente por el sol, con una excelente vista a la ciudad. Nuestro objetivo era simplemente capturar esa atmósfera.”, explican desde el estudio.
En este proyecto el estudio buscó la apertura y simplicidad bien pensada. Esa fue la esencia original de este piso: un espacio con grandes ventanales que ofrecen vistas a la ciudad. En esta ocasión, la clientela era una familia con una visión abierta del mundo y la creatividad.
Interiorismo: Ekaterina Grigorieva y Polina Belyakova Fotos: Mikhail Loskutov Estilismo: Natalia Onufreichuk
En el interior del piso se ha usado mucha madera. Se ha apostado por variedades de tonos naturales cálidos y claros, como el arce o el abedul. Por eso, el espacio resulta casi monocromático y muy cálido. El segundo material importante ha sido el granito de la variedad Bella White, que se ha usado en el suelo y en la zona de entrada, así como en los baños, pero con diferentes acabados.
Como curiosidad, el propietario del piso es un gran aficionado a las nuevas tecnologías, por lo que el nuevo hogar cuenta con espacios inteligentes de Apple, y todos los dispositivos, incluyendo la iluminación, la música, las cortinas, la calefacción y la ventilación, son controlados por voz.