Vivir en un gran bloque de apartamentos, pese a ser la opción más cómoda de la mayoría de habitantes de la gran ciudad, en ocasiones pueden llegar a atosigarnos y a hacernos sentir como si viviéramos en una gran colmena de abejas. Esta sensación está llevando a muchas personas a optar por viviendas alternativas, que se alejan de los patrones corrientes. Mientras que algunos se decantan por la opción más radical para alejarse de la gran jungla de cristal en la que vivimos y se retiran a refugios alejados de la civilización, otros (la mayoría, de hecho) no tenemos la suerte de poder irnos tan lejos. Para todos aquellos que no podemos huir de la jungla urbana, existe una opción que permite vivir en la ciudad, de forma más económica y autosuficiente: las casas flotantes.

No, no hablamos sólo de esos veleros y yates de lujo que sólo están al alcance de unos pocos. Se trata de ‘viviendas barco’, algunas de las cuales pueden albergar hasta seis habitaciones y tres baños. Diversas compañías ya han avistado oportunidades de negocio reales en esta alternativa, como la empresa portuguesa Go Friday, que ya ideado casas flotantes autosuficientes de lujo (generan de manera autónoma entre el 50% y el 80% de la energía que consumen anualmente a través de paneles solares) que hacen las funciones tanto de primera residencia como de casa de vacaciones.

Otra de las compañías en lanzarse al negocio de las casas flotantes en la española Home Aboard, que combina el soporte tecnológico empleado para la construcción de yates con el de la construcción de residencias de lujo. Aunque no es su función principal, estas viviendas barco tienen la capacidad de viajar a unos pocos km/h, por lo que permiten su amarre en zonas específicas.

Pese a que la normativa actual española aún no contempla las casas flotantes como viviendas que cumplan todos los requisitos legales, existen en Europa puertos que ya se han convertido en verdaderos barrios flotantes, como es el caso del Puerto de Barcelona, donde hay registradas unas 150 embarcaciones-casa, u Holanda, el ejemplo por antonomasia de este tipo de casas. El barrio de Ijburg, en la zona este de Ámsterdam, por ejemplo, es un barrio creado a partir de seis islas artificiales: una de las comunidades flotantes más grandes del mundo. Lo mismo sucede en muchos otros lugares del mundo como Seattle (Estados Unidos), Canadá.

Y es que en muchos lugares del continente europeo esta tendencia de vivir en hogares ‘desplazables’ ya lleva unos años en auge, especialmente en aquellas ciudades donde abundan los canales, ríos y lagos, como Holanda, Francia o Reino Unido. Además de ser una alternativa mucho más íntima, original e incluso asequible de vivir, también suponen, sin duda, una solución vacacional que permite a sus inquilinos gozar del sol y del agua sin salir de casa, y sin tener que preocuparse del mantenimiento de una piscina o jardín. Estos beneficios están haciendo que las viviendas flotantes disfruten de mayor aceptación y se hayan convertido en el nuevo hogar de miles de personas.

¿Y tú, te animas a hacer el cambio? Aquí tienes algunas de las viviendas flotantes más lujosas para que dejes volar tu imaginación.

Río Waal in Nijmegen, Países Bajos
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Río Waal in Nijmegen, Países Bajos

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Alqueva, Portugal
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Alqueva, Portugal

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Taggs Island, Reino Unido
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Taggs Island, Reino Unido

Visto en: Daily Mail - Pinterest.es

Miami, Florida
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Miami, Florida

Visto en: Dear Art, Architecture - Pinterest.es

Bluefields Houseboats, Reino Unido
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Bluefields Houseboats, Reino Unido

Visto en: New Atlas - Pinterest.es

Amsterdam, Holanda
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Amsterdam, Holanda

Visto en: Vintage & Chic - Pinterest.es