Empieza la primavera, y con ella llegan los meses de sol y temperaturas agradables. Aunque todavía quedan unas semanas de abrigo, todo parece indicar que después de Semana Santa podremos pasar a las chaquetas finas y apartar los gorros, guantes y chaquetones.

Tengas mucho o poco espacio en tu casa, siempre hay alternativas para aprovecharlo mejor y descubrir oportunidades de almacenaje que te permitan despejar otras zonas como el armario o vestidor. En definitiva, es hora de guardar la ropa gruesa de invierno y dar paso a un armario lleno de prendas más finas de colores y patrones agradables acordes con esta nueva estación.

Da igual si tu zona de almacenaje está en el desván, bajo la cama, en un armario o incluso en el garaje. Lo importante es guardar todo correctamente y, sobre todo, de manera ordenada para que cuando vuelva a llegar el frío no nos volvamos locos y mantengamos todas las prendas de frío intactas y en buen estado.

Como primer consejo, desde Ikea destacan la importancia de elegir correctamente el tipo de caja para cada ubicación y cosa. ¿Quieres saber el resto?

El armario
1/6

El armario

Para muchas personas, el armario es uno de los pocos espacios disponibles para guardar ropa. Precisamente por eso es importante aprender a usarlo de manera eficaz.

A menudo olvidamos que el estante superior ofrece mucho más espacio extra de lo que pensamos. Para aprovechar bien cada rincón, un consejo es guardar en este estante superior la ropa (¡siempre doblada!) en cajas de cartón o tela (para que la ropa esté ventilada).

Fotografía: Ikea

Bolsas y cajas
2/6

Bolsas y cajas

Si prefieres guardar la ropa en cajones, existen bolsas de almacenaje transpirables de distintos tamaños que también dejarán transpirar la ropa y la protegerán del polvo y la suciedad.

¿Y los accesorios más pequeños? Para eso también hay solución: las bolsitas de plástico más pequeñitas transparentes son perfectas para, posteriormente, guardar ordenadamente en cajas de manera que sea muy fácil encontrar lo que buscamos.

Y si quieres protección extra sumada a un aroma agradable, puedes apostar por añadir un poco de lavanda o bloques de cedro para mantener alejadas a las polillas.

Fotografía: Ikea

Bajo la cama
3/6

Bajo la cama

¿Te desespera pensar que necesitas mucho más espacio del que tienes? ¿Has pensado en que quizás debajo de la cama tienes mucho espacio que no estás aprovechando?

La mejor opción es añadir un par de cajas o cajones poco profundos (si son con ruedas, mejor) y llenarlos de ropa previamente guardada ordenadamente en las mencionadas bolsas de almacenaje. También es el lugar perfecto para almacenar zapatos y mantenerlos ordenados. ¡Así te aseguras de mantener el suelo del dormitorio despejado!

El espacio de debajo de la cama también puede ser el lugar perfecto para almacenar aquellas prendas y artículos que más abultan: chaquetones, nórdicos, cojines, etc.

Eso sí: no olvides lavar o llevar a la tintorería este tipo de ropa antes de guardarla durante temporadas largas. En cuanto a los zapatos, limpia y desinféctalos bien y ponles una horma para que no pierdan su forma original.

Fotografía: Ikea

En el desván
4/6

En el desván

Los desvanes son uno de los lugares mejor aprovechados para almacenar cualquier tipo de objeto. En el caso de la ropa, puedes optar por cajas de plástico grandes y transparentes: podrás apilarlas unas encima de otras, verás lo que hay dentro de ellas sin tener que deshacer la pila y lo más importante: el contenido no se deteriorará por la humedad de la estancia.

Cuando no tengas cajas transparentes, lo mejor es etiquetarlas indicando su contenido. Para el resto de prendas que no puedan doblarse, ¿qué tal probar con una barra y fundas de plástico individuales para cada prenda? Las protegerán de humedad, manchas y polvo y mantendrán su forma y estado.

Fotografía: Ikea

En el vestidor
5/6

En el vestidor

Si tu armario es grande y no necesitas guardar la ropa en cajas, puedes optar por colgar los artículos que quieras almacenar en bolsas para ropa y ponerlos al final de la barra. En el estante superior pueden ir los pequeños bolsos, gorros, bufandas o sombreros guardados en cestas de tela.

No te preocupes, estas cestas están hechas con materiales naturales que garantizan la transpiración de la ropa, así que todos tus artículos se mantendrán en buen estado. Un truco: ponlos en bolsas de algodón y añade bloques de cedro o lavanda contra las polillas.

Fotografía: Ikea

En el garaje
6/6

En el garaje

A menudo no pensamos en el garaje como un lugar donde guardar ropa de invierno, pero realmente es una de las mejores opciones a la hora de almacenar el equipamiento deportivo de invierno más pesado, por ejemplo.

Lo mejor es añadir estanterías rígidas para los elementos de más volumen (como el equipamiento de esquí), y cajas para los demás artículos de ropa.

Para los artículos más largos como los esquís o los palos de hockey puedes colgar ganchos grandes, y para los abrigos puedes usar barras. Eso sí: opta por cajas de plástico resistentes para el almacenaje y por bolsas y fundas para la ropa. Necesitarás que la ropa esté protegida de la suciedad y humedad del garaje.

Fotografía: Ikea