Equipo azul


Paco y Jéssica, ganadores de la prueba de habilidad, se unieron al grupo de los gaditanos y mandaron a José e Iratxe al equipo contrario para equilibrar las parejas, una decisión que la empresaria vasca tachó de "pura estrategia". Asimismo, los murcianos optaron por el exterior, pese a las bajísimas temperaturas que marcaban los termómetros de Rascafría.

El equipo capitaneado por las Nastis, con Sílvia al frente como líder, tuvieron que afrontar tareas nada sencillas como demoler el muro de separación del bar y el salón. Sin embargo, los técnicos de Talasur, que inspeccionaron previamente las condiciones de los pilares, y la jefa de obra determinaron replantear esta tarea, ya que una de las pilastras tenía la madera podrida en la base de sujeción. Se decidió quitar solo una parte de la pared por cuestiones de seguridad, un contratiempo que retrasaría el trabajo en su primera jornada. No obstante, se adaptaron bastante bien a las dificultades, también a la baja de Iratxe tras golpearse en la mano, y repartieron el resto de labores, mientras unos derribaban la barra para construir una nueva, otros se dedicaron con esmero a acondicionar las paredes y o a entarimar el suelo del mesón. Carolina Castedo les recordó levantar el nuevo mostrador enjarjeando los ladrillos para su posterior trabazón. 

El equipo azul antes de la reforma del restaurante

El enorme mostrador era lo primero con lo que se topaban los clientes y visitantes de La Isla. Ocupaba casi toda la estancia, desde la entrada hasta la puerta de la cocina. Estaba cubierta con azulejos y una encimera que necesitaban de una seria rehabilitación, así como la estación de servicio y el resto del mobiliario de cafetería. 

Qué tienen que hacer

✔ Tirar el tabique de separación entre el bar y el salón.

✔ Tirar la barra del bar y levantar una nueva más pequeña.

✔ Actualizar el suelo con tarima flotante.

 ✔ Revestimiento de paredes con distintas texturas. Cubrir baldosines de la pared y pintar el resto de superficies.

✔ Reemplazar el mobiliario y decorar.

Valoración

  • El paseíllo de los jueces antes de la valoración estuvo marcado por la canica de Pepe Leal. El decorador confesó que lleva a todas partes esta pequeña bola para poder comprobar el nivel de las superficies. Así hizo sobre la encimera de la nueva barra y el resultado fue aciago para los peones azules porque no estaba bien equilibrada. El resto de quehaceres, salvo algunos acabados de pintura, fueron elogiados.
  • Carolina Castedo aplaudió la intervención del equipo azul, sobre todo teniendo en cuenta las complicaciones que se encontraron desde la primera jornada. "Ha habido chapuzas, pero ha sido un placer verles trabajar", señaló la jefa de obra. El interiorista llamó la atención a la jefa de cuadrilla por su lentitud. "Estoy dispuesta a aprender y a mejorar en todo lo posible", manifestó la arquitecta. Tomás Alía alabó la enorme sintonía que reflejó el grupo a la hora de trabajar.

Reforma del equipo azul

Demolieron parte de la barra, para acortarla y levantar una nueva, que recubrieron con un revestimiento de pared madera Ultrawood Teak Square de Leroy Merlín. De esta manera, ganaron espacio para colocar mesas y sillas altas y estanterías Kitchen Consult.

Equipo verde
 

A las duras condiciones climatológicas del exterior se sumó el mal ambiente. Después del desastre en la obra de interior de Gormaz, Carolina Castedo fue muy exigente con el cumplimiento del proyecto y hubo alguno del equipo verde que no supo asimilar las órdenes, en especial Albert, que mantuvo una actitud un tanto chulesca durante las tres jornadas.

La mayor dificultad con la que se encontraron los peones fue la construcción de un suelo sobre una base de ocho metros de largo por seis de ancho y 15 centímetros de profundidad. Cavar esta superficie se convirtió en una pesadilla y la jefa de obra intervino en varias ocasiones para medir y constatar que no se hacía ni un centímetro más ni uno de menos. Raúl, líder de la cuadrilla, no supo imponer su criterio y el resto tampoco pareció hacerle mucho caso. Los encargados del vaciado no siguieron sus instrucciones y Jonathan y Javier interpretaron a su antojo las tareas encomendadas, limpieza de la fachada y mejora de zonas ajardinadas, con el consiguiente nefasto resultado en la valoración de los jueces. La nota de humor la puso Iván. El catalán, harto de que le confundan con su hermano, pegó en su ropa de trabajo la inicial de su nombre con cinta de carrocero. Además, dejó claro que no compartía los argumentos de su compañero de aventura televisiva.

El equipo verde antes de la reforma del restaurante

La nieve cubría toda la superficie exterior de La Isla. Los peones verdes replantearon la zona en la que se debía ubicar el suelo industrial, tomando como punto de partida el toldo central. La fachada también debía ser intervenida y las tareas de exterior se completaban con la mejora de las zonas ajardinadas, la construcción de una jardinera y decoración con rocalla.

Qué tienen que hacer

✔ Construir un suelo de terraza de ocho metros de lago por seis de ancho y 15 centímetros de profundidad, sobre el que luego se colocará un suelo industrial para exterior

✔ Mejorar las zonas ajardinadas y realizar una rocalla aprovechando los peñascos del jardín .

✔ Colocar una valla de madera y pintar la metálica que delimita el perímetro del restaurante.

✔ Amueblar y acondicionar con los elementos decorativos de exterior.

Valoración

  • La valoración de los cascos verdes estuvo marcada por la llamada de atención de Carolina a Albert y la contestación de este, que aseguró haberse sentido atacado por la jefa de obra. "No me voy a disculpar, no soy un gatito dócil, tengo mi carácter", comentó el concursante ante la cara de asombro y de vergüenza de algunos compañeros como Elisa o Jéssica, que, abochornada por la violenta situación, instó a su jefe de cuadrilla a que cortara con la actitud del peón.
     
  • "Las dos cuadrillas se han esforzado a fondo y han hecho un buen trabajo, pero hay una que destaca especialmente porque tenía un proyecto muy complicado y han estado muy compenetrados", subrayó la jefa de obra, antes de que Alía nombrara a los azules vencedores. Todos sus componentes, además de evitar la prueba de expulsión, tuvieron el privilegio de visitar el Madrid Design Festival en compañía del arquitecto.

Reforma del equipo verde

El vaciado de tierra se convirtió en una pesadilla para el equipo liderado por Raúl. Carolina intervino en varias ocasiones para asegurarse de que se alcanzaba la profundidad de 15 centímetros para poner la grava y, a continuación, colocar las placas de suelo para exterior (Leroy Merlín). Sobre esta superficie y alrededor se instaló el mobiliario de terraza