Puede que una de las grandes lecciones que nos haya dejado esta temporada de cuarentena en casa haya sido la necesidad imperiosa de contar con todas las comodidades y todo el confort. Manteniendo el diseño de interiores fuera de la ecuación, asegurarnos una correcta ventilación, una temperatura confortable en todo momento, un espacio debidamente aislado del ruido, con el nivel de humedad controlado, las radiaciones a raya y con iluminación natural han resultado fundamentales a la hora de valorar el confort que hemos experimentado estos días en casa. Todas ellas, además, son las claves que conforman la vivienda saludable, aquella que nos proporciona más placer y bienestar físico, mental y emocional, además de ser mucho más eficiente y contribuir a nuestro ahorro energético.

Durante el aislamiento y la falta de contacto con el exterior, muchos hemos revalorizado la necesidad imperiosa de contar con iluminación natural en casa. Un aspecto imprescindible a la hora de conseguir un buen funcionamiento de nuestros ritmos circadianos y ayudar al cuerpo a saber que de día debe estar más activo y, de noche, más pasivo. Además de influir enormemente en nuestro estado de ánimo, de asegurarnos unos correctos niveles de vitamina D y de ayudarnos a descansar mucho mejor.  

Pues bien, teniendo todo esto en cuenta, la compañía de ventanas para tejados VELUX, ha querido hacer un interesante experimento: averiguar cómo afecta la incidencia de la luz natural en el rendimiento académico de las niñas y niños en los colegios, además de mejorar la eficiencia energética de los centros escolares. Para hacerlo, instaló para el inicio del curso 2019-2020 cuatro ventanas de tejado en una clase de la Escuela Waldorf Aravaca de Madrid, de manera que se situasen dos en cada lado de la sala y enfrentadas entre sí.

Aula de la Escuela Wardolf Aravaca sin ventanas

Aula de la escuela Waldorf Aravaca antes de la reforma

¿Cómo influyó la luz natural en el colegio?

Aunque el estudio en el colegio Aravaca se ha tenido que parar tras el cierre de los colegios provocado por la COVID-19, VELUX ya ha empezado a obtener los primeros resultados, que evidencian lo que ya imaginábamos: que la luz solar resulta una fuente natural y 100% sostenible de salud a distintos niveles y de eficiencia energética. De entre las distintas conclusiones del estudio, que se retomará el próximo otoño con la vuelta del curso escolar presencial y que se prevé que permitan determinar también la supuesta mejora del aprendizaje en el aula, destacan:

  • La reducción drástica del consumo de luz artificial, hasta el 90%.
  • La mejora de la calidad del aire interior, gracias al efecto chimenea que posibilitan las ventanas al estar enfrentadas y situadas en el tejado ya que garantizan la ventilación natural y automática.
  • El descenso de la concentración de CO2 hasta un 82%
  • El control solar inteligente que ha permitido aumentar hasta 1,5ºC la temperatura del aula durante el invierno, llegando a alcanzar un rango de entre 19,5 y 21,5ºC frente a los 18-20ºC de antes de la reforma.

De cara a los meses de más calor, y para evitar un sobrecalentamiento del espacio, VELUX propone regular la entrada de luz a través de los accesorios para las ventanas de tejado, como las cortinas, persianas y toldos exteriores, con sistemas de control inteligente.

“Lo ideal es que las ventanas ocupen un área equivalente al 10-20% de la superficie de la habitación”, explica Almudena López de Rego, arquitecta y responsable de la Oficina Técnica de VELUX España.

Este proyecto se enmarca dentro del Plan Reforma 2020 que VELUX está llevando a cabo para divulgar los beneficios que tienen la reforma y la apertura de huecos, así como la sustitución de antiguos modelos de ventanas por otros más actuales en la propia vivienda, el confort, la eficiencia energética y en la salud de sus inquilinos. ¡Lo seguiremos de cerca!

 

Antes de la reforma...

Aula de la Escuela Wardolf Aravaca sin ventanas VELUX 1

¡Y después!

Escuela Wardolf Aravaca con ventanas VELUX 1