Con la mayoría de piscinas públicas y de comunidades cerradas, las piscinas hinchables agotadas y un verano largo por delante, cada uno combate el calor de la forma que puede. Muchos han optado por la instalación de una piscina en el patio o jardín de casa y esta temporada la alberca ha sido sin duda la opción más aclamada.

Antes de adentrarnos en el maravilloso mundo de la alberca es interesante conocer su origen. Este tipo de poza, procede del mundo árabe y se trataba de una construcción hidráulica en forma de estanque, excavada en la tierra y sellada con distintos materiales con la finalidad de abastecer de riego la tierra cultivada y como bebedero para los animales.

Albercas, Felipe Scheffel

Fotografía: Felipe Scheffel

Con el tiempo, la alberca se extendió por el Sur de Europa como fuente de regadío y algunos arquitectos de la época (alrededor del siglo XIII) lo comenzaron a proyectar como elemento ornamental y de ocio. La arquitectura griega, mesopotámica, persa y la romana no tardaron en hacerse eco de este tipo de construcción y empezaron a incorporarla a sus construcciones.

En algunos países de Sudamérica llaman alberca a las piscinas convencionales excavadas a la tierra, pero existen claras diferencias entre lo que conocemos como piscina y la alberca tradicional.

Albercas, 4Manolo Yllera

Fotografía: 4Manolo Yllera

Mientras que la piscina es definida por la Real Academia de la Lengua como una “Construcción que contiene gran cantidad de agua y que se destina al baño, a la natación o a otros ejercicios y deportes acuáticos”, la Alberca se detalla como “Depósito artificial de agua, con muros de fábrica, para el riego”.

En origen, lo que diferencia a estas dos construcciones es su uso. La piscina que todos conocemos, es un elemento que disfrutamos con fines de ocio o deportivos y la alberca funcionaba como  embalse  para el riego o abastecer de agua al ganado. Además, las piscinas requieren de un mantenimiento, depuración e higienización específicos que no necesita la alberca, ya que el agua se renovaba a diario.

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Fotografía: Giorgio Baroni

¿Qué es lo que hace irresistibles a las albercas para su uso doméstico en la actualidad?

En el momento que las albercas abandonaron su uso tradicional, algunos, descubrieron que podía destinarse a otros fines más placenteros como el baño. Con el tiempo, muchas de esta antiguas albercas se han ido recuperando y adecentando para transformarlas en apetecibles piscinas de recreo.

Hoy en día, son pocos los afortunados que cuentan con una alberca rehabilitada, pero las nuevas técnicas constructivas han permitido recuperar esta tradicional construcción y la han convertido en uno de los modelos de piscinas más solicitados por los amantes del diseño.

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Fotografía: José Hevia

Su nuevo uso ha provocado que las albercas modernas requieran, al igual que las piscinas,  de un sistema de mantenimiento, control de pH, cloro y depuración de agua para un uso saludable. Algunos, han optado por otra opción de mantenimiento más económica, sostenible y cómoda, el uso de cloradores salinos, o lo que es lo mismo, piscinas con sal. En ambos casos, el CSIC ha confirmado que es seguro contra el COVID-19.

Si estás pensando instalar una piscina tipo alberca en tu patio, terraza o jardín, deberás conocer las tipologías y los elementos constructivos:  

 

1. Albercas tradicionales 

Los diseños de albercas tradicionales se construían con acabado de piedra o ladrillo y disponían de una pequeña fuente o canalillo que vertía sus aguas en ella. Algunos diseños iban encalados en blanco. Los modelos más actuales han implantado esta misma técnica para su construcción, pero con métodos y acabados más modernos.

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Fotografía: Angélica Heras

Otra característica de este tipo de pozas, es que se encuentran por encima del nivel del suelo y alguno o varios de sus lados están pegados a un muro. Por este motivo es fundamental que su estructura se encuentre bien sellada.

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Fotografía: Ricardo Labougle

Los afortunados que cuenten en su terreno con una alberca tradicional pueden conservar precisamente ese influencia árabe que les caracteriza.

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Fotografía: Fancy Decors

 

2. Albercas modernas

Los amantes de las albercas tradicionales no renuncian a su diseño y su verdadera esencia, pero optan por piscinas adaptadas a la normativa y arquitectura actual. Los materiales que se utilizan para su construcción deben ser inalterables al agua, a los químicos y a la sal que se emplea para su mantenimiento.

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Fotografía: Hotel Boutique Posada Terra Santa

Además de la piedra y el ladrillo, el hormigón es uno de los elementos más extendidos para su construcción en la actualidad. Este material, permite un acabado mas limpio y facilita el encalado de sus paredes. Estas albercas de inspiración mediterránea son sin duda las más solicitadas, tanto en la construcción de viviendas como en alojamientos turísticos, por su belleza y la luz que proyectan.

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Fotografía: Garten hvaid y VISI Magazine

Las albercas de inspiración árabe también poseen una gran belleza ya que se valen del azulejos en mosaico para sellar sus paredes. Este tipo de acabado es perfecto para entusiastas de la estética árabe.

¿Tú también eres fan de las albercas?