Si durante el invierno la calefacción se convierte en el mayor gasto dentro de nuestra factura energética, en verano, llega el turno del aire acondicionado. En casa, no queremos ni frío ni calor, y por ello aprovechamos las herramientas que nos ofrecen las nuevas tecnologías del hogar para poder climatizar adecuadamente el ambiente y sentirnos cómodos y confortables en cualquier momento del año. Pero, al hacerlo, nos enfrentamos a dos grandes retos: consumir energía de forma sostenible y evitar que nuestra factura se dispare más de lo necesario. Porque no existe el uno sin el otro y porque se trata de una relación directa de causa y efecto, estamos hablando de aprender a hacer un consumo de energía responsable y consciente.

En 2019 la demanda energética creció entre un 30% y un 40% en España durante las olas de calor

¿Por dónde empezamos? En esta materia, y como en muchas otras, aplicando el sentido común. Porque en invierno no debemos ir en manga corta ni en verano debemos sentir necesidad de taparnos y ponernos calcetines cuando estemos en casa. Ni es necesario tener activos los aparatos de climatización durante todo el día o contrarrestarlos con conductas ineficientes…

Teniendo en cuenta que en 2019 la demanda energética creció entre un 30% y un 40% en España durante las olas de calor, la factura que pagamos ascendió de media unos 100 euros, según la OCU. Algo que podemos controlar aplicando algunas claves de eficiencia energética para el aire acondicionado.

Establece una temperatura entre los 23ºC y los 25ºC
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Establece una temperatura entre los 23ºC y los 25ºC

Este el es primer e innegociable punto a tener en cuenta. Nuestra casa o nuestra oficina no tiene que convertirse en un congelador durante el verano, ya que se recomienda que la diferencia entre la temperatura del exterior y la del interior no supere los 12 grados. Por tanto, la temperatura óptima del aire acondicionado se sitúa entre los 23ºC y los 25ºC, lo que nos asegurará un bajo impacto térmico al cambiar de ambiente.

Recuerda, además, que por cada grado centígrado que bajes en el termostato, estarás gastando hasta un 8% más de energía, lo que encarecerá tu factura de la luz.

Utiliza un crono termostato
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Utiliza un crono termostato

Con este pequeño aparato programable podrás controlar de manera eficiente tanto tu sistema de calefacción como de aire acondicionado, consiguiendo temperaturas agradables y ahorrando energía. Entre otras cosas, podrás elegir el momento en que deseas que se enciendan y se apaguen y los encontrarás con rangos de temperatura de 5 a 30 grados y con distintos programas como el ecológico, el confort o el antihielo.

No lo tengas todo el día en marcha
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No lo tengas todo el día en marcha

No es necesario. Probablemente, por la noche no necesites mantenerlo encendido si ya ha funcionado durante las horas más calientes del día ya que ya habrá refrigerado suficientemente la vivienda y es probable que te baste con abrir las ventanas generando una buena ventilación cruzada.

De la misma forma, es importante que aproveches las horas del día más frescas para ventilar la casa, como a primera hora de la mañana, para evitar que entre el calor en casa.

Revisa el aislamiento de tu vivienda
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Revisa el aislamiento de tu vivienda

El verano es época de toldos, de cortinas finas, de persianas bajadas durante las horas de más incidencia solar y de buen aislamiento. De la misma manera que en inviernos nos aseguramos que el calor de la calefacción no se escape por grietas o puertas y ventanas, es importante que tengamos la misma premisa en cuenta en verano, con la intención de mantener el confort térmico dentro del hogar.

Escoge aparatos de alta eficiencia y con etiqueta verde
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Escoge aparatos de alta eficiencia y con etiqueta verde

Porque ya están pensados y creados para consumir menos, a partir de materiales más sostenibles. Al igual que con los electrodomésticos, con los aparatos de aire acondicionado encontrarás una gran variedad de opciones, de entre las que te recomendamos priorizar las que cuenten con el sello “Made in green” y “Textiles de confianza”, que indican que cumplen con criterios ecológicos en todo su proceso de fabricación. Además, también los distinguen como productos exentos de sustancias nocivas para el organismo.

Un buen ejemplo podrían ser los sistemas de climatización basados en aerotermia con bomba de calor, que consumen muy poca energía y están concebidos para utilizar energía de origen 100% renovable.

Ten también en cuenta que sea un aparato silencioso y que no produzca contaminación acústica.

Asegura un correcto mantenimiento del aparato
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Asegura un correcto mantenimiento del aparato

Volviendo a la comparación que podemos establecer con el cambio de estación hacia el otoño, en la que te recomendábamos purgar los radiadores y hacer una buena puesta a punto de tu hogar, esta es la hora de revisar el estado de tu aparto de aire acondicionado para asegurar su máximo rendimiento.

Limpia los filtros por lo menos una vez al año con agua y jabón líquido y esperan a que se sequen por completo antes de volver a colocarlos.

Opta por energía renovable
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Opta por energía renovable

Si es de fuentes limpias, mucho mejor. Aunque este no es un punto específico del aparato de climatización, te recomendamos que contrates compañías eléctricas que aseguren una energía proveniente de fuentes renovables y no de combustibles fósiles.