Los viajes en el tiempo son siempre posibles, solo tenemos que abrirle la puerta a nuestra imaginación y dejar que vuele entre pórticos y murallas. De hecho, no tienes que irte muy lejos para hacer realidad eso de “según cuenta la leyenda…” o, “hubo una vez hace mucho tiempo”. Es en nuestro mismo país, sin cruzar ninguna frontera, donde puedes deleitarte con algunos de los escenarios más míticos de la historia. ¿Te animas a probar?

Podría parecer que ya hemos explotado todas las posibilidades que ofrece nuestro territorio nacional, pero lo cierto es que siempre quedan rincones por descubrir. Hoy, te propones una ruta de lo más estimulante: un paseo por los jardines palaciegos más desconocidos de España. Un plan perfecto que combina naturaleza, historia y arte.

Solo necesitas un poco de pasión por el mundo burgués y las historias caballerescas. El resto corre a cargo de la belleza que acumulan edificios como la Finca de Vista Alegre en Madrid o la Casa de Pilatos en Sevilla.

Porque sí, después de meses de confinamiento y restricciones, ya es hora de abandonar los libros de leyendas y dar un paso más allá. Acudir directamente a los lugares donde un día tuvieron origen decenas de batallas, amores y secretos es también una manera especial de conectar con la historia y la literatura. ¿Imaginas tumbarte al sol donde un día estuvo la realeza tomando café?

No hace falta que sueñes más, toma nota de aquellos lugares que te gustaría visitar y pregúntate: ¿Qué historia pueden contarme? Por ejemplo, si tienes intención de ir al País Vasco, la visita al Parque de Aite, en San Sebastián, es un acierto seguro. Alrededor de este palacio se alza un increíble jardín de más de 74.000 m2. Y, no nos engañemos, ¿acaso no estamos más faltos que nunca de naturaleza? Los meses de déficit natural deben empezar ya a ser recompensados con zonas verdosas como las que ofrecen estos palacios.

El Capricho de Gaudí, Comillas Cantabria

El Capricho de Gaudí, Comillas (Cantabria)

Criterios artísticos y ostentación en los palacios de época

Si nos fijamos en la historia de los palacios, muchos de ellos surgieron en la Edad Antigua, albergando acontecimientos y procesos políticos, sociales o económicos. Ahora, en pleno siglo XXI, todavía podemos acercarnos a esas estancias en las que se firmaron los grandes tratados de la historia. Otros palacios europeos, sin embargo, cambiaron sus usos a partir del Antiguo Régimen. Fue a partir del siglo XVIII, cuando estos espacios se convirtieron en residencias reales, tanto para la nobleza como el alto clero, aunque también se incluía a los burgueses enriquecidos.

Como ya habrás visto en los libros de historia y las películas, los palacios eran símbolo de la mayor ostentación de la época. De hecho, se construían, amueblaban y decoraban con criterios artísticos de lo más exigente. El lujo, todavía hoy, recorre sus numerosas galerías.

Si quieres comprobarlo con tus propios ojos, solo tienes que acudir a Madrid, Sevilla, A Coruña o Cantabria. Estas son tan solo algunas de las ciudades que ya te están esperando en la ruta por los jardines palaciegos más desconocidos de España. Toma nota de estas ideas que propone Interflora, la empresa líder en el envío de flores a domicilio, y disfruta de la historia y la naturaleza de enclaves tan mágicos como el Pazo de Santa Cruz de Rivadulla o el Capricho de Gaudí. ¿Te los vas a perder?

Casa de Pilatos, Sevilla
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Casa de Pilatos, Sevilla

Con una mezcla de estilos que combina el renacimiento italiano y el mudéjar español, este Palacio, vinculado a los duques de Medinacelli, está considerado como una obra de gran valor y ejemplo de la arquitectura sevillana del siglo XVI. Desde su gran patio central se articulan los salones y jardines que le rodean. Cuenta con un “jardín grande” donde destacan caminos dibujados con setos de boj y una suerte de árboles de todo tipo como naranjos, palmeras… junto a rosales o clivias. En el jardín “chico” se alza un bonito estanque decorado con una escultura de un joven Baco, del artista Mariano Benlliure, que junto a buganvillas, rosales o violetas conforman el binomio perfecto entre agua y naturaleza.

La Finca de Vista Alegre, Madrid
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La Finca de Vista Alegre, Madrid

En el corazón del madrileño barrio de Carabanchel se alza esta singular finca amurallada que, además del Palacio de Vista Alegre, que empezó a construirse en 1802 y que fue zona de recreo de la burguesía y la nobleza madrileña, cuenta con uno de los jardines históricos más increíbles de la Comunidad de Madrid. En sus 450.000 m2, algo menos que El Retiro, puedes encontrar jardines especiales como el Parterre o el Giardino, el Jardín Plaza de las Estatuas, un jardín romántico propio de la época con trazados sinuosos, y un impresionante cedro, tanto por su tamaño como por su antigüedad.

Fotografía: Comunidad de Madrid

El Capricho de Gaudí , Comillas (Cantabria)
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El Capricho de Gaudí , Comillas (Cantabria)

El gran arquitecto Antonio Gaudí es el artífice de esta obra, en la que se asientan las bases de lo que luego sería su seña de identidad. Está concebida por y para la naturaleza que se fusiona de forma clara con el arte. El edificio está decorado con los famosos girasoles, en los que se refleja el sol iluminando el conjunto de forma sorprendente.

Pero si la casa es admirable, no lo son menos los jardines que la rodean.  De hecho, es uno de los pocos trabajos de paisajismo que se conservan de Gaudí. En el jardín destaca la gruta excavada en piedra, un jardín trasero con suelos de piedra, otro jardín con un parterre en forma de herradura donde llegaban los carruajes o el invernadero repleto de plantas tropicales de gran tamaño.

Parque de Aiete, San Sebastián
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Parque de Aiete, San Sebastián

Alrededor de este palacio, de trazado neoclásico, construido en un lugar de paso del Camino de Santiago sobre una de las colinas que abrazan esta bonita cuidad, se alza este increíble jardín de más de 74.000 m2. En él los visitantes pueden pasear y admirar extensas praderas rodeadas de flores, estanques con cisnes y patos y hasta una cascada. Más de cien especies de plantas y árboles como robles, hayas o secuoyas completan este parque de gran riqueza natural.

Fotografía: Sisters and the City

Pazo de Santa Cruz de Rivadulla, Vedra (A Coruña)
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Pazo de Santa Cruz de Rivadulla, Vedra (A Coruña)

También conocido como Pazo de Ortigueira, forma parte de la ruta de la camelia, en la que muchos jardines de la zona se vincularon a esta flor. Con una historia que se remonta al siglo XVI, esta tradicional vivienda gallega se define por contar con vivienda, capilla, palomar y jardín. Y es este uno de los grandes atractivos de la casa en el que se puede disfrutar de árboles monumentales como helechos australianos, naranjos, boj, bosques de bambú... pero, sobre todo, enormes olivos que se organizan en el llamado paseo de los olivos con más de 500 ejemplares. Un jardín que se esboza como una gran zona boscosa con cascadas, fuentes y salpicada por pequeñas zonas de descanso con bancos y mesas rodeadas de plantas tropicales.

Fotografía: Deambulando con Artabria