El estilo industrial contemporáneo –contemporáneo en cuanto a que poco tiene que ver con el original de la Revolución Industrial del siglo XVIII– es hoy día por todos reconocible por sus techos altos, paredes de ladrillo, vigas y tuberías a la vista, muebles vintage… Un estilo urbano, ecléctico y versátil que pusieron de moda los artistas neoyorquinos de los años sesenta, cuando empezaron a reutilizar espacios de fábricas abandonadas del Bajo Manhattan para instalar sus viviendas y estudios.

Sus lofts, respetuosos con la arquitectura original, bañados con abundante luz natural y con un enorme potencial, no tardaron en convertirse en un lugar deseable para vivir para el resto de mortales. Pero el espacio en las grandes ciudades, ya se sabe, se cobra a precio de oro. Un impedimento que marcó el inicio del diseño de aspecto industrial adaptable a cualquier vivienda. Así triunfaron recursos tan visuales como paredes sin pintar o decapar, muebles con un toque desgastado, como sofás con acabados de cuero o mesas hechas a partir de palés, accesorios de herencia industrial, como relojes de grandes esferas o archivadores, y un largo etcétera.

Hoy, el espíritu del estilo industrial contemporáneo está más vigente que nunca. Solo basta pasearse por muchos de los coworkings creados en los últimos años. Espacios de trabajo compartido y colaborativo en los que prima la amplitud espacial, el minimalismo de muebles para fomentar la creatividad y la concentración, las luminarias a gran escala o los aparatos de ventilación al descubierto.

Descubre los elementos imprescindibles para conseguir crear espacios con un estilo industrial contemporáneo.

Espacios abiertos
1/8

Espacios abiertos

El concepto de espacio único prima en el estilo industrial contemporáneo. Cuantos menos tabiques o muros existan entre las distintas estancias –salón, comedor, cocina, dormitorio–, más cerca estaremos de su ADN. La fusión espacial también se da con el exterior a través de enormes ventanales acristalados de estructura de hierro.

Arquitectura vista
2/8

Arquitectura vista

La estructura arquitectónica se muestra al desnudo con vigas en el techo, paredes de ladrillo o sin decapar, columnas de hormigón o hierro y suelos de cemento pulido. El respeto por los elementos estructurales originales es máximo.

Ventilación al descubierto
3/8

Ventilación al descubierto

Las tuberías de ventilación discurren por todo el espacio sin ningún revestimiento que las cubra. Del mismo modo, los aparatos de ventilación también adquieren protagonismo, ya sea suspendidos en el techo en formato XXL como apoyados sobre los muebles o directamente sobre el suelo en pequeño y mediano formato.

Luminaria industrial
4/8

Luminaria industrial

Grandes lámparas de techo, apliques de cobre, esferas de cristal, cables en suspensión, bombillas de estilo Edison, con filamento… No hay duda de que la iluminación brilla por sí sola en este estilo.

Muebles con alma
5/8

Muebles con alma

Pocos estilos tienen muebles que los representen tanto. El industrial contemporáneo está íntimamente asociado a piezas tan icónicas como el sofá Chester, tapizado en cuero, las mesas de centro a base de palés y ruedas metálicas, las sillas y taburetes Tolix, de estructura y patas de hierro, muebles archivadores con mil y un cajones… Piezas que rebosan personalidad y dan una nueva vida a objetos ya en desuso.

Cocinas abiertas
6/8

Cocinas abiertas

El espacio de cocina suele separarse del resto mediante una isla de trabajo o una barra con taburetes. Todo está a la vista, desde los electrodomésticos hasta el menaje, almacenado en grandes estanterías metálicas.

Cromatismo funcional
7/8

Cromatismo funcional

En la paleta de colores del estilo industrial predominan el gris, el blanco, el negro y el marrón. Se trata de tonos ligados a los materiales con un mayor peso: el hormigón, el acero, el hierro, la madera envejecida y el ladrillo.

Reflejos de personalidad
8/8

Reflejos de personalidad

Vivienda, despacho… y garaje en un único espacio. Los vehículos de dos ruedas también tienen cabida en un hogar de estilo industrial. Bicicletas o motocicletas que revelan la personalidad de sus dueños y ponen de manifiesto, una vez más, el carácter urbano de este estilo.