El dormitorio y, concretamente, nuestra cama, es el lugar dónde pasaremos más horas de nuestra vida. De media, podemos establecer que nos pasamos durmiendo unos 27 años si tomamos como referencia las 8 horas diarias aproximadas que los especialistas en medicina del sueño nos recomiendan dormir, y los 82 años que viven de media los españoles. Es decir, que un tercio de nuestra vida la pasaremos entre sábanas.

Dormir las horas suficientes y disfrutar de un sueño reparador son dos claves absolutamente imprescindibles que condicionan nuestra salud y nuestro estado de ánimo. Y ya sabemos que la calidad del sueño depende de muchos factores como, por ejemplo, nuestra edad, el nivel de estrés al que estemos sometidos, nuestra alimentación y hábitos de vida, la práctica regular de deporte o el sedentarismo, las horas en que nos metemos en la cama o en que nos levantamos, etc. Pero hay algo que a menudo no tenemos suficientemente en cuenta cuando hablamos de higiene del sueño: el lugar dónde dormimos.

El espacio que ocupa nuestro dormitorio y el ambiente que en él se respira, también resultan factores condicionantes del buen descanso. Así que lo ideal sería crear un ambiente sereno y tranquilo que nos relaje solo al entrar, nos ayude a bajar revoluciones y a dejar todas las preocupaciones detrás de la puerta para poder asegurarnos un descanso de calidad.

No en vano, el arte milenario chino del Feng Shui nos recomienda que el dormitorio se sitúe en la parte trasera de la casa, lejos de la entrada, del movimiento intenso y del ruido, para propiciar una zona reservada al descanso y a las actividades relajantes. ¿Cómo podemos conseguirlo?

Colores claros y cálidos
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Colores claros y cálidos

Los blancos, cremas, pasteles, amarillos y los azules y verdes claros son los colores que mejor contribuirán a crear un clima de relajación ya que, entre otras cosas, potenciarán la luz natural durante el día, lo que incide directamente en el buen funcionamiento de nuestros ritmos circadianos.

Mejor reserva los negros, rojos y demás colores intensos y que tradicionalmente se asocian a la agresividad o a la actividad más aguda o apasionada para otras estancias de la casa y viste el dormitorio de tonos claros.

Escoge la pintura de las paredes o los papeles pintados, los muebles, la ropa de cama, las alfombras, las cortinas e, incluso, tu pijama, según esta gran máxima de los colores claros y verás que, solo con eso, transformas el ambiente de tu dormitorio en un espacio mucho más tranquilo.

Invierte en un colchón, una almohada y una ropa de cama de calidad
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Invierte en un colchón, una almohada y una ropa de cama de calidad

El buen descanso pasa, sí o sí, por una buena cama, cómoda, confortable y relajante. No tengas reparos en cambiar siempre que haga falta de colchón (recuerda que tienen una vida útil media de entre 8 y 10 años), o cuando supere los 3 centímetros de hundimiento. Recuerda que tu colchón es el verdadero rey del descanso.

La misma lógica de calidad debe aplicarse a la almohada y a la ropa de cama. Apuesta, siempre que puedas, por el algodón o las fibras 100% naturales, que te asegurarán más pureza, sostenibilidad y confort. En ese sentido, recuerda que, entre los beneficios de la ropa de cama ecológica destacan la capacidad de acabar con las alergias y picores en caso de pieles sensibles o con sensibilidad química.

Espacio ordenado y despejado
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Espacio ordenado y despejado

El dormitorio es una de las estancias de la casa en que es más importante mantener la limpieza y el orden para contribuir a nuestra paz mental y a un clima de relajación. El Feng Shui recomienda, entre otras cosas, mantener despejado el espacio de debajo de la cama y no utilizarlo como armario o depositario de cajas y demás objetos. Aunque puede que en pisos pequeños ese sea un espacio muy preciado y no podamos cumplir con las recomendaciones del arte chino de la disposición, al menos, podemos asegurarnos tenerlo lo más ordenado posible y sin objetos salientes.

La mesita de noche también es un espacio que deberíamos tener bien despejado, evitando la acumulación de objetos innecesarios.

Negro de noche, amarillo de día
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Negro de noche, amarillo de día

De noche, lo mejor que puedes hacer es crear una atmósfera lo más oscura posible, sin luces encendidas ni persianas medio cerradas (a menos que tengas necesidades especiales, como en el caso de convivir con niños pequeños o gente mayor que necesite pequeños focos de luz para no desorientarse si se levanta de la cama).

Durante la vigilia, en cambio, conviene cambiar todas las luces blancas de nuestras luminarias y sustituirlas por focos de luz lo más amarillos posible.

Ni pizca de calor
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Ni pizca de calor

Los dos grandes indicadores que tiene nuestro cuerpo para empezar a bajar revoluciones y a conciliar el sueño son la oscuridad y el frío. Eso no significa que debas pasar frío, pero sí se recomienda bajar la temperatura de la casa, ya que las temperaturas moderadamente bajas son las que propician un sueño de más calidad.

En invierno, evita dormir con la calefacción encendida, revisa la capacidad aislante de tus ventanas y puertas exteriores y condiciona tu cama con la ropa más adecuada según tu temperatura corporal. En verano, asegúrate de dormir suficientemente fresco propiciando la ventilación cruzada y otras formas de enfriar tu dormitorio cuando la temperatura exterior es demasiado alta.

Pon conciencia en el significado de tus objetos decorativos
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Pon conciencia en el significado de tus objetos decorativos

¿Te has preguntado alguna vez qué significa el cuadro que tienes encima del cabecero de tu cama? Si no lo has hecho aún, plantéatelo. Porque las imágenes que vemos justo antes de acostarnos y las primeras que vemos cuando despertamos también tienen su incidencia en nuestro descanso, nuestro estado mental y nuestro estado emocional.

Te recomendamos evitar los objetos decorativos con connotaciones negativas, agresivas, tristes o melancólicas y sustituirlos por otros con mensajes más inspiradores y relajantes.

Aromaterapia con aceites esenciales
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Aromaterapia con aceites esenciales

Ya te hemos hablado de ellos y seguiremos recomendándolos siempre que podamos. Se trata de los extractos más potentes provenientes de árboles y plantas aromáticas con demostrados poderes, utilizados, sobre todo, en los distintos sistemas de medicina natural y holística.

La aromaterapia es un recurso muy eficaz contra el insomnio ya que actúa directamente sobre el sistema nervioso gracias a las propiedades calmantes y sedantes de determinadas flores y plantas.

Los aceites esenciales de mandarina, de sándalo, de lavanda, de manzanilla romana, de hierbaluisa o de naranjo amargo convertirán tu dormitorio en un espacio muy relajante y te ayudarán a conciliar el sueño.

Los aceites esenciales pueden utilizarse con un difusor o bien aplicando algunas gotas directamente sobre la almohada antes de irte a dormir.

Détox digital para dormir mejor
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Détox digital para dormir mejor

Lo ideal sería aislar tu dormitorio de la tecnología. Eso significa, por supuesto, dormir con el wifi apagado, alejar tu móvil y demás dispositivos electrónicos de la cama, prescindir de la televisión en esta habitación y revisar los cables electrónicos que pasen por detrás de tu cabecero.

Todos los psicólogos y especialistas en medicina del sueño coinciden a la hora de no recomendar el uso del móvil, del ordenador o de las tabletas durante, al menos, una hora antes de irnos a la cama. Así que mejor rebaja los estímulos que pueden impedirte conciliar bien el sueño, aparca las redes sociales y los correos electrónicos y vuelve a los despertadores tradicionales y a los buenos libros antes de dormir.