Aunque en algunos puntos del país aún se superen los 20º a mediodía, en otros, el frío ya se ha impuesto a todas las horas del día. Sea como sea, ya hemos llegado de pleno al otoño y la oscilación térmica entre la mañana y la noche es evidente en cualquier rincón. Así que, estemos donde estemos, lo más recomendable es que empecemos a adaptar nuestra casa a los meses más fríos del año que cada día tenemos más cerca, al igual que hemos hecho con nuestras prendas de vestir con el tedioso pero necesario cambio de armario.

Aunque parezca una tontería, es importante hacer una buena puesta a punto de nuestro hogar a fin de optimizar todos los recursos que tenemos a nuestro alcance para combatir el frío antes de que llegue a nuestras casas. De esta forma, si hay cualquier cosa en mal estado o que no funcione, tendremos tiempo de corregirlo y las bajas temperaturas no nos pillarán desprevenidos.

La idea es, como siempre, activar el chip de la conducta eficiente para conseguir generar y mantener la máxima calidez en nuestro hogar con el mínimo gasto energético, lo que contribuirá a mantener a raya la factura energética y a garantizar nuestra sensación de confort en casa. Pero, ¿por dónde empezamos?

Revisa el estado de tus radiadores y sistema de calefacción
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Revisa el estado de tus radiadores y sistema de calefacción

El otoño, y cuando aún no lo hemos puesto en marcha, es el momento ideal para hacer la puesta a punto de nuestro sistema de calefacción y de la caldera. Si tienes radiadores, es el momento de purgarlos para vaciarlos del aire que puedan haber acumulado durante los meses en desuso y garantizar que, cuando los enciendas, puedan funcionar a pleno rendimiento y de la forma más eficiente posible.

Límpialos a fondo y mantenlos siempre despejados: nada tiene que cubrir ni tapar los radiadores. De lo contrario, no aprovecharás todo el calor que emitan y el sobrecalentamiento puede incluso ser peligroso.

Si no tienes radiadores, revisa igualmente tu sistema de calefacción: limpia y asegúrate que las estufas eléctricas funcionen correctamente, compra la leña que sea necesaria si utilizas chimenea, limpia e inspecciona tu estufa de leña, etc.

Y, si no funcionan correctamente, invierte en un buen equipo de calefacción.

Revisa el aislamiento de casa y evita las entradas de aire
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Revisa el aislamiento de casa y evita las entradas de aire

Todos los puntos de contacto con el exterior son posibles fuentes de entrada de aire, así que lo más recomendable es que revises el estado de cada uno de ellos con el objetivo de asegurar un buen aislamiento energético de tu hogar.

Las puertas y ventanas, pero también los muros de nuestras casas, pueden generar pérdidas de calor que luego debemos compensar con consumo energético. Sella las grietas y rendijas que pueda haber alrededor de las ventanas y puertas con una masilla resistente al agua, instala burletes en las ventanas y puertas, etc. También puedes plantearte instalar ventanas de doble acristalamiento.

Rescata las alfombras y las cortinas gruesas
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Rescata las alfombras y las cortinas gruesas

Si en verano os recomendábamos quitar las alfombras de la vista y sustituir las cortinas por versiones más finas, en otoño e invierno nos toca de nuevo hacer el cambio hacia materiales y texturas más gruesas y aislantes.

La lana, el terciopelo, el tricot o la piel artificial son materiales más cálidos que te ayudarán a mantener el confort térmico en casa. Si vives en alguna zona especialmente fría, también puedes optar por cortinas con forro térmico.

Aprovecha la luz solar quita los toldos y las cortinas durante el día
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Aprovecha la luz solar quita los toldos y las cortinas durante el día

La luz solar es la fuente de calor más antigua que existe y de la que podemos seguir disfrutando a coste cero. Si tus ventanas dejan entrar la luz solar, aprovecha al máximo la calidez que vaya a generarte y no dejes que nada tape su entrada en las estancias de tu casa. Eso sí, cuando el día se acabe, recuerda cubrir las ventanas con cortinas gruesas más aislantes y bajar las persianas.

Cambia el sentido del ventilador
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Cambia el sentido del ventilador

Si en verano te ayudaba a hacer circular y a renovar el aire de tus estancias, durante los meses más fríos del año puedes seguir aprovechándote del ventilador. Esta vez, cambiando su sentido para hacer circular el aire cálido.

Si hace mucho frío, envuelve las tuberías para que no se congelen
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Si hace mucho frío, envuelve las tuberías para que no se congelen

Si las temperaturas mínimas son negativas, las tuberías externas corren el riesgo de congelarse y estallar. Para evitarlo, puedes envolverlas con aislamiento de espuma, plástico para tuberías o cinta de calefacción.

Adiós, manga y pantalones cortos
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Adiós, manga y pantalones cortos

Parece una obviedad, pero valen la pena repetirlo: antes de poner en marcha la calefacción o subir la temperatura del termostato, ¡abrígate! Olvídate de la manga y de los pantalones cortos y cámbialos por prendas largas y más adecuadas a las bajas temperaturas: cubre tu cuerpo con ropa cálida y de abrigo y no necesitarás mantener una temperatura tan alta en casa, además de gastar mucho menos en tu factura energética.