Ya no sólo es porque se viva en una casa de alquiler y el propietario no quiera que le dejes la casa como un queso gruyer. Ni siquiera a los propios propietarios de las viviendas les apetece ponerse a hacer agujeros en la pared, tener que rescatar el taladro de su rincón oscuro y agujerear una pared para colgar un cuadro, una balda, un toallero, un reloj, una estantería o cualquier otro accesorio.

Sí, es cierto que hace años, hacer agujeros en la pared era casi la única opción que teníamos para colgar cualquier cosa, pero hoy en día tenemos muchas soluciones disponibles para colgar objetos sin agujerear la pared. Y más allá de colgar cosas, lo cierto es que tienes a tu alcance muchísimas otras opciones igual de estéticas (y seguro que mucho más originales) de decorar tus paredes sin colgar nada en ellas.

¿Qué pared quieres decorar?

Lo primero que debes hacer antes de lanzarte a colgar cosas en tu pared, es escoger qué pared vas a decorar. Plántate frente a ella y analiza si es lisa o, por el contrario, tienen rugosidades. Este dato es muy importante a la hora de optar por una idea de decoración u otra.

Las paredes con gotelé, por ejemplo, son bastante engorrosas cuando se trata de colgar un cuadro u otros objetos decorativos, y en la mayoría de casos hay que recurrir aun profesional para que las lijen. Por eso, lo dicho: piénsatelo un poco, y si no te convence la idea, ten en cuenta que tienes cientos de alternativas muy estéticas y originales a tu disposición.

Adhesivos para paredes
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Adhesivos para paredes

Hemos de tener en cuenta que existen muchos tipos diferentes de adhesivos para pared. Por ello, es importante que tengas en cuenta los tipos que existen para escoger el que más se ajuste a tu tipo de pared y a aquello que quieras colgar en ella. El aspecto más importante que debes tener en cuenta es el peso que soporta el adhesivo.

Existen pegamentos en formato de cinta de doble cara y líquido. Dentro de estos, existen los pegamentos universales (aptos para cuaquier superficie) y aquellos específicos para molduras o papel pintado. También existe un adhesivo que suele venir en forma de tiras ya cortadas y listas para su uso. Asegúrate siempre de que la pared esté limpia y que la superficie de lo que vas a colgar también sea uniforme.

Aprovecha tus suelos
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Aprovecha tus suelos

Los cuadros lucen muy buen sobre una tus paredes, es cierto, ¿pero has probado alguna vez de apoyarlos directamente en el suelo? Esta opción le puede dar a tu salón un toque artístico muy partiular, además de ahorrarte el trabajo de tener que colgarlos. Si los apoyas, además, sobre una pared revestida con ladrillo visto, y escoges cuadros de gran tamaño, sin ningún mueble que entorpezca su presencia, te sorprenderás con el resultado.

Llena tus paredes de literatura
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Llena tus paredes de literatura

Aunque las nuevas generaciones cada vez tienen menos en sus hogares, lo cierto es que los libros han otorgado y siempre otorgarán un toque decorativo que no sólo nos evita tener que agujerear paredes, sino que sus hojas ayudan también a insonorizar las estancias. Si combinas tus libros con algunos objetos deco lograrás dar mucha vida a cualquier pared de tu hogar, ya sea en el salón, el comedor o una zona de paso.

No te olvides del vinilo
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No te olvides del vinilo

A modo de friso, sólo un tramo o bien muros enteros. El papel de vinilo nos permite escoger entre un abanico amplísimo de posibilidades para decorar tanto nuestros muebles como nuestras paredes. Además, son mucho más sencillos de colocar de lo que imaginas, son resistentes al agua y se limpian con mucha facilidad. Existen incluso algunos diseño adhesivos que no necesitan fijarse a la pared, y que funcionan con un sistema de clic (también llamado machilembrado) o con listones que van fijados en los tabiques. 

¡Utiliza la pintura!
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¡Utiliza la pintura!

Si prefieres abstenerte de "pegatinas" e irte por la tangente con opciones descabelladas para evitar hacer agujeros, no te olvides de la presencia que aporta el mero color. Según las dimensiones de tus estancias, en ocasiones escoger un color especialmente intenso con el que pintar tus paredes puede aportar a tus estancias una personalidad difícil de igualar por los cuadros.