Un elemento clave a la hora de decorar el interior de nuestro hogar son los espejos, esos fieles amigos que nos ayudan a aportar luz y estilo a cualquier estancia, en los que no podemos evitar detenernos al pasar y echar un vistazo a nuestro reflejo. Sin embargo, saber cuáles elegir y dónde colocarlos puede no ser tarea fácil. Es bien sabido, por ejemplo, que los espejos aportan profundidad a nuestras estancias, pero también por este motivo es fundamental tener en cuenta qué va a reflejar ese espejo.

En la conocida disciplina milenaria del Feng Shui, los espejos forman una parte esencial a la hora de armonizar nuestros hogares y potenciar las buenas vibraciones en el ambiente, así como para neutralizar los aspectos negativos. Si los colocamos en lugares estratégicos, conseguiremos activar, así, la energía positiva de nuestra casa.

Lo más habitual es que en cada casa haya, además de los espejos del baño, uno de cuerpo entero.  Según esta filosofía milenaria, que tan de moda se ha puesto en decoración de interiores últimamente, podemos transformar nuestra casa en un espacio saludable, armónico y sereno si conseguimos contrarrestar o potenciar situaciones concretas que se dan en cada ambiente.

Una de las herramientas más poderosas para lograr este equilibrio, son los espejos. Éstos corresponden al elemento agua, y sus cualidades están asociadas a la fluidez, la claridad, la inspiración y la comunicación. Gracias a la luminosidad y a la profundidad que aportan, son grandes activadores de la energía, que en el Feng Shui es conocida como “chi”.

Para conseguir este equilibrio energético, es imprescindible evitar lo siguiente:

  1. No coloques un espejo frente a tu cama, ya que esto puede atraer al dormitorio una cantidad de energía que podría influir en la conciliación del sueño.
  2. Evita colgar espejos juntos, o unos encima de otros, ya que los reflejos múltiples pueden causar que la energía no esté bien canalizada.
  3. No pongas espejos frente a ninguna puerta o ventana: si lo haces, la energía de tu hogar se escapará al exterior.
  4. Evita reflejar en tus espejos aquellas zonas de la casa que no te aporten una energía armónica, como podrían ser la cocina o el trastero, esas zonas de la casa que suelen estar más sucias o desordenadas.
  5. Trata de evitar los espejos ahumados o de colores, ya que restan luz a la estancia y, además, envían un reflejo modificado de la realidad, algo que también puede influir en el flujo energético de tu casa.
Un espejo de cuerpo entero
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Un espejo de cuerpo entero

Según algunos expertos en Feng Shui, colocar un espejo de cuerpo completo en casa nos puede ayudar a mejorar la comprensión de nosotros mismos y ver nuestra vida con una perspectiva más positiva, e incentivan un estado emocional más positivo.

Refleja las partes bonitas de la casa
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Refleja las partes bonitas de la casa

Es importante que, cuando coloquemos cualquier espejo, intentemos que aquello que refleja sea bonito e inspirador, tanto a nivel de distribución de espacio como de las actividades que se suelen realizar en él (arte, cocina, relax, etc.).

En el baño, ves con cuidado
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En el baño, ves con cuidado

El Feng Shui nos aconseja que los espejos que pongamos en el baño no estén frente a la puerta, ya que la energía que queremos cultivar dentro se puede escapar a través de ella.

Uno para el recibidor
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Uno para el recibidor

Colocar un gran espejo a la entrada de casa es ideal para activar el “chi”, aunque, de igual modo que en el baño, es mejor que no esté justo enfrente de la puerta. La mejor ubicación son las paredes a los lados.

Ilumina tus espacios oscuros
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Ilumina tus espacios oscuros

Los espejos, como ya sabrás, también son aliados infalibles a la hora de aportar más luz a los espacios más oscuros de la casa (cambiadores, pasillos sin ventanas, etc.), ya que aumentan la sensación de amplitud visual y reflejan la iluminación artificial, lo cual ayuda a activar la energía.