Jellyfish House en Marbella (2013) - Wiel Arets Architects

Las piscinas, como las escaleras o las ventanas, son un elemento arquitectónico que nunca pasa de moda. Sus ventajas son evidentes: sirven para darse un chapuzón cuando el clima es caluroso, para practicar deporte, para humedecer un ambiente seco, como elemento decorativo o como espacio alrededor del cual organizar un encuentro con amigos. Sus inconvenientes también son de sobra conocidos: ocupan espacio, son costosas y requieren de un buen mantenimiento.

Lo que sí ha cambiado con el tiempo son las tendencias respecto de su diseño, construcción y prestaciones. Si estás a punto de incorporar a tu vivienda uno de estos anacrónicos volúmenes de agua, en este artículo encontrarás todos los factores que te conviene tener en cuenta.

¿Dónde vas a excavar? El terreno
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¿Dónde vas a excavar? El terreno

Aunque no es inconcebible diseñar una piscina aterrazada, lo más habitual y recomendable es construirla sobre una superficie firme y horizontal. Conviene evitar los terrenos húmedos, poco compactados o rocosos. Si no estás seguro del tipo de suelo de tu parcela, consulta siempre con un profesional. Ten en cuenta también que una piscina no tiene por qué excavarse en el suelo; también puede construirse sobre rasante.

Uno de los datos más desconocidos respecto de la construcción de una piscina soterrada es que, debido al asentamiento diferencial y para evitar la aparición de grietas, hay que esperar un año entero antes de colocar el acabado definitivo en toda la superficie contigua al vaso. Por eso es importante la previsión de un acabado provisional, como por ejemplo de césped o de tarima de madera.

Casa en la Costa Brava (2020) DOM Arquitectura
© Jordi Anguera
 

¿Cuál es el mejor sitio para una piscina? La ubicación
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¿Cuál es el mejor sitio para una piscina? La ubicación

A propósito de que no vas a poder moverla, decidir la ubicación de tu piscina es de tremenda importancia. Si la orientas a sur en una zona de máxima exposición solar (no sólo en verano), aumentarás su confort y sus horas de aprovechamiento. Vigila que no esté expuesta, en cambio, a miradas indiscretas de vecinos o transeúntes; la piscina debería ser una zona íntima.

Por cuestiones de integración, accesibilidad y vigilancia de mascotas, niños o ancianos, te interesa que la piscina no esté lejos de la vivienda, aunque tampoco demasiado cerca: los olores químicos o los ruidos derivados de su actividad pueden llegar a ser molestos. Mantenla lejos también de zonas de árboles de hoja caduca o con raíces en el terreno, y ahorrarás en mantenimiento.

Evita las zonas ventosas, tanto por confort térmico como porque el viento arrastra muchos desechos. Si no dispones de ningún rincón recogido, siempre puedes plantearte la posibilidad de construir un murete o plantar unos setos estratégicamente.

Residencia en el Centro Histórico de Sevilla (1995) Cruz y Ortiz Arquitectos
© Fernando Alda

¿Para qué vas a usarla? Las medidas
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¿Para qué vas a usarla? Las medidas

Si quieres tener un jardín con piscina y no una piscina con jardín, sus medidas deberían ser siempre proporcionales al espacio circundante, así como a su número de usuarios y a su principal uso previsto (lúdico, relajante o deportivo). Ten también en cuenta que, a mayores dimensiones, mayor coste.

La profundidad media de una piscina se ha actualizado con el tiempo. A menos que quieras practicar submarinismo, ya no se llevan los 2,5 metros de hace unos años. La tendencia ahora es maximizar la superficie donde se hace pie (profundidad entre 1,2 y 1,6m) para disponer de más espacio lúdico y de socialización. Menos profundidad también implica menos coste, puesto que hacen falta menos litros para llenar la piscina, de productos químicos para mantenerla, y de tiempo de filtración y recirculación del agua. Por el mismo motivo, las plataformas intermedias de menor profundidad, en las que remojarse sólo las piernas, también son una tendencia en auge.

Curved House en Menorca (2020) NOMO Studio
© Adrià Goula

¿Cómo está hecha? La construcción
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¿Cómo está hecha? La construcción

Hay múltiples materiales y técnicas a elegir para construir una piscina, a medida de cualquier bolsillo y agenda. Tan sólo ten en cuenta que, como norma general, las soluciones más baratas y rápidas suelen ser también las menos durables.

- Fibra de vidrio / poliéster: La tradicional piscina prefabricada. Son la más baratas y más rápidas de instalar, pero también las más susceptibles al desgaste y a la aparición de grietas. Por su condición prefabricada, el catálogo entre el que elegir también es más limitado.

- Acero inoxidable: Una solución prefabricada no tan barata pero igual de rápida. Son mucho más resistentes que las de plástico y se adaptan mejor a terrenos difíciles.

- Hormigón: Las piscinas de hormigón (ya sea armado, en bloque, encofrado o gunitado) son las más durables y las que ofrecen una mayor adaptabilidad al terreno y más posibilidades de forma y diseño, aunque también son las más caras y lentas de construir.

- Desbordantes: Sin duda las más espectaculares y, evidentemente, las más caras (a propósito de su sistema de recogida perimetral y bombeo). Su oportunidad viene condicionada por el entorno, tanto por la necesidad de un desnivel como de la presencia de una vista panorámica.

- Elevadas: Las piscinas elevadas no precisan de excavación y se construyen directamente sobre el suelo. Aunque abultan, son desmontables y rápidas de instalar. Pueden ser de madera o de acero.

- Transparentes: Si quieres una piscina de revista y el presupuesto no es un problema, tanto en el caso de las piscinas elevadas como de las desbordantes, cabe la posibilidad de que una o varias de las caras del vaso sean de un material transparente como el metacrilato o el plexiglás. No olvides que requiere de un extra de limpieza.

Terra Dominicata en el Montsant (2019) SCOB Arquitectura y Paisaje
© Adrià Goula

¿Qué aspecto tendrá? Los acabados
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¿Qué aspecto tendrá? Los acabados

Igual que sucede con su construcción, las posibilidades de acabado de una piscina son muy variadas en cuanto a materiales y texturas.

- Gresite: El revestimiento tradicional de las piscinas, compuesto por pequeños azulejos. Se adapta a cualquier tipo de superficie y su coste de instalación es bajo, pero al tener tantas juntas su mantenimiento es más costoso (se recomienda rehabilitarlo cada dos años).

- Baldosas de gres porcelánico: Una solución muy elegante y cada vez más en boga, especialmente con piezas grandes. Al reducir la cantidad de juntas se abarata mucho el coste de mantenimiento y además, muchos fabricantes ya ofrecen piezas especiales para evitar los peligrosos cantos rectos.

- Microcemento: Un revestimiento continuo, espectacular por su ausencia de juntas. No obstante, su instalación es muy artesanal y costosa: es imprescindible trabajar con operarios muy especializados para evitar la aparición posterior de grietas. Ideal para piscinas pequeñas.

- Lámina armada: Esta solución, consistente en una lámina a la vez impermeabilizante y de acabado, compuesta de 2 capas de PVC y una malla de poliéster entre ellas, es una de las más modernas y con mejores prestaciones. Igual que el microcemento, permite un acabado sin fisuras y de máxima adaptabilidad al perímetro. Ofrece una excelente estanqueidad, mantenimiento y resistencia a las bacterias, y además dispone de una gran variedad de colores y acabados.

Casa de Piedra en Cáceres (2018) Tuñón Arquitectos
© Luis Asín

¿Qué sensaciones prefieres? El color
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¿Qué sensaciones prefieres? El color

El color que elijas para tu revestimiento será, durante el día, el color del agua y, por extensión, el de la piscina. Por eso es importante que tengas en cuenta sus implicaciones. Como tantas otras cosas, las preferencias en el color de la piscina han ido cambiando con el tiempo y las modas, siendo cada vez menos habitual recurrir al azul tradicional.

Los colores oscuros como el verde jade o el gris marengo transmiten más sensación de frío y resultan más elegantes, pero envejecen mucho más rápido porque el sol y el cloro los deterioran antes. Por el contrario, los colores claros como el blanco o el marrón arena transmiten más calidez, pero hay que tener cuidado con su limpieza porque sobre ellos se ve mucho más la suciedad del fondo. Si te inclinas por esta opción, plantéate la posibilidad de adquirir un limpia-fondos eléctrico.

Casa Familiar en Montràs (1973) RBTA

¿Por dónde se entra? El acceso
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¿Por dónde se entra? El acceso

En términos de acceso a la piscina, cada vez es más habitual la construcción de escaleras de obra integradas en el vaso: son más cómodas y seguras (especialmente si entre sus usuarios hay niños o gente mayor), y dan mucho juego en su relación con plataformas de profundidad intermedia. Para piscinas más modestas, la tradicional escalerilla de acero sigue siendo la opción ideal, por su reducido precio y economía de espacio.

Con el cambio en las tendencias de profundidad, está desapareciendo también una de las entradas a la piscina más características: el trampolín. No obstante, si eres de los que prefiere tener en casa un pequeño parque acuático, no olvides que puedes instalar desde toboganes hasta una máquina de oleaje artificial.

Vivienda en Sant Andreu de Llavaneras (2015) Paglialonga Studio

¿Cuánto me va a costar? El precio y el mantenimiento
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¿Cuánto me va a costar? El precio y el mantenimiento

Al haber tantas variables en juego, es muy difícil determinar el precio medio de una piscina sin conocer los detalles del proyecto. No obstante y a bote pronto, podría cifrarse alrededor de unos 10.000€ para una piscina de tamaño medio sin grandes añadidos. El mantenimiento, aunque depende también de sus características, ronda los 600€ al año.

Respecto de este último punto, la gran decisión está entre la cloración tradicional y la salina. La primera requiere de una inversión inicial menor, pero tiene un conocido efecto irritante sobre la piel y los ojos, mientras que la segunda, aunque es más cara al principio, sale a cuenta a la larga. No olvides prever un espacio para la depuradora y la bomba lo suficientemente alejado de la piscina y de la vivienda, puesto que esta maquinaria hace bastante ruido.

Para los más ecologistas, existe la opción de construir una piscina natural, cuyo filtrado libre de químicos se produce a través de plantas y algas. En todo caso, hay que tener mucho cuidado con su diseño para evitar proliferaciones de insectos, y tener en cuenta que su correcto mantenimiento requiere al menos de una limpieza profunda al año.

Villa CP en Girona (2013) ZEST architecture
© Eugeni Pons
 

¿Cómo iluminar una piscina? Las luminarias
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¿Cómo iluminar una piscina? Las luminarias

Aunque es una decisión que suele dejarse para última hora, la iluminación de una piscina es muy importante, tanto porque su correcta colocación amplía las horas de baño como porque ofrece la nada desdeñable opción de colorear el agua por la noche, así como la de destacar alguno de sus elementos o directrices.

La opción tradicional consiste en la instalación de focos halógenos en una ubicación e intervalo proporcionales a la forma y dimensiones de la piscina, aunque cada vez tienen más presencia las luminarias LED: no sólo son más económicas y permiten cambiar su color a voluntad, sino que además ofrecen la posibilidad de una elegante iluminación por tiras de luz. También existe la opción, habitualmente complementaria, de elementos flotantes de iluminación.

De cara a la colocación de las luminarias, conviene no ponerlas a demasiada profundidad, para no tener que vaciar toda la piscina cuando haya que realizar su mantenimiento, así como no orientarlas hacia arriba o en dirección a la vivienda, para evitar deslumbramientos.

Son Vida en Palma de Mallorca (2013) Jorge Bibiloni Studio
© Fernando Alda

¿Es legal? La normativa
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¿Es legal? La normativa

Para construir una piscina es imprescindible realizar el proyecto y obtener una licencia, por lo que es recomendable contratar a un arquitecto. Por lo general es una licencia fácil de obtener, que depende de normativas municipales, y que tiene en cuenta factores como que el terreno sea edificable, las distancias a las parcelas vecinas (o a la carretera, si la hubiere), o las conexiones de los desagües con la red municipal.

Por último, puntualizar que, en función de la velocidad de la administración de cada municipio, la obtención de esta licencia puede acarrear un tiempo. Así que si estás pensando en disfrutar de tu nueva piscina en verano, no olvides empezar con los trámites como mínimo el invierno anterior.

Jardín del Castillo de Peratallada (2017) Mesura
© Salva López