Ya hemos vuelto todos a la rutina, estamos deseosos de conocer las novedades que nos deparan los próximos meses y queremos darle una vuelta a nuestro hogar. No eres la única persona que llega con las pilas cargadas y, por tanto, dispuestos a abrazar los cambios y este es el momento perfecto para ello, para renovar espacios y emprender nuevos retos con actitud positiva y buena energía. Puede que no lo supieras pero justo esta es precisamente la filosofía que mantiene el Feng Shui con el que, lejos de supersticiones, misterios y teorías trascendentales, se aplican cálculos y fórmulas matemáticas para fomentar la sensación de bienestar en nuestros espacios cotidianos. ¿No te lo crees? Quizá es porque aún no sabes cómo y por qué la decoración y el orden nos pueden ayudar a conseguir bienestar y paz; con ese fin Tiendeo.com y BAUHAUS se han aliado con la 'Feng Shui Foundation' y 'Made Of Yoga' para descubrir 5 consejos sencillos para aplicar en casa:

1. Una entrada ordenada y despejada. La puerta principal de todo hogar es también la puerta de entrada de energía. Es importante, por tanto, que ésta quede despejada, atractiva y bien iluminada para generar una sensación agradable de confort. “No es recomendable que puertas o entradas principales queden monopolizadas por grandes árboles o entorpecidas por una pared, un mueble grande o una columna. Esto lo que hace es fomentar una flecha “envenenada” externa denominada “Yin Sha”, que favorece la frustración y decepción de quienes habitan dentro”, explica Sallie Tsui Sien, Directora de Feng Shui Foundation.

2. El desorden es el mayor enemigo de la energía positiva. Obvio, pero a menudo queda en un segundo plano en el frenético día a día. ¿Quién no se siente más a gusto en un espacio ordenado, tanto en casa como en el trabajo? En caso contrario, el desorden dificulta la entrada de energía, lo que puede afectar incluso el carácter de las personas que lo ocupan. Dedica diez minutos cada día para mantenerlo todo bajo control sin dejar que se acumulen objetos sin sentido que, a la larga, sólo multiplican el malestar.

3. La luz es la clave, pero ni poca ni demasiada. Una correcta iluminación (sobre todo, luz natural durante el día) favorece la buena concentración y rendimiento de la persona. Pero, como en todo, el secreto está en el equilibrio: un exceso de energía crea un desequilibrio que puede provocar problemas de salud. Si entra demasiada luz solar en una habitación, se recomienda el uso de cortinas finas para bajar la intensidad. ¿Y en el espacio de trabajo? Coloca una lámpara de mesa en tu mesa de trabajo y deja que fluya la concentración.

4. Captura momentos. El bienestar no únicamente está influenciado por los elementos externos, sino también por un amable trabajo interno. “Centra y mantén la atención en algún objeto durante 3 minutos cultivando la atención plena. Regresa al objeto cada vez que a la mente se le presente cualquier pensamiento”, indica Núria Durán, CEO y Fundadora de 'Made Of Yoga'.

5. Para y respira. ¿Cuántas veces al día somos conscientes de nuestra respiración? Para, siéntate y toma consciencia de ello. “Repítelo, al menos, 2 o 3 veces al día (mañana, mediodía y noche). Sólo respira y permite que las cosas sean tal y como son”, añade Núria Durán.