Corren malos tiempos para las propuestas decorativas sobrias y lisas. Si tu casa cumple con esas dos premisas te bastará echar un rápido vistazo a las tiendas de decoración para que desees que deje de hacerlo. Estas se han llenado de propuestas que abogan por muebles de formas exuberantes y objetos coloridos, todo para llamar bien la atención, nada de pasar desapercibidos.

Los textiles y papeles pintados tienen cuota especial de protagonismo y es que inevitablemente los estampados son un perfecto aliado si lo que buscamos es poner punto final a los días de paredes blancas, sofás grises y techos limpios.

Sí ha llegado el momento de decorar con estampados y, sobre todo, animarse a mezclarlos. ¿Te parece demasiado complicado? Que no cunda el pánico porque tenemos algunos consejos para combinar los distintos patrones que más se van a ver esta temporada de forma equilibrada y sin producir un efecto de rechazo en nuestra casa.

 

¿Qué colores se llevan?

En primer lugar, trata de unificar la paleta de colores. Es decir, aunque los estampados sean distintos, puedes optar por elegirlos en la misma línea cromática, de esta forma aunque a priori te pueda parecer que no tienen nada en común, la realidad es que si forman parte de la misma familia de colores casarán sin problema. Eso sí, tampoco creas que por usar colores similares puedes emplear una cantidad infinita. El límite lo marcará el espacio de tu casa y la tipología de objetos con la que decidas decorar el espacio, pero tener en mente la regla del 3 puede serte de gran ayuda. Es decir, trata de no emplear más de tres tonos en una misma estancia. Mismo consejo si además quieres añadir algún estampado o mueble en un color que se salga de esa paleta. El verde, el amarillo y, por supuesto, el Living Coral pueden ser los elegidos, pero nunca todos a la vez.

 

¿En qué tamaños elegirlos?

En decoración existen algunas reglas no escritas que no está de más conocer si queremos acertar a la primera. Una de ellas es que el tamaño de los estampados debemos decidirlo en base al objeto que vayan a ocupar. Es decir, si hemos sentido amor a primera vista con un papel pintado con grandes hojas plataneras, lo ideal es que lo empleemos para recubrir una superficie de amplias dimensiones. Una pared, por ejemplo, serviría. Si estamos deseando incorporar un cojín con diminutos motivos geométricos el tándem sería perfectamente compatible. En mayor cantidad podría llegar a marear.

La cuestión del tamaño también es importante tenerla en cuenta cuando tratamos de mezclar más de un estampado a la vez. Procura alternarlos. Si solo recurres a estampados muy grandes es posible que sea complicado diferenciarlos entre sí. Si todos son demasiado pequeños crearás una estancia un tanto agobiante.

 

¿Arriesgar o decorar sobre seguro?

Esta cuestión es clave y depende sobre todo de qué relación tengas tú con los estampados. ¿Te gustan, te encantan, te rechiflan? Adelante, decora tu casa con los que hayan conquistado tu sentido decorativo. ¿Dudas hasta cuando te has comprado una camisa de rayas? En tu caso es mejor que elijas los dibujos más neutros y sencillos. Además, te recomendamos que vayas paso a paso. Empieza por objetos que habitualmente van con dibujo. Es el caso de alfombras, mantas o algunos cojines. Cuando tu vista se haya habituado puedes pasar al nivel de incluir estampados en paredes, techos e, incluso, suelos.

 

Floral
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Floral

Visto en Etsy

Otomano
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Otomano

Visto en Paper Mint

Cuerpo humano
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Cuerpo humano

Visto en Etsy

Animal print
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Animal print

Visto en Royal Design Studio

Zig Zag
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Zig Zag

 Visto en Stencil Barcelona

Frutas
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Frutas

Visto en Urban Outfitters

Azteca
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Azteca

Visto en Berenice Big

Cuadrícula
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Cuadrícula

Visto en Shein

Abstracto
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Abstracto

Visto en Pinterest

Lunares
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Lunares

Visto en Pinterest