La premisa principal del proyecto realizado por los arquitectos Joan Ramon Pascuets y Mònica Mosset, de Narch, en el municipio barcelonés de Calders era valorizar al máximo la relación de la vivienda con el entorno natural. La parcela se encuentra en el límite del núcleo urbano de la población y presume de vistas a campos de cultivo, almendros y al parque natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.
 

 «La casa nos permite ver lo mismo que vimos el día que decidimos comprar el terreno. Estamos en todo momento en contacto con la naturaleza y vemos cómo cambia el tiempo y cómo pasan las estaciones». Marc Ros, propietario.

Una casa que tiene más ventanas que paredes

Esta conexión visual se logra ya que la vivienda queda “semiabierta” gracias a una fachada transparente que actúa como mirador. Lejos de limitarse a la percepción visual, esta relación dentro-fuera se extiende al uso de los espacios, permitiendo a los propietarios moverse libremente entre el interior y el exterior de la vivienda y disfrutar de cada estancia en función del momento del día, la época del año o de las condiciones meteorológicas.

«La idea básica del proyecto era establecer una relación constante entre las personas y la naturaleza, permitiendo la máxima libertad de circulación a los usuarios y diluyendo el límite entre la casa, el jardín y el paisaje». Joan Ramon Pascuets, arquitecto. 


Soluciones a medida

El principal escollo fue el desnivel de la parcela. Para resolverlo se decidió invertir la distribución habitual. De este modo, en esta casa, la cocina, zona de estar y dormitorios se sitúan en la planta baja con acceso directo al jardín; mientras que el estudio y el garaje se ubican en la planta primera, con acceso directo a la calle.

El garaje, que está abierto al paisaje en tres de sus lados, tiene la particularidad de ser un espacio multifuncional: es entrada escenográfica, porche donde disfrutar del aire libre y sala de juegos, todo a la vez.

Las dos plantas que forman la vivienda, distribuidas sobre una superficie 240 m2, se conectan mediante una ligera escalera de acero. La zona de estar se despliega a doble altura, de manera que el espacio interior goza de una gran amplitud visual y de un ventanal doble que sintonizada constantemente con la naturaleza.

Los dormitorios se retranquean un par de metros respecto a la línea de fachada, generando un espacio intermedio entre interior y exterior. Esto da lugar a una galería-mirador con un sistema de ventanas correderas que permiten abrir completamente la casa al jardín.

Esta ligereza formal se consigue mediante una estructura de losas de hormigón horizontales y pilares de acero que liberan el espacio y eliminan las particiones, creando continuidad visual y límites diluidos.
 

Reforma casa eficiente Technal 8
 

Arquitectura smart, construcción low cost

La estética de la fachada y de los interiores es deliberadamente “unfinished”, tanto por la opción arquitectónica del proyecto, que busca la extrema esencialidad, como por las limitaciones presupuestarias marcadas por la propiedad. Con menos de 900€ por metro cuadrado todo lo que se colocara en la obra tenía que ser imprescindible.

«Hemos asegurado principalmente el confort para los usuarios y la máxima eficiencia energética de la vivienda dejando a futuras intervenciones eventuales mejoras de los acabados», comenta Joan Ramon Pascuets.  

En esta línea, una parte importante de la inversión se ha destinado a sistemas que asegurasen una baja demanda energética: materiales aislantes en las paredes y la cubierta, cerramientos con elevadas prestaciones térmicas y cristales bajo emisivos.

La orientación de la casa, además, permite optimizar el control de la temperatura interior mediante la ventilación cruzada durante el verano y la aportación solar durante el invierno. Este uso inteligente de las estrategias medioambientales y de los sistemas pasivos ha permitido lograr la certificación energética clase A.
 

Cerramientos de aluminio Technal

El hueco de la planta baja es una L con un lado de 12 metros y otro de 9 metros con la esquina abierta. Era necesario instalar un sistema de correderas capaz de abrir completamente la casa y al mismo tiempo mantener un óptimo aislamiento y seguridad.

Se eligieron los ventanales Galene de Technal, que permiten instalar cristales de grandes dimensiones y aseguran una fácil maniobrabilidad, gracias a su sistema elevable. Galene además cuenta con una solución de cierre en esquina que resultó perfecto para para resolver el ángulo abierto. En la planta primera, en cambio, se priorizó la ligereza visual de los perfiles de aluminio del sistema Soleal de Technal, que aporta elevadas prestaciones aislantes con una estética muy depurada.