¿Sabes eso de «cuando las barbas del vecino veas cortar…»? Pues eso debieron de pensar los suelos del mundo entero cuando la tendencia ombré colonizó paredes, cubrió alfombras y tiñó muebles. Pronto les tocaría a ellos. No es elucubración ni deseo propio –porque sí, desde aquí confesamos que sentimos debilidad por ellos y por todo el mundo que se esconde tras el hashtag #IhaveThisThingWithFloors–, es que de un tiempo a esta parte hemos asumido que todo lo que tenga un diseño degradado está destinado a imponerse como tendencia.

Los suelos no han sido una excepción. Tampoco una sorpresa. De hecho, que la tendencia ombré haya llegado a conquistar también los suelos nos parece lo más natural si tenemos en cuenta su nivel de expectación, creatividad y protagonismo deco. Atrás ha quedado ese tiempo en el que los suelos de madera eran la única opción válida y elegante. Poco a poco, los suelos hidráulicos reivindicaron su sitio y ahora son los degradados los que nos obligan a caminar sin dejar de mirar a nuestros pies.

Pero recapitulemos, porque el término afrancesado suena muy bien, pero quizá tu aún no sabes qué tendencia decorativa se esconde tras él y en tu cabeza resuena eso de… ¿de qué hablamos cuando hablamos de ombré? Pues de una moda que sabe mucho por vieja –como el diablo– y es que artistas, diseñadores y pintores franceses la vienen utilizando desde el siglo XIX.

La técnica consiste en aplicar los colores de más oscuro a más claro, es decir, de luz a sombra y, siempre, siempre, siempre fusionándolos. Esto es condición sine qua non y es, precisamente, el detalle para diferenciarlo de su mellizo, el degradé. De hecho, lo importante del ombré es que la progresión del color sea suave y nos resulte natural a la vista. No confundir tampoco con el tie dye. El ombré es mucho más sutil y el cambio de color es mucho menos intenso. Nada que ver, por tanto, con la tendencia dominante de los 70s y que tan bien representó al espíritu flower power.

A la hora de poner manos a la obra y la vista al suelo, hay varias maneras de adoptar el estilo ombré para todos los gustos, todos los niveles de entusiasmo con esta tendencia. Si quieres actualizar tu suelo actual, la mejor opción es partir de la paleta cromática que ya tienes. Los que estén en plena reforma del hogar, se hayan topado con esta tendencia y estén deseando verla en su cocina, habitación o comedor, enhorabuena, se abre ante ti un abanico de opciones infinitas con las que impactar y sorprender. Como siempre, te allanamos el camino y te acercamos las mejores ideas de suelos ombré para que tú vayas directito al acierto seguro.

 

En azulejos sirena
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Una alternativa colorida para el suelo del baño
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La madera también es apta para el ombré
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Degradado geométrico
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El origen de la tendencia
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Sutil cambio de color
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Si quieres arriesgar, abre la gama
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En las escaleras nos convence (¡y mucho!)
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Si no te atreves con el suelo... ¡prueba con una alfombra ombré!
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También en cocinas
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Madera blanca, acierto seguro
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Color de temporada
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