Las ventanas deben elegirse a conciencia cuando se hace una reforma, ya que son barreras a la temperatura y la contaminación acústica. Sistemas de apertura, perfiles, cristales y cajones de persiana influirán directamente en nuestro confort y bienestar.

A día de hoy existe una gran variedad de formas de utilizar las ventanas como aliadas decorativas. Formatos XL, perfiles casi invisibles y marcos de diseño marcan un antes y un después en los hogares. Pero, más allá de su protagonismo visual, debes valorar sus prestaciones técnicas. Estos son los criterios que tienes que tener en cuenta.

La mejor elección

El espacio donde vayas a instalar las ventanas influirá directamente en su sistema de apertura. Decántate, por ejemplo, por una corredera si hay obstáculos cerca (pilares, esquinas muebles, etc.), por la típica abatible si tienes margen para practicarla, o por una pivotante si dispones de buhardilla. En cuanto al cristal, junto con el tipo de perfil que elijas, y también dependiendo del sistema de apertura, será clave en términos de aislamiento térmico y acústico. El objetivo es ganar en confort y reducir el consumo eléctrico, por lo que la mejor solución pasa por el acristalamiento doble, con diferentes hojas separadas por cámaras de aire. El grosor y el tipo de vidrio también influirán en el rendimiento de la ventana: a mayor espesor de los cristales y mayor espacio entre ambos, mayor aislamiento. Esta es la regla general, según Leroy Merlin, cuyos expertos también recomiendan los cristales de seguridad con doble acristalamiento para grandes superficies y terrazas, y los bajo emisivos para lugares muy soleados. Otro factor que debes tener en cuenta es el coeficiente de transmitancia térmica, el valor U (cuanto más bajo, menos pérdidas de temperatura), así como el de transmisión acústico, el valor DWA (cuanto más alto, mejor aislamiento, como en las ventanas oscilobatientes). Por último, no caigas en el error de relegar a un segundo plano al cajón de la persiana, lugar por donde suele filtrarse el aire. Así, mientras el modelo de obra empotrado es el que menos aísla, el aluminio está indicado para cajones situados fuera de la vivienda y el PVC para los que se coloquen en el interior.

¿Qué es?

Una ventana se define como aquel elemento arquitectónico que conecta el hogar con el exterior. Proporciona luz y ventilación para toda la casa, pero a la vez protege del ruido, el frío y el calor, aislándonos del mundo exterior cuando es necesario. Dada su especial influencia en nuestra salud, así como su repercusión en nuestro bolsillo y también en el medio ambiente, hay comunidades autónomas que cada año ponen en marcha un Plan Renove para ayudar económicamente a los interesados en renovar sus ventanas. Y es que son uno de los puntos más sensibles de la casa en lo que a pérdidas de energía se refiere.

Ventanas

Materiales

PVC. Perteneciente a la familia de los polímeros, es un material muy valorado por su gran capacidad aislante, además de por su extensa vida útil y su fácil mantenimiento. Es perfecto para utilizarlo en perfiles de ventanas, con un buen equilibrio entre precio y calidad y un excelente aislamiento térmico.

Aluminio. Muy resistente a los cambios de temperatura y con muchas opciones de acabados decorativos, es conductor del frío y del calor, por lo que se hace necesario insertar en las ventanas la conocida como rotura de puente térmico (RTP). Se introduce un mal conductor en la zona donde se produce la fuga de frío o calor para ganar en aislamiento.

Madera. Ofrece un excelente aislamiento acústico y una buena resistencia a los golpes y al clima. Sin embargo, requiere de un mantenimiento más cuidado, siendo aconsejable utilizar agua y jabón y, dependiendo del entorno, aplicar un protector tras un lijado.

Cómo hacerlo

  • Si quieres anotar las dimensiones tú mismo, mide el alto, el ancho y las diagonales del hueco. Hazlo en mm y añade 1 cm a lo alto y otro a lo ancho.
  • Recurre a un profesional para que instale las ventanas.
  • En un principio no hace falta que pidas permisos, a no ser que vivas en un edificio bajo protección urbanística. Informa también a tu comunidad de vecinos si las ventanas son de exterior y diferentes al resto.

¿Cuánto cuesta?

Aunque suponga una importante inversión, debes cambiar tus ventanas si percibes corrientes de aire frío, tienen cristales demasiado finos o te resultan difíciles de cerrar, por ejemplo. Aproximadamente, gastarás en torno a unos 250€/m2, pero acabarás amortizando esta cifra con el paso del tiempo.

Guia Reformas 2019