En Green Point, un distrito de Ciudad del Cabo junto al Océano Atlántico y a dos pasos del centro urbano, se alzaba un tesoro arquitectónico original aunque abandonado y habitado por vagabundos últimamente. Se trataba de una granja de 1930 cuya ley municipal había restringido su altura a no más de un piso, convirtiéndola en una excepción en la zona, ya que está rodeada de apartamentos más altos.

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Pero llegaron Nina van Reenen y Sasha Berolsky, una pareja cuya creatividad y energía les llevó a verle sus posibilidades para convertirla en una casa familiar. No les importó siquiera que el sótano estuviera lleno de agua. Su vivienda de alquiler se les estaba quedando pequeña y más con el segundo bebé en camino, así que cuando encontraron esta construcción a la venta, cerraron el trato rápidamente.

Dormitorio

Sasha es un reputado empresario de exitosos restaurantes de Ciudad del Cabo en cuyas obras se implica personalmente, de ahí que tenga experiencia en la transformación de espacios y ciertas habilidades en materia de diseño y construcción. Por su parte, Nina es directora creativa y diseñadora, y tiene una firma de textiles y productos decorativos, además de ser hija de una decoradora reconocida y una buscadora innata de objetos atípicos.

Si sumamos ambas circunstancias, no es de extrañar el encantador y personalizado resultado de la reforma de esta vivienda. Eso sí, solo tenían tres meses para realizarla, ya que “nos comprometimos a invitar a 25 personas para la comida de Navidad, así que no teníamos otra opción”, declara la pareja.

El presupuesto de la reforma era bajo y se centraron en pocas piezas pero bien escogidas de mediados de siglo y que tanto les gusta, adquiridas en tiendas de segunda mano y mercadillos rurales, además de muebles heredados, muchas plantas y artículos de la firma de Nina. La ayuda de la madre de Sasha para diseñar y crear el jardín también resultó clave. Así consiguieron crear una casa para la vida familiar moderna con encantadores toques a fin de mantener el equilibrio entre pasado y presente. 

Salón
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Salón

En la sala de estar, cojines y textiles de Room 13 Collection. En la pared, pieza original de Lyndi Sales, de la galería Whatiftheworld.

Comedor
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Comedor

El comedor abierto representa el corazón de la casa, uniendo la cocina y la terraza delantera. La chimenea es original y se trató de combinar su tonalidad con la madera del mobiliario de mediados de siglo. La mesa de acero es del diseñador local Gregor Jenkin y la lámpara, de Light World, también de Ciudad del Cabo. Sobre la chimenea, una obra de Paul Senyol y Warren Lewis.

Cocina
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Cocina

La cocina se transformó en un espacio lleno de luz junto al comedor cuyo murete separador incluye una barra equipada con taburetes de James Mudge. Sobre la barra, un gran terrario regalo de Sasha a su mujer, ya que es una amante de las plantas, presentes en toda la casa.

Detalle recibidor
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Detalle recibidor

Junto a la entrada se halla la escalera “tipo barco” hecha a medida y que conduce a un entresuelo donde la pareja tiene un espacio de trabajo que se transforma también en sala de juegos para los niños. En la pared, papel pintado modelo Deserted de la firma de Nina, Room 13 Collection. El cuadro azul es de Warren Lewis.

Dormitorio
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Dormitorio

Un saliente de la habitación inspiró la ubicación de la cama, a cuyos lados se abrieron sendas ventanas  para introducir luz natural. Destaca el color gris de la pared del cabecero y laterales para destacar la zona de descanso, sobre la que luce la obra de arte original “Cry Me A River”, de Olaf Hayek. Los cojines son de Room 13 Collection.

Baño
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Baño

El baño infantil está protagonizado por las conocidas baldosas metro hasta media altura. El color blanco potencia la luminosidad de esta estancia, tan importante para las plantas que la habitan, colocadas en unos maceteros de Pedersen + Lennard.

Detalles del baño
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Detalles del baño

El baño infantil está protagonizado por las conocidas baldosas metro hasta media altura. El color blanco potencia la luminosidad de esta estancia, tan importante para las plantas que la habitan, colocadas en unos maceteros de Pedersen + Lennard.

Exterior
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Exterior

La piscina ecológica de la casa era un deseo de Sasha y la mandó construir a su arquitecto, Alet van Niekerk. El sistema acuático funciona sin agentes químicos y no requiere mantenimiento. El diseño del jardín permite el asilamiento visual respecto a sus vecinos.