Ubicada en un enclave de lo más paradisíaco  –en plena cala de Aiguafreda, junto al hotel Cap Sa Sal (en Begur, Girona)–, un emblemático lugar de reunión de la aristocracia europea y las estrellas de la época dorada de Hollywood. El mar, el entorno de la Costa Bava, a caballo entre el océano y la montaña, fueron decisivos para adquirirla.
 

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A pesar de tanta belleza –y teniendo en cuenta que esta era la antigua casa del mayordomo (anexa a la principal) y había que integrarla en un ambiento agradable, guardando el concepto de casa fresca, viva y adaptada al entorno–, hubo que asumir un gran trabajo de reforma por parte del equipo encargados del proyecto, Córdoba-Font, al frente del cual encontramos a Maurizio Sánchez Córdoba y Rosana Font.

Ellos nos cuentan que «esta casa se puede definir como el punto de reunión de una exitosa familia industrial colombiana, cuyo patriarca, don Rafael Molano, allá por los años setenta, supo captar el potencial de este maravilloso entorno. Enamorado de la Costa Brava, logró que este lugar en el mundo fuera el punto de reunión de su gran familia».
 

Cosas de casa

Estilismo y fotografía: Klamburg & Muntadas

Las obras duraron alrededor de dos meses y medio y con ello se consiguieron espacios cómodos que se asocian con una decoración fresca, natural y colorista. Maurizio y Rosana apostaron por «el blanco, porque es vida; la madera, por aquello del reciclaje y las segundas oportunidades; y el hidráulico, que supone el vínculo con el pasado», cuenta.

En cuanto a los espacios, asegura que la zona de la pérgola es la más amada por sus propietarios, ya que consigue integrar el paisaje exterior en el interior de la casa: una segunda residencia para la que Maurizio y Rosana se inspiran en la magia y el color de Colombia –la Islas del Rosario–, y los combinan con toques ibicencos, material recuperado (piedra, celosías de madera...) y textiles artesanales. Un lujo junto al mar.