Esta era la casa de sus sueños, un edificio emblemático en el corazón de Madrid. La inmobiliaria Knight Frank dio con ella y el diseñador de interiores Raúl Martins la transformó en lo que tanto deseaban: un lugar perfecto para disfrutar en familia.

Después de vivir mucho tiempo alejados del centro de Madrid, los propietarios de este piso pensaron en volver a él decididos a instalarse en un barrio de moda, joven y tranquilo en el que iniciar una nueva vida. La mayor dificultad radicaba en encontrar una casa que se adaptara a sus necesidades: un piso céntrico, renovado, con garaje y zonas verdes; y confiaron el encargo a la inmobiliaria Knight Frank, que los sorprendió con este bonito piso. “Era justo lo que querían: un hogar céntrico, en un barrio histórico (cerca del Reina Sofía), con una arquitectura especial, buenos acabados, zonas verdes… Tenía todo lo que deseaban”, comenta el decorador, artífice del proyecto de interiorismo de la vivienda, Raúl Martins.

La vivienda, al igual que toda la finca, había sufrido una reforma integral de la mano del equipo de Touza Arquitectos, que acondicionó este edificio, cuya historia comienza en 1850 con el Barón de Lajoyosa, su propietario (posteriormente pasó a ser el colegio Estanislao de Koska). Tan dilatada historia requería acondicionarlo, redistribuir zonas y añadir cosas que le dieran gran valor, como interiores ajardinados o un garaje robotizado.

De esta rehabilitación destaca la luz que hay en todas las instancias, la recuperación de elementos arquitectónicos (artesonados, balaustradas, puertas, etc.) y la sorprendente quietud de su interior. Cuando la adquirieron sus actuales propietarios, se acondicionó más si cabe para ajustarla a sus necesidades específicas. “Se mejoraron los acabados, los colores y las texturas. También se añadieron nuevos puntos de luz dentro del programa de iluminación.”, apunta Raúl Martins.

La arquitectura con solera de esta acogedora vivienda (no olvidemos que se tata de un edificio con más de dos siglos de historia) jugó una gran baza a favor del diseñador de interiores Raúl Martins a la hora decorarla, quien aprovechó el continente para hacer destacar su contenido. Apostó por la funcionalidad ajustada a los nuevos propietarios, una decoración elegante y una puesta en escena colorista y vibrante en la que los tonos azules son los protagonistas. Los suelos de madera en espiga para toda la casa, excepto el baño (también en azul), aportan la nota cálida a una arquitectura limpia en blanco puro.

Los textiles, las plantas, las obras de arte y los muebles hacen el resto. El resultado final es un ambiente muy personal, ecléctico, flexible y contemporáneo.

Como un traje a medida

Hablar del trabajo de Raúl Martins es hacerlo del diseño hecho a medida, ajustado a las necesidades de cada cliente, logrando hogares personales y únicos en los que la arquitectura es un elemento clave, funcionando como el envolvente que destaca su contenido. Tiene un don especial para hacer que los espacios destilen sofisticación gracias a un delicado y estudiado combinado de elementos clásicos mezclados sabiamente con arte y piezas de diseño contemporáneo. Conoce las tendencias, pero huye de ellas si no aportan valor a la vivienda. Su apuesta es clara: hay que lograr que los espacios funcionen y dialoguen entre sí, conseguir el equilibrio entre las piezas, la estructura… Con él, nada es superfluo, nada carece de sentido. Procura trabajar siempre con artesanos y no repetir productos, acabados o motivos. Eso le convierte en un gran creativo capaz de transformar los ambientes y hacerlos únicos.

En este hogar, se ha decantado por terciopelos, metales ligeros, textiles y suelos geométricos que aportan contemporaneidad. Todo un lujo.

Salón amplio y luminoso
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Salón amplio y luminoso

Sofás y butaca con terciopelo de Les Créations de la Maison. Lámparas, taburetes y alfombra del estudio de Raúl Martins. Los cuadros son unas pruebas de color encargadas por los dueños y enmarcadas en latón. Estores y cortinas de Gastón y Daniela.

Salón conectado con el comedor
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Salón conectado con el comedor

Almohadones de Les Créations de la Maison y Gastón y Daniela. Mesa de centro en metal lacado de Anmoder.

Comedor elegante y moderno
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Comedor elegante y moderno

Mesa en laca alto brillo y acero, obra de Raúl Martins. Sillas con tela de Güell Lamadrid, diseño del estudio de Raúl Martins. Lámpara y espejos de Anmoder. Alfombra del estudio del interiorista.

Cocina en blanco y negro
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Cocina en blanco y negro

En la laca brillo de Moretti, encimera en granito negro intenso y electrodomésticos de Smeg. Taburetes altos del estudio de Raúl Martins.

Dormitorio juvenil
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Dormitorio juvenil

Cortinas de Gastón y Daniela. Mesilla y taburete de Anmoder. Almohadones de Gastón y Daniela e Ybarra & Serret. Papel pintado de Neisha Crosland (en Oyster).

Pasillo con ventanas
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Pasillo con ventanas

Galerías: lámpara de Anmoder. Consola y escultura del estudio del interiorista. Pantalla de tela de Gastón y Daniela. Papel de Cole & Son.

Dormitorio principal
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Dormitorio principal

Colcha y cortina de Gastón y Daniela. Almohadones de la misma firma y de Les Créations de la Maison. Papel de Coordonné. Taburetes, mesillas y lámparas del estudio de Raúl Martins. Cabecero tapizado con tela de Gancedo.

Detalle del dormitorio principal
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Detalle del dormitorio principal

Espejo de A-cuadros.

 

Baño completo
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Baño completo

Baño completo de Porcelanosa. Tíbor del estudio del interiorista.

Decoración del comedor con espejos
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Decoración del comedor con espejos

Decorar con espejos es una magnífica solución para agrandar visualmente el espacio. Enmárcalos como si fuera arte.

Lámpara de lectura
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Lámpara de lectura

Las lámparas de lectura son imprescindibles en un salón. Elige un modelo que aporte luz ambiental, para darle un doble uso.

Detalles de la decoración
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Detalles de la decoración

La exclusividad está en los detalles. Como esta lámpara con pantalla entelada a gusto de los propietarios.