Bien está lo que bien acaba debió de pensar el propietario de esta magnífica vivienda en Es Carritxó (Mallorca); nada menos que el pintor Axel Kentsch, un artista de prestigio internacional afincado en las islas, que se enamoró de una vieja carpintería con más de 100 años de historia. “Llevaba tiempo buscando una finca muy especial, con hermosas vistas, luz natural y una ubicación estratégica que me permitiera recibir a mis invitados y a los visitantes de mi galería de arte, situada en la misma casa”, comenta Axel. Cuando descubrió esta carpintería lo tuvo claro: la reformaría para lograr los espacios que tanto deseaba. Rehabilitó por completo el interior del edificio y creó un espacio vivo que le permitiría trabajar, vivir y exhibir su arte en el mismo lugar. Supuso una gran inversión (más de siete meses de obras), pero su increíble luz y espectaculares vistas lo valían.

A la hora de desarrollar el proyecto se puso en manos de la interiorista Capucine Deravin, propietaria del estudio de diseño que lleva su nombre. “Axel pinta de día y de noche; a veces no duerme, ya que por la noche está más tranquilo, sin distracciones”, apunta Capucine. El proyecto tenía que ser funcional, respetando y potenciando la altura de los techos, “cuanto más altos, mejor”, explica, y todo debía ubicarse en una única planta. “Me dio total libertad, confianza plena… y yo busqué soluciones de diseño que se ajustaran y respetaran su estilo de vida”, aclara la interiorista. “Cuando me planteé el proyecto, fui consciente de la importancia de mantener los volúmenes arquitectónicos existentes, potenciar la luz natural al máximo y aprovechar algunos elementos que ya tenía la casa (paredes, puertas...). Quise traer a esta vieja carpintería un toque de época, pero al mismo tiempo un look  moderno y elegante”, concluye Capucine.

A Axel le encanta comprar antigüedades y objetos, alfombras, telas y esculturas originales que le inspiren y lleven más allá sus trabajos de pintura; también ama el tenis y el esquí. Y todo esto debía reflejarse en su casa. Pero, sobre todo, le gusta descansar en el salón disfrutando de las vistas del jardín, a la vez que se encuentra cerca de la puerta de entrada, donde realiza gran parte de la rutina diaria y disfruta con el movimiento de las visitas de potenciales clientes y amigos que vienen a verle durante el día. Esta es sin duda una casa abierta.

Descubre cada detalle de esta vivienda en el número de diciembre de la revista Interiores