«Compramos esta casa hace dos años. Me gustó su altura (un sexto real) y su superficie (285 m2 ); aunque no estaba en muy buen estado, su posibilidades eran evidentes, sin contar el importante caudal de luz natural que inundaba su superficie. Fue un flechazo».
 

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La que habla es Carina Poch, decoradora y propietaria de la vivienda y del estudio I love your home, encargados de la rehabilitación de esta vivienda, que duró cuatro meses. «Para nosotros era importante mantener la esencia de la casa, ubicada en un edificio señorial de finales de los años veinte y de estilo clásico con toques art déco», comenta Carina.

El objetivo de la rehabilitación era poner al día toda la belleza arquitectónica que ofrecía el espacio, potenciando la luz (por eso eligió el blanco para la mayoría de paredes, techos y carpintería, para poder dar claridad y un aspecto más fresco y moderno) sin renunciar a las comodidades de la vida moderna.

Se preservaron las columnas, las yeserías y las molduras de paredes y los techos, al igual que las carpinterías. Para lograr tal conservación fue necesario respetar la distribución casi en su totalidad, modificando solamente la suite principal y la zona de juegos.
 

Carina Poch Casa Muntaner comedor

Fotografía: N. Manso / Estilismo Gabi Conde


En el baño de la suite se pudo conservar el lavamanos y la bañera de porcelana originales, dos magníficas piezas restauradas; las manijas de las puertas y los tiradores de los armarios son los originales; el suelo de tarima flotante de roble natural es nuevo y se instaló para contrarrestar la frialdad del color blanco presente en toda la casa; en los baños, con los azulejos, se consiguió mantener esas reminiscencias estéticas de principios de siglo XX.

Hoy, la casa es un ambiente cómodo y toda la familia disfruta de ella. Cada uno tiene su espacio y los comunes son muy confortables. Y pueden hacer en ella lo que tanto les gusta: recibir y compartirla con sus amigos.