Planificar, consultar con profesionales y conocer cuáles son nuestras necesidades reales son el primer paso para conseguir que la reforma de nuestra casa transcurra sin contratiempos y sea un éxito.

Pero ¿sabemos qué es exactamente hacer una reforma? Reformar una casa supone un trabajo de mejora de las condiciones de habitabilidad de la misma. Instalaciones, muros, suelos y cerramientos, así como la cocina y el baño, son la esencia de cualquier obra en una vivienda. Al realizarla es importante tener en cuenta el tipo de familia que vive en ella (sus necesidades), la zona climática, la compra de sistemas domóticos (alarmas, ahorradores, programadores…) que nos permitan reducir el consumo energético y apostar por profesionales capaces de aportarnos soluciones funcionales, estéticas y económicas.

Planificar la reforma de un modo exhaustivo es imprescindible para evitar quebraderos de cabeza, tener el presupuesto controlado y lograr que salga todo tal y como hemos deseado. Teniendo en cuenta la magnitud de una rehabilitación total, y las muchas y posibles actuaciones a llevar a cabo, antes de ponerla en marcha, conviene analizar en profundidad cuáles son nuestras necesidades y cómo podemos solucionarlas a nivel de presupuesto y de efectividad de obra.

Hacer una lista de lo que queremos reformar

Lo primero e imprescindible antes de empezar es hacer una lista con las cosas que nos gustaría reformar y con posibles acabados estéticos. Hay que partir siempre de la premisa de intentar mejorar las condiciones de nuestra vivienda. No es lo mismo una rehabilitación porque la casa es poco funcional que por cuestiones de mejora de la habitabilidad, cambios en la familia… Una vez tengamos esas listas, resulta interesante una consulta en webs especializadas que dispongan de simuladores o calculadoras de presupuesto. Esto nos servirá para afinar aún más en lo que podemos hacer y cómo desarrollarlo. Muchas ofrecen la posibilidad de realizar presupuestos online, algo que nos ayudará a definir mejor el nuestro. También debemos consultar con nuestros ayuntamientos la posibilidad de ayudas por mejoras en la vivienda. Con todo, ya solo nos queda acudir a un profesional que pueda dar respuestas a nuestras necesidades. Un consejo es consultar varios y comparar precios, marcas y acabados.

Ayuda profesional

Cuando acudas a un estudio de arquitectura, debes revisar las obras anteriores que ellos hayan llevado a cabo, ver sus planos, anteproyectos… es la mejor forma de conocer su trabajo. Elige profesionales que trabajen con imágenes en 3D, ya que te facilitarán la composición visual del espacio. Deben aportarte soluciones de estructura, distribución de espacio, pero también estéticas y todo acompañado con su debido presupuesto. Este proceso suele durar un mes aproximadamente (con reuniones, vivitas y decisiones) y tiene un coste tanto si acabas haciendo la reforma con él o con otro profesional. En cualquier caso, recuerda que no puedes poner en marcha la rehabilitación de una casa sin la licencia de obra, algo que solo un arquitecto colegiado puede tramitar.

Algunas observaciones importantes a tener en cuenta son, por ejemplo, que el arquitecto es el profesional que detectará los problemas estructurales y de distribución y quien aportará las soluciones de funcionalidad y habitabilidad adaptadas a tus necesidades. Además, no olvides que conviene asegurarse que la empresa que contratemos para las obras este sometida a un sistema de arbitraje de consumo, algo muy útil en caso de conflictos o incidencias legales.

La reforma planificar

Licencias de obras

Este es un trámite imprescindible, a no ser que se trate de obras menores. En ambos casos se necesita una licencia o permiso del ayuntamiento. En el primer caso, necesitas la firma del arquitecto; en el segundo (cambio de pavimento, renovación de muebles de cocina, etc.) solo un permiso de obras (que deberás dejar visible en la puerta de casa mientras estas duren.

Una reforma eficiente

Dado que una reforma tiene un coste elevado, es importante afrontarla de forma que amorticemos parte de la inversión a  corto y medio plazo. Para ello, es aconsejable que tengas en cuenta la instalación de sistemas domótico o climatización, entre otros, eligiendo los que resulten menos nocivos con el medio ambiente; decantarse por cerramientos estancos, toldos y persianas programables, propuestas de geotermia para la casa… todo ayuda a que nuestro hogar se convierta en un espacio ecosostenible, algo que siempre redunda en un mayor ahorro energético y también económico en las facturas de agua y luz, por ejemplo.

El coste de la reforma dependerá de si es una reforma integral o una de menor escala. En cualquier caso, debes tener en cuenta que las instalaciones suponen el 30% de tu presupuesto total. Como algo orientativo, ten en cuenta que las reformas tienen un coste aproximado de 1.000€/m2 (dependiendo de la zona geográfica)