Posiblemente es una de las reformas más sencillas y con mejores resultados estéticos que existe; la dificultad reside en elegir bien el tipo de material y su proporción. ¿Su ventaja? Que puede hacerlo uno mismo.

La mayor ventaja de la pintura es que permite transformar las sensaciones espaciales de cualquier estancia: si aplicas tonos intensos, el espacio se vuelve más acogedor; si optas por los más claros, lo ampliarás visualmente; los más oscuros lo empequeñecerán, pero le darán un look contemporáneo... Antes de empezar, hay que revisar las paredes, alisarlas si es necesario y solucionar desperfectos. Para ello necesitarás pasta reparadora y una espátula que alise y homogeneice. Una vez listas debes calcular la superficie a pintar (mide las paredes, multiplica el alto por el ancho, suma todas las paredes y descuenta puertas y/o ventanas).

Elegir la pintura

Ahora le toca el turno a la elección de la pintura: la acrílica que se adhiere fuertemente a casi todo tipo de materiales y funciona muy bien en ambientes húmedos; la plástica es ideal para paredes y techos; la ecológica para los espacios infantiles, por ejemplo; la vinílica para el exterior.

Probar y acertar

Sin embargo, y antes de empezar a pintar, aplica una capa de imprimación selladora. Cuando esté seca, prueba los colores directamente en la pared y míralos con los cambios de la luz del día, para asegurarte de acertar.

Efectos

Pinta el techo en un tono más claro para ganar altura visual; píntalo más oscuro si buscas sensación de menor altura. Algo parecido ocurre con las rayas: las verticales favorecen la sensación de altura y las horizontales la de anchura. Si quieres conseguir amplitud visual, decántate por muros en tonos claros; lo contrario si quieres reducir ópticamente la anchura.

Cosas a tener en cuenta

  • Existen en el mercado infinidad de pinturas aptas para todo tipo de acabados estéticos, así como plantillas y elementos que ayudan en la decoración mural final. Además, la mayoría ya no desprenden olores, otras incorporan tratamiento desinfectante, antialergias, etc.
  • La lavabilidad un concepto muy importante, ya que es la resistencia al lavado de la pintura, siempre que sea lavable podrás pasar un paño húmedo sin eliminar la pintura, por ejemplo si necesitas quitar alguna pequeña mancha.
  • La cubrición es otra cosa muy importante que no se debe pasar por alto. Es la capacidad de una pintura para tapar o cubrir el fondo en cada capa. Cuanto más cubre, menos capas habrá que dar y, por tanto, menos tiempo y esfuerzo deberás emplear.
  • La pintura con efecto es una de las mejores soluciones para decorar los muros de la casa y camuflar pequeñas imperfecciones.
  • Para combinar tonos de un mismo color, diluye la pintura en agua en un 60%, 30% y 10% y aplícala en esas proporciones. Si prefieres colores distintos, elige dos complementarios del círculo cromático.
  • Colores fríos en su composición tienen cian (azul). Están relacionados con el agua y el invierno.
  • Los colores cálidos en su composición tienen amarillo. Están relacionados con el sol y el verano.

pintura

Tipos de colores

Intenso. Los expertos recomiendan aplicar este tipo de color en proporciones menores, como por ejemplo, en un solo tramo de pared u otros complementos decorativos como una repisa, una columna o un marco de la ventana o la puerta.

Cálido. Tienen fama de ser los más acogedores e ideales para estancias que necesitan un toque vital por la falta de luz natural. Ideales para salones, cocinas y zonas de la casa a las que dar un aire desenfadado y caluroso. También ideal para aportar un toque rústico, por ejemplo, con amarillo o mostaza.

Neutros y claros. Es la opción menos arriesgada, aunque en combinación con colores intensos puede dar resultados magníficos para una habitación o sala de estar. El blanco, los grises y el beige agrandan el espacio y aportan luminosidad.

Tipos de acabado

Satinado. Con una apariencia más brillante que otro tipo de acabados, el satinado suele ser más resistente y lavable. Se recomienda aplicarlo en baños, pasillos y cocinas y, en general, en estancias con poca iluminación natural. También es ideal si se pretende resaltar solamente una pared con un color vivo.

Mate. A diferencia del satinado, el mate reparte la luz en lugar de reflejarla. Así que se recomienda sobre todo para techos o paredes que reciban mucha luz natural. Su aplicación es más sencilla debido a que los retoques se notan mucho menos.

Brillante. Ideal para resaltar color y una superficie en concreto, y también para utilizar con una plantilla o lograr un efecto decorativo sobre una base mate. También resulta idónea para maderas y contrastar así el color del mueble con el de la pared.

Guia Reformas 2019