La zona de estar es, posiblemente, el corazón de cualquier hogar: allí te reúnes, disfrutas del tiempo libre y te relajas tras una larga jornada de trabajo. Admite muchas variables según tus necesidades: sofá, sofá con chaise longue, sofás 3+2 o sofá con sillones. Sea cual sea la composición que más se encaje a ti, existen consejos para ambientarla que trascienden cualquier disposición.

Visto el abanico de opciones, esta vez le hemos pedido a Sandra y Rebeca, las arquitectas e interioristas de R de Room: decorar con estilo una zona de sofá y lo acompañamos de algunos consejos infalibles para que te quede igual de bonito, a expensas de la distribución de tu zona de descanso. Coge lápiz y papel y ¡apunta!
 


Paredes vistas

Las paredes son un gran lienzo, el background de tu salón; no las dejes desnudas. Sabemos que la decoración vertical es una de las cosas que más cuesta definir a la hora de decorar. Si no termina de enamorarte ningún cuadro, opta por láminas con ilustraciones ligeras. Acuarelas suaves, dibujos y fotos en blanco y negro o motivos sencillos decoran sin cobrar excesivo protagonismo y evitarán que te canses pronto de la composición. Añade a esto un toque original, como unas golondrinas de cerámica portuguesa de diferentes tamaños sobrevolando tu pared; el éxito está asegurado.

 

Los textiles

Sea como sea tu sofá, los textiles son, sin duda, la nota que te a va permitir definir tu estilo. Son como nuestra propia ropa; sin ellos, los sofás estarían completamente desnudos. Nosotras hemos optado en esta ocasión por un ambiente nórdico con toques bohemios, así que hemos combinado diferentes estampados y colores en las telas, sin olvidarnos, por supuesto, de las flores, emblema por excelencia del estilo boho.

Si te fijas, todos los cojines son del mismo tamaño y, aunque de manera sutil, también se repiten los tonos. Este truco te permite combinar cojines muy distintos y que, sin embargo, el conjunto siga siendo equilibrado.

Cuando hablamos de cojines, más es más. Opta por el maximalismo y tu sofá ganará en calidez y comodidad. Añade un par de mantitas lisas, muy gustosas, y no querrás moverte del sofá en toda la tarde. Es importante elegir bien las diferentes texturas para sentir verdadero confort en tu salón. Unas mantitas como estas de pelito súper suave abrigan y son muy amorosas. Este complemento, sumado a unos cojines de relleno de calidad, hará de tu sofá un verdadero refugio.

Si el estilo boho no es lo tuyo y quieres apostar por un nórdico más puro, déjate llevar por la geometría. Combina sin miedo estampados geométricos en tonos blancos, negros y, si te apetece, añade alguna nota de color. Tendrás el mismo efecto hygge pero con un estilo totalmente diferente. Prueba a elegir mantas de tejido natural, de punto grueso y lana, en colores como el gris, los tierra y claros. En los países nórdicos saben de lo que hablamos. ¡Una apuesta segura!

 

Los muebles auxiliares

La mesa de centro es un mueble auxiliar que puede ser muy útil en la zona de estar. Puedes optar por la clásica mesa rectangular, pero cada vez hay más soluciones interesantes adaptadas a distintas necesidades.

En esta ocasión te proponemos una mesa redonda con ruedas. Si tienes un sofá grande y no quieres colocar un armatoste delante, opta por mesas ligeras que puedas mover fácilmente y llevar a la zona del sofá en la que las necesitas. Para eso, este modelo con ruedas es perfecto, pero también lo son las mesas nido, por ejemplo, que juntas o por separado funcionan realmente bien.

También son muy versátiles los pufs. Pueden usarse como reposapiés, como asiento informal en caso de visita e incluso para apoyar la bandeja del café o unas revistas. En este caso hemos optado por una versión en yute que es la que dialoga mejor con el estilo boho, pero puedes incorporar versiones tapizadas o de crochet si quieres un nórdico algo más formal.

 

No olvides las plantas

Puede que se te den mal, pero créenos, son clave a la hora de transformar un espacio como el salón. Algunas especies como las kentias y los potos no requieren demasiados cuidados y suelen sobrevivir a dueños poco manitas. Si no, siempre te quedarán los cactus. Uno de porte grande puede ser la solución a tus problemas.

 

Además, ...

Para terminar, aquí van unos cuantos consejos generales:

1. Antes de lanzarte a comprar, define tu estilo y hazte una composición general de lo que quieres conseguir.

2. Inspírate. Revistas de decoración, Pinterest, gurús deco en Instagram… Te ayudarán a encontrar el estilo que te gusta y con el que te sentirás más a gusto en casa. Créate un moodboard con aquello que te inspira y te gusta, y ve añadiendo ideas afines. Hoy lo tienes muy fácil si usas tableros de Pinterest.

3. Empieza por lo básico: sofá, mesas y muebles auxiliares. Escoge con cabeza y según tu presupuesto, acorde a tus necesidades, piezas de calidad que van a durarte tiempo. Ten en cuenta el tamaño de la habitación y la orientación y déjate aconsejar por profesionales del interiorismo si tienes dudas.

4. A veces una buena alfombra lo cambia todo. Elígela en función del tamaño del sofá y la habitación, y para que, al menos, las patas delanteras del sofá queden dentro. 

5. No escatimes en utilizar plantas: colgantes, en las estanterías, de gran porte. Cambian completamente el espacio, y lo hacen más vivido y acogedor.

6. Juega con los textiles sobre este fondo de básicos de armario deco. Son más susceptibles de ir renovándose por temporadas, así que permítete arriesgar un poco, dentro de ese estilo propio que te comentábamos antes. Y, ya sabes, ¡más es más! Convierte tu sofá en el corazón de la casa, donde tanto tú como tu familia e invitados querréis pasar mucho tiempo.