Reconócelo, siempre has querido tener una cocina abierta al salón. Y cuando te lo imaginas en tu casa, ves en tu cabeza los amplísimos espacios y sientes cómo la vista vaga de un ambiente a otro. Pero la realidad es que tu cocina es mini y no sabes si estás totalmente convencida de abrir la cocina al salón.

La solución son las paredes de cristal. Y más cuando se trata de cocinas pequeñas. De esta manera tendrás este espacio integrado en el salón pero con las ventajas de que ambos ambientes sean independientes al mismo tiempo. ¡Sin transferencia de olores ni humos!
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Estudio Sirëe 01

Fotografía: Estudio Sirëe 


Nos gustan porque...
 

1. Sensación de amplitud. Es lo primero que notarás. Por eso es tan apropiada esta solución cuando hablamos de cocinas pequeñas. Al final, al eliminar un tabique opaco y ver la estancia contigua, la cocina parecerá más grande, como si se multiplicasen los metros. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas HusmanHagberg 01

Fotografía: HusmanHagberg 

 

2. Más luminosidad. La luz natural de la habitación de al lado de la cocina también llegará. Y del mismo modo, si la cocina cuenta con luz natural también se repartirá y alcanzará el salón. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Entrance Makleri 01

Fotografía: Entrance Makleri 

 

3. Continuidad visual. Es la sensación de que la cocina se abre al salón. Tiene las ventajas de disfrutar de espacios continuos en los que la vista no se pierde pero el aislamiento entre ambas habitaciones sí se mantiene. Esto es muy positivo para que al cocinar los olores y humos no lleguen al salón. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Quick Step 01

Fotografía: Quick-Step 

 

4. Se limpia fácilmente. El cristal es un material muy cómodo para limpiarlo y eso es importante, tratándose de la cocina.

5. Es un elemento decorativo en sí mismo. Original y muy personal. Con una pared de cristal ya estás decorando tanto tu cocina mini como el salón. Toda el interiorismo gana puntos. 

 

Adiós tabique

Para tener una pared de cristal en tu cocina necesitas sustituir el tabique que la separa del salón por un cristal. Sí, conlleva algo de obra, pero piensa en el resultado: no solo más luz natural y amplitud… ¡tendrás una solución funcional, actual y decorativa!

Serán los profesionales los que te aconsejen sobre cómo hacerlo y te confirmen si puedes derribar completamente la pared divisoria o hay pilares de carga que no se pueden tocar. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas HK Living 02

Fotografía: HK Living 

 

En cualquier caso siempre hay una solución. Puedes sustituir el tabique entero de suelo a techo por cristal. O dejar un murete hasta media altura y acristalar desde el murete al techo. O bien salvar los pilares (a modo de columnas de suelo a techo) e instalar cristal a los lados. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Estudio Sirëe 02

Fotografía: Estudio Sirëe 

 

En la obra tendrás que tener clara la nueva distribución de la cocina porque es necesario desplazar las tomas que hubiera en la pared que desaparece. Ahora será un tabique de cristal de suelo a techo. Lo normal es que junto al tabique de cristal coloques el office, que es un rincón muy estético para que quede totalmente visible

Si te decantas por medio murete más el cristal, sí puedes aprovechar esa pared para colocar bien muebles y tomas en la cocina, bien apoyar, por ejemplo, el sofá en el salón.


Paredes de cristal para cocinas pequeñas Dröm Living 01

Fotografía: Dröm Living 

 

Con perfilería, sin ella, con barrotillo, más industrial, moderna… Hay diferentes alternativas para tu cerramiento de cristal.

Un tabique totalmente transparente. Se trata de un fijo de cristal tanto si es de suelo a techo como si es sobre un murete. Es lo más ligero que hay, prácticamente sin que se aprecie perfilería ni fijaciones.  
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Santos por Clysa Proyectos 01

Fotografía: Clysa Proyectos 

 

Un cristal decorado con un vinilo, serigrafiado con un motivo, ahumado o translúcido. Se gana en amplitud porque es más ligero que un tabique pero que no es transparente en su totalidad, lo que concede intimidad a las estancias. Es más habitual utilizar esta opción cuando la habitación contigua a la cocina no es el salón sino, por ejemplo, un dormitorio o un estudio. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Dröm Living 02

Fotografía: Dröm Living 

 

Cristal con perfilería (más o menos marcada) vista. La perfilería es como un marco alrededor del cristal. Puedes elegir los colores en función de efecto que quieras lograr. Lo habitual es negro aunque hay quien se atreve con blanco e, incluso, colores.  
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Santos por AEstudio Arquitectura 01

Fotografía: Cocina SANTOS. Proyecto AEstudio Arquitectura.  

 

Además, este proyecto aporta otra idea. A modo de maxi panel, el tabique de cristal se desplaza para abrir la cocina al salón o delimitarla. Toda la pared de cristal aparece o desaparece. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Santos por AEstudio Arquitectura 02

Fotografía: Cocina SANTOS. Proyecto AEstudio Arquitectura

 

Cristal con barrotillo o cuarterones. Se trata de la opción más decorativa. Tiene un aire industrial o bohemio que aporta mucho encanto. Los cristales se dividen en varios cuadrados o rectángulos con el mismo cerramiento.  
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Egue y Seta 02

Fotografía: Egue y Seta 

 

Cristal fijo con ventana o puerta. Puede ser un tabique divisorio sin más, que abre la cocina al salón o tratarse de un tabique que cuente con una ventana, a modo de pasaplatos o una puerta. 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Fantastic Frank 01

Fotografía: Fantastic Frank 

 

Doble acristalamiento. En ocasiones, los interioristas optan por dos tabiques de cristal, instalados con varios centímetros de distancia entre ellos de manera que quepa algún elemento decorativo en medio. Se trata de una especie de galería en la que se colocan, por ejemplo, plantas, libros, botellas… 
 

Paredes de cristal para cocinas pequeñas Egue y Seta 03

Fotografía: Egue y Seta