En 2018 ya apuntaba maneras y este año se ha propuesto ser el centro de todas las miradas en Instagram, en las tiendas y en nuestras casas. Puede que te suene de otras épocas –en los años 70 se vivió un auténtico boom en torno a este material– y de otros estilos decorativos. El boho, por ejemplo, que tanta importancia otorga a los materiales naturales, ha sido testigo de cómo las estancias se decoraban siempre en línea con los objetos de ratán, especialmente en color y texturas.

Con su aparición en escena esta temporada, el ratán hace toda una declaración de intenciones y reivindica su belleza y versatilidad. De modo que, olvídate de reservar este vistoso trenzado solo para accesorios y pequeños detalles que suelen quedarse en un segundo plano decorativo.

Tampoco creas que el ratán es solo apto para casas de campo o para decoraciones más propias del pasado. Todo lo contrario, al igual que ya pasó con el terrazo, el ratán ha vuelto para quedarse y por un tiempo largo, además. Prueba de ello es que ha salido de su hábitat natural y se ha colado en las casas más modernas y urbanas. De hecho, se atreve, a dar un nuevo aire a los salones de diseño nórdico e, incluso, hace algún pinito combinando con piezas de estilo minimalista. Lo dicho, el ratán tiene la intención de traernos una gran cantidad de momentazos e ideazas en el diseño de interiores.

 

De fuera a dentro

Es por esto que, si estábamos acostumbrados a verlo junto a frondosas plantas, alfombras étnicas y textiles florales y paredes en color tierra, ahora deberemos aceptar que sus compañeros de decoración sean las lámparas de diseño, los sofás de terciopelo, las mesas con toques dorados y demás objetos que están detrás de las habitaciones más instagrameables.

Lo mismo ocurre con su ubicación. Puede que en tu recuerdo, –que muy seguramente te lleva a casa de tus abuelos–, estos muebles estuvieran en un jardín, galería o porche. Es decir, en zonas de exterior o abiertas a él, pero raramente encontrábamos este material entremezclado con el resto de muebles del interior. Pues bien, ahora sí, mucho y es quizá la propuesta que más nos gusta.

Su encaje sin estridencias se debe, sobre todo, a la forma de trenzarlo o tejerlo. Las formas son mucho más suaves y se tiende a diseños de líneas finas y sin apenas dibujo –como sí tenían los de antaño–. Además, su presencia en habitaciones, salones, cocinas y comedores es tanto en forma de grandes muebles –camas, cabeceros, mesitas de noche…–  como de pequeños detalles más tradicionales como bandejas y cestas.

Sigue con esta galería para descubrir todas las formas en las que puedes incorporar el ratán en tu hogar.  

Visto en Hhaus
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Visto en Nomad Bubbles
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Visto en Zara home
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Visto en Foreign Roof Tops
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Visto en Sarah Ellison
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Visto en Sarah Elllison
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Visto en In bed with me
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Visto en Remodelista
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Visto en Target
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Visto en Esmadeco
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Visto en Oh Happy Day
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Visto en The Blush home
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Visto en Anthropologie
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Visto en In bed with me
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Visto en Anthropologie
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Visto en Hanna boho home
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Visto en Ave Styles
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Visto en Maple Nest
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Visto en Raw Coco
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Visto en Jo and june
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