Tu casa puede parecer limpia, y en apariencia seguro que lo está, a simple vista no se ve suciedad pero a nuestros ojos se les escapan células muertas, sudor, pelo (nuestro o de los animales que puedan entrar en casa) y otras partículas con su propia carga de bacterias. Toda esta suciedad, que no percibimos, está y se va acumulando en nuestros objetos del hogar y pueden provocar malos olores y hasta problemas en la piel o la respiración a largo plazo.  Por eso, te traemos consejos sobre la limpieza de muchos artículos que todos tenemos en casa y que, seguro, no lavamos con la suficiente frecuencia como aconsejan los expertos.

La lavadora

Es evidente que, cuanto más cuides tus electrodomésticos, más tiempo durarán y la lavadora no queda exenta de esta regla. Son muchas las partes que componen este electrodoméstico así que vamos por partes. La goma debería limpiarse después de cada lavado con un trapo (se recomienda usar una mezcla de limón, agua oxigenada y agua). Mientras, el tambor y los cajoncillos se tendrían que limpiar en un ciclo medio de agua caliente con vinagre, cada dos meses aproximadamente. El filtro es otro componente importante de la lavadora, así que una vez al año límpialo con el aparato desenchufado y sin agua.

Las toallas

Vas a quedar sorprendido con los timings de lavado de las toallas de tu casa pero lavamos mucho menos de lo que deberíamos estos textiles de baño. Las toallas de manos deberían lavarse cada tres días, como máximo, porque las usan muchas personas diferentes, y muchas veces al día, y por lo tanto acumulan muchos gérmenes. La toalla de la ducha, que debe ser de uso personal, debería lavarse cada cuatro usos aproximadamente, mientras que las alfombrillas del suelo, una vez a la semana, ya que quedan húmedas después de usarlas.

Toallas limpiar

Las sábanas y la ropa de cama

Cada semana deberíamos cambiar la cama y poner sábanas limpias e incluso más a menudo si hemos estado enfermos o sudamos por la noche. Por otro lado, los edredones, las colchas y los cojines debemos lavarlos una vez al año, siempre y cuando no estén en contacto directo con nuestro sudor porque están protegidos por las sábanas.

El baño

Un baño debería ser lavado a fondo una vez por semana con productos de limpieza que no estropeen el esmalte de los muebles. No solo se trata de evitar los malos olores sino de evitar que los gérmenes se adueñen de nuestro lavabo.

Herramientas

La asignatura que peor llevamos, según los expertos, es el mantenimiento y limpieza de esas herramientas o de todo aquello que, precisamente usamos para limpiar. Después de usarlos, lo ideal, es enjuagarlos y escurrirlo para después dejarlos secar al aire. Por ejemplo, con los estropajos o los trapos. Cabe añadir que, pese a que los limpiemos tras usarlos, lo ideal es sustituirlos cada dos o tres semanas.

Herramientas limpiar

La cocina

En esta estancia de la casa se suele pasar bastantes horas y, por eso, merece la misma atención, o más, que otros espacios. La encimera, el fregadero y el suelo los debemos limpiar cada día, ya que es donde más gérmenes y suciedad se acumula. El desagüe y los armarios los deberíamos limpiar una vez al mes, mientras que el frigorífico y la nevera basta con un lavado de cara cada tres o seis meses.

Espejos y ventanas

Seguramente nunca te hayas planteado cada cuanto hay que limpiar estos objetos y no lo hagas muy a menudo porque no son fáciles de limpiar. Pero, sentimos deciros, que es fundamental una limpieza en profundidad cada semana, y sin excepción, con limpiacristales específicos y paños blancos.

Aspirar

Los expertos recomiendan tener en casa una aspiradora potente y usarla una vez por semana, por lo menos. Lo ideal es pasarla por los muebles también y no limitarse solo a el suelo y las esquinas o en lugares y rincones de tu casa donde ya sabes que se acumula polvo y suciedad.