Un antiguo apartamento de pescadores en Palma de Mallorca –y de tan solo 60 m2– se convierte en una magnífico piso gracias al trabajo de reforma e interiorismo de Lothar Wackerbeck. Aquí lo práctico y lo bello van de la mano

Después de mucho tiempo de profesión, Lothar Wackerbeck rompió con su pasado como banquero para adentrarse en el universo de la decoración. No sin conocimiento. No sin estar enamorado de ella. Y es que su pasión le viene de familia y de lejos. Tanto es así que hace unos años hizo la maleta y desde su Alemania natal se trasladó a Mallorca, donde abrió Decorum con su socio, un espacio dedicado a piezas de brocante. Y allí, con este showroom y alguna iniciativa deco, pronto se hizo un nombre. Con el devenir de los años, el interiorismo se ha convertido en parte de su nueva profesión. Fruto de ella nacen proyectos como esta maravillosa vivienda isleña. El piso lo encontró hace tres años en Palma de Mallorca, en la zona de Santa Catalina, que se había puesto muy de moda entre el público escandinavo. Fue amor a primera vista, “un hallazgo”, como comenta el propio Lothar. En esta área de la ciudad, muchos de los pescadores que tenía barco poseían también apartamentos en los que recalar y descansar. Este es uno de ellos. Tiene unos 60 m2 y, a pesar de requerir una buena reforma para optimizar el espacio y actualizarlo, lo compró sin dudarlo. Eliminó el pasado de sus muros, los pintó, al igual que los techos, en un luminoso combinado de blanco y gris claro, sustituyó los viejos suelos por listones de madera de tamaño XXL en un tono blanqueado para lograr sensación de máxima amplitud y enmarcó los espacios para potenciar la luminosidad. Así reubicó estancias, pensando en el trayecto lumínico procedente del balcón e intentando que la luz inundara toda la casa. Instaló el salón comedor junto al ventanal y lo separó de la cocina con unas preciosas puertas de madera con la parte superior calada para dejar entrar la luz. Son correderas en un acabado natural que aporta una nota cálida necesaria a la vivienda. Al fondo, el dormitorio, un ambiente glamuroso con una ventana que aporta claridad y un pequeño vestidor. Entre el dormitorio y la cocina (justo tras ella) se ha instalado el baño, una estancia bien resuelta y muy elegante, que disfruta de unos grandes estantes colocados en el entrante de uno de los muros. La organización arquitectónica en un marcado tono claro ha permitido dar protagonismo a las bellas obras de arte y al mobiliario, de diseño, antiguas, vintage  y de brocante. Un combinado perfecto para un apartamento de pocos metros que se ha distribuido y aprovechado de una forma muy práctica. Con la reforma hecha hace dos años se ha conseguido aunar lo práctico y lo bello, ambos se ha sabido conjugar y complementar muy bien.

Propuestas para inspirarte:

La modernidad y la belleza contemporánea poco tienen que ver con la dimensión de los espacios. Una buena muestra de ello es este pequeño apartamento mallorquín (otrora lugar para recalar de unos pescadores). Aquí se ha apostado por combinar clásicos del diseño, piezas creadas por su propietario, el brocante Lothar Wackerbeck, y otras antiguas de diversa procedencia, como las magníficas puertas correderas que separan el salón comedor del resto de la casa. Sin duda, hablamos de muebles que aportan calidez, viveza y personalidad a un piso de pocos metros en el que lo funcional y lo bello han conseguido hermanarse. Para que todo funcione se ha apostado por los tonos claros en techos y paredes y por listones blanqueados y de tamaño XXL para los suelos. Ellos son el marco sobre el que destacar el mobiliario y las bellas obras de arte que se exponen en todos los ambientes de la casa. La nota cromática la aportan algunos textiles, los detalles y el arte. Este es un ejemplo que demuestra la grandeza de los espacios pequeños.

Comedor con piezas antiguas de China
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Comedor con piezas antiguas de China

Las puertas son piezas antiguas provenientes de China. Obra de arte de Ochentaiuno. Aplique de Schottlander. Sillas de Charles & Ray Eames, originales de los años sesenta.

Foto: Belén Imaz

 

Cocina en blanco
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Cocina en blanco

Cocina en blanco puro y diseñada por Lothar Wackerbeck con estantes que enmarcan el espacio.

Foto: Belén Imaz

Entre el comedor y la cocina
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Entre el comedor y la cocina

Espacio que conecta el comedor con la cocina. Ambos espacios estan divididos por una puerta corredea de madera, aunque están muy bien conectados y van en sintonía.

Foto: Belén Imaz

 

Dormitorio con arte
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Dormitorio con arte

Mesitas de noche diseño de Lothar Wackerbeck. Lámparas italianas (1970). Manta adquirida en Uzbekistán. Sábanas de Zara Home. La lámparaescultura de pared es obra de Lothar. En el techo, luminaria de Sege Mouille.

Foto: Belén Imaz

Rincón para el arte
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Rincón para el arte

El arte te ayudará a dar protagonismo a los muros de la casa. Elige piezas en colores armónicos y coloristas para dar viveza.

Foto: Belén Imaz

Sofá de formas redondeadas
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Sofá de formas redondeadas

Cuando la superficie es irregular, juega con las formas y sácale partido: un sofá redondeado para un rincón anguloso y una obra de arte son una excelente idea.

Foto: Belén Imaz

Baño en blanco con detalles negros
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Baño en blanco con detalles negros

El blanco es siempre un acierto cuando se trata de aportar amplitud. Combínalo con alguna pieza en negro y lograrás un look más contemporáneo.

Foto: Belén Imaz

 

Salón luminoso
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Salón luminoso

Sofá Haworth, un diseño de Patricia Urquiola. La lámpara de pie es de Schottlander. Taburete de Eero Saarinen. El aplique, la mesita y la butaca con diseños de Lothar Wackerbeck. El cuadro del fondo es de H. Hagenberg; el resto es obra de Adrián Martínez.

Foto: Belén Imaz