La vivienda en su estado original se presentaba como un espacio viejo y deteriorado, excesivamente fragmentado en su distribución, con muchas estancias divididas y sin entrada de luz ni de ventilación natural.


Vivienda, estado original. 


Vivienda, estado original. 


Vivienda, estado original. 

La composición del espacio no permitía mucho juego, ya que se trata de una planta muy estrecha pero con mucha longitud. Es decir, de composición muy “tubo”, con únicamente dos fachadas (lado estrecho) en cada extremo por donde tenía acceso la luz natural y la ventilación.


Vivienda, estado actual. 

Con todas esas premisas existentes, el proyecto de interiorismo que organizó la reforma, llevado a cabo por Lara Pujol, se basó en abrir los espacios generando más sensación de amplitud. Colocando en los dos extremos de la vivienda, las dos zonas más nobles, por un lado la sala de estar y por el otro la suite principal.


Vivienda, estado actual. 


Vivienda, estado actual. 

En el área de la sala, se optó por unificar las tres estancias existentes en la distribución original en un solo espacio abierto, conectando las funciones de cocina, comedor y estar. Un espacio generoso, abierto a la fachada principal.


Vivienda, estado actual.

Vivienda, estado actual. 

En el centro de la vivienda, por donde se accede a través de la escalera comunitaria del edificio, un pasillo longitudinal genera la distribución entre las otras estancias interiores. Cada extremo de este pasillo se ensancha, generando un espacio generoso, que en el caso de la entrada y con la colaboración de la puerta panelada de espejo que da acceso al baño, se percibe el rincón de recibidor. En el otro extremo, se genera un distribuidor entre las tres habitaciones. En la central se optó por aprovechar una carpintería antigua, existente en la finca, para de nuevo generar sensación de amplitud, permitiendo mantener esa estancia conectada, o no, al distribuidor en función del uso.


Vivienda, estado actual. 


Vivienda, estado actual. 

En la suite, que goza de mucha entrada de luz natural, se optó por el diseño de un baño ligado visualmente a la habitación, con un cerramiento simétrico de cristal. De esta manera se otorgaba un punto de singularidad a un baño de dimensiones reducidas.


Vivienda, estado actual. 

En cuanto a los acabados, se decidió utilizar un parqué laminado de tono roble natural y los paramentos en un blanco roto para lograr mayor aportación de luz. Se han evitado los zócalos para mantener los volúmenes más limpios.


Vivienda, estado actual. 

En la mayoría de techos de la vivienda se respetó las vigas de madera existentes, tratándolas con una pintura en un tono tostado más oscuro que el paramento. Los baños están acabados en microcemento.