El dormitorio es la estancia en la que nos relajamos, dormimos, desconectamos, o eso debería ser. El lugar en el que pasamos unas horas de relax, en el que nos sentimos a gusto, es nuestro pequeño templo del descanso y del placer individual. Por eso, tanto la decoración como el orden juegan un papel primordial para conseguir este objetivo. Una mala distribución del espacio, una estancia desordenada o llena de cosas innecesarias, el exceso de aparatos electrónicos y cables o una mala elección del color del dormitorio pueden arruinar tu descanso o tus horas de desconexión, tan necesarias como agradables. Pero estas no son las únicas causas existentes que hacen que un dormitorio sea estresante, por eso, te dejamos 10 cosas que los dormitorios que provocan entrés tienen en común. ¿En cuáles pecas tú?

1. Mala distribución

Es la base de todo, y sobre la que todo va a poder cobrar sentido en tu habitación. Es muy importante que la cama, ya que es el objeto más grande del dormitorio, esté bien orientada y que sea el eje conductor del resto de muebles. Todo dependerá de si es una cama de matrimonio o una individual y del espacio que poseas, pero debes dedicarle especial atención a este elemento.

2. Mezclar trabajo con placer

El dormitorio debe asociarse a una idea de relax y placer, por lo tanto nunca puede ser la misma zona en la que trabajamos o en la que pasamos horas estresantes. Tampoco acompaña que en la misma estancia en la que vas a dormir tengas encima del escritorio una montaña de cosas que debes hacer, de obligaciones que cumplir. Eso es muy estresante y no te permitirá conciliar el sueño.

Habitación y zona de estudio

3. La falta de números pares

Si seguimos estrictamente el feng shui, deberíamos tener dos mesitas de noche y dos lámparas en nuestro dormitorio. La simetría y los números pares son imprescindibles para crear una estancia libre de estrés visual. No hace falta que los elementos sean iguales (las dos mesitas iguales, por ejemplo) per sí que el hecho de ser pares nos aporta equilibrio emocional y es especialmente recomendable para la armonía de la pareja. 

Habitación simétrica

4. La falta de orden

Es evidente y lógico que el desorden conduce al estrés, no solo en el dormitorio sino en cualquier parte de la casa. Si tienes torres de libros apilados, ropa acumulada en la silla (que se ha convertido en tu nuevo armario) o la mesita de noche llena de objetos innecesarios, es normal que te cueste encontrar la paz y el descanso. Pon orden en tu dormitorio, dedica un día entero a poner cada cosa en su lugar, el resultado en tu liberación del estrés será visible y palpable.

Habitación desordenada

5. Aparatos electrónicos conectados

Parece lógico, ¿verdad? Aún así, muchos de nosotros tenemos el dormitorio lleno de cables, enchufes y cargadores con aparatos electrónicos conectados. La energía electromagnética es incompatible con nuestro descanso, ya que nos provocan estímulos constantes. Apaga todo, saca el móvil, la tablet y el ordenador fuera de la habitación, desconecta el wifi y podrás descansar, ahorrar y tener una casa mucho más eco.

6. Un cabecero anti Feng Shui

El cabecero, igual que la cama, marca la identidad de un dormitorio, por eso es de vital importancia que nos invite al descanso y a encontrar la paz y el equilibrio. Eso lo puedes conseguir gracias a un cabecero que siga las reglas del feng shui: contra más robusto sea, mejor, para dar sensación de seguridad. Además debe estar en consonancia con el resto de la decoración de la estancia y ser de tu agrado.

habitación cabecero

7. No hay estabilidad a los pies de tu cama

La cama, como estás viendo es el elemento clave, por eso tanto el cabecero como la parte inferior deben proporcionar bienestar y les debemos prestar especial atención. El feng shui establece que colocar una banqueta, un baúl o algún mueble bajito a los pies de la cama te aporta estabilidad.

Habitación pies de la cama

8. Materiales desaconsejables

No sirve de nada tener una distribución perfecta del espacio si los muebles no son del material adecuado y aconsejable para el descanso. Los mejores materiales para descansar bien son los naturales, por supuesto. La madera, el algodón, el lino, el esparto, la lana… Asegúrate, en la medida de lo posible de que tanto tus muebles como los textiles de tu habitación están hechos con estos materiales. El descanso y la sensación de bienestar, sosiego y relax está garantizada.

9. Mala elección del color

A veces los colores de moda son muy extravagantes, chillones o muy llamativos. No te dejes llevar por ellos y opta por colores suaves y relajantes. Los tonos rosas, verdes serenos, azules o los colores tierra son los más indicados (además del blanco , por supuesto). No solo nos referimos a los colores de las paredes sino también de los muebles y de los textiles y otros elementos decorativos del dormitorio.

Habitación color

10. Mala ventilación

Ventilar el dormitorio es de vital importancia para permitir que se renueve y se purifique el ambiente. Con 5 o 10 minutos diarios es suficiente para que tu dormitorio respire y se ventile adecuadamente.