La decoración rústica nació para integrarse en espacios rodeados de naturaleza, y por lo tanto se asocia a la tranquilidad y al reposo. De ella se desprenden otros estilos, como el mediterráneo, el country, el oriental, el mexicano o el colonial. Actualmente, un valor se suma a esta identidad: la funcionalidad, característica de la vida moderna. Del mismo modo que hoy en día el estilo nórdico, con una marcada base minimalista, triunfa gracias a aunar glamour con funcionalidad, el estilo rústico no se queda atrás.

Recargar por lo tanto está prohibido, pero no por ello se debe huir del detalle que imprime personalidad y hace más acogedora una estancia. Es decir, mejor que no colguemos una cabeza de Bambi disecado sobre la chimenea –aunque sea falso–, por mucho que que fuese una característica de los hogares rústicos del pasado.
 

Salones rusticos alfombras Pinterest

Fotografía: Pinterest


Pero vayamos al grano: ¿qué espacios de tu casa son los que más se prestan a convertirse este estilo? Echando una breve ojeada a las últimas tendencias para comprobar que los salones rústicos se llevan la palma. A continuación, concretamos estas nociones en ideas prácticas para tu hogar, especialmente para el salón:  


1. Los materiales clave 

La madera (especialmente el pino), la piedra, el barro, el bambú, el mimbre y las fibras naturales (algodón, lana o lino) son las texturas más definitorias de este estilo. En sintonía con estos materiales, la artesanía suele triunfar en toda estancia rústica.  


2. La piedra o la madera para vestir las paredes y techos

Visten, sin más, y quedan genial, y no pasan de moda. Aquí no tratamos de ocultar lo orgánico, lo potenciamos. Pero si no dispones de estos recursos, tampoco los intentes suplir por un decorado de “cartón piedra”, busca los mejores materiales
 

Salones rusticos VickysHouse

Fotografía: Vickys home


3. Las alfombras, sin estampados 

Esta alfombra “Ayush” de algodón y nudos de lana 100% afieltrada, elaborada a mano, ejemplifica perfectamente lo que estamos comentando. No recarga el espacio, pero aporta personalidad y transmite calidez; a su vez, se puede combinar muy bien con suelos de madera. Es una apuesta ganadora sin duda, y la podemos encontrar en la tienda online Sukhi
 

salones rústicos alfombra

Fotografía: Sukhi


4. Sofá que invite a pasar horas viendo series

Hemos encontrado este sofá con detalles de estilo colonial de dos plazas en PortobelloStreet y nos ha gustado su mezcla de comodidad moderna y sus detalles que remiten a un mueble exterior, que podría estar colocado en un porche de cualquier punto en el mapa de Louisiana. Pero es mejor emplearlo para el salón, para hacer un maratón de la serie que más te guste.
 

Salones rusticos sofa Dintelo

Fotografía: Dintelo


5. La paleta de colores debe recordarte a un bosque

Marrón, verde y azul en tonos suaves, que no pasteles. Esta es la apuesta del rústico, que también permitiría generar alguna excepción puntual con azul ultramar si buscamos un punto más mediterráneo, o con verde intenso si viramos hacia un estilo colonial. En resumen: cuando valores los tonos que has elegido en su conjunto, la sensación debe remitirte a lo natural, al bosque, sin restar en ningún caso protagonismo a la luz, como veremos más adelante.
 

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6. Apuesta firmemente por las plantas

Apostemos por plantas naturales para tener en casa más rústica, pero también más sana. Las mejores son las que purifican el aire y lo liberan en la medida de lo posible de sustancias indeseadas, como por ejemplo el humo del tabaco. Incluso la NASA dedicó un estudio en 1989 a este tema y destacó algunas variedades, como la margarita africana, que aporta un toque de contraste en este contexto por su alegre tono rosado.
 

Salones rusticos piedra Vickys Home

Fotografía: Vickys Home


7. Detalles sí, pero con mesura 

El estilo rústico no es minimalista, estamos de acuerdo, pero en ningún caso es recargado; el caos, fuera. No nos pasemos por lo tanto con las cestitas de mimbre, ni con las cajas de estilo brucanter que “colonizaron” las casas en los 90 (por mucho que nos entretenga, no vivimos en un episodio de Friends); así como tampoco con los relojes “vintage” que indican que es la hora del té, el café o el pastelito en algún lugar. En cambio, apostemos por una decoración elegante, como marcos de madera con imágenes personales o lámparas que recuerdan a lo orgánico, como este modelo de mimbre tipo “nido de pájaro”.
 

Salones rusticos lampara nido

8. La chimenea

Sabemos que no en todos los casos será posible tener una chimenea, pero si puedes, sácale el máximo partido porque un fuego encendido es como un hechizo mágico en este caso: genera estilo rústico por doquier. Eso sí, apuesta por la sostenibilidad en todos los casos. Puedes encontrar una opción “verde” en las chimeneas ABC, que trabajan para que sus modelos emitan menos CO2.
 

Salones rusticos alfombras Delikatissen

Fotografía: Delikatissen


9. Añade detalles con historia

Complementamos el punto 7 para hacer hincapié en la cuestión de la personalidad, que inevitablemente aporta un objeto con historia; es más, cuando tengáis invitados con los que cuesta que fluya la conversación, esta clase de ítem seguro que os ayuda a que esos incómodos silencios no se prolonguen. Las maletas antiguas que tienen en Lalithamma (Barcelona), son una excelente idea porque incluso en una ocasión contaron en su catálogo con una que había pertenecido a Jane Fonda. 


10. No obstaculices el paisaje

O dicho de otro modo: hazlo solamente si tu única ventana del salón da a la del edificio de enfrente, donde vive alguien que tiene por costumbre observar la tuya. Si no vives en una peli de Hitchcock (esperemos), da el máximo protagonismo que puedas a tu paisaje, ya que es un elemento imprescindible, algo parecido a la chimenea.