Decorar una pared en blanco no es nada fácil, ya que las opciones para hacerlo son infinitas y dependen de muchos factores. Hacerlo además, con gusto y estilo para que quede bonito es todavía más complicado. Pero no te preocupes te dejamos algunos trucos que te pueden ayudar a transformar esa pared en tu lienzo más preciado y original. La composición de los cuadros es la parte fundamental para que esa pared quede perfecta. ¡Apunta las siguientes ideas, trucos y consejos y no te rompas más la cabeza, solo ponte manos a la obra!

Elige una temática uniforme

Aunque no es algo imprescindible, uniformizar la temática te ayudará a unificar visualmente el espacio. Es un buen truco si eres novato en esto de decorar paredes y estás un poco perdido. Te recomendamos que la uniformidad se de tano en el contenido como en el continente. Es decir, que tanto los cuadros o fotografías en sí, como la morfología de los marcos estén conectados. Por otro lado, si lo tuyo es la foto en blanco y negro debes saber que este dúo cromático queda muy bien y si todas tus fotos o cuadros responden a esta tónica conseguirás un aire uniforme y te alejarás del caos visual.

La elección de los marcos

Como hemos dicho anteriormente, es recomendable que los marcos tengan una continuidad y concordancia visual, ya sea e el color o en el estilo. Para lograr esto, un truco es pintar todos los marcos con el mismo tono; que todos sean del mismo material (madera, metal, plástico…). Por otro lado, no es recomendable usar marcos de distintas formas como unos cuadraros y otros redondos o muy alargados. Cuando ya seas un poco más experto en esto de decorar tus paredes, puedes optar por marcos combinados, de diferentes diseños y colores como blancos negros y madera (pero trata que sean tonos y colores que combinen bien). De esta manera podrás conseguir una composición más dinámica y podrás darle un toque vintage a tu pared.

Cómo colocar los cuadros

Otra cosa que debes tener muy en cuenta a la hora de decorar tu pared con cuadros es dónde colocarlos. El consejo es hacerlo a la atura de los ojos o ligeramente por encima, pero nunca demasiado altos ni demasiado bajos. Otro consejo es que, si los quieres colocar encima de un mueble, procura que estén más cerca de éste que del techo, sino parecerá que están volando.

El objetivo de enmarcar espacios

Los cuadros y los espejos son unos grandes aliados a la hora de enmarcar espacios y diferenciarlos del resto de lugares de la casa. Por ejemplo, puedes realizar una composición de cuadros y fotografías sobre el sofá, sobre la mesa del comedor, sobre un mueble en concreto, sobre la cama del dormitorio… Esto ayuda a focalizar la atención en estos espacios, diferenciarlos del resto y crear una armonía en el conjunto.

La distancia ideal

Debes tener en cuenta el tamaño de los cuadros para establecer cuál es la distancia ideal entre ellos. El consejo es que contra más pequeños son los cuadros, menor distancia tiene que haber entre ellos y contra más grandes son, mayor distancia. Ten en cuenta, por eso que la distancia mínima debe ser de 5cm para que no se vean demasiado juntos.

La disposición según la zona

Dependido de que pared quieras decorar, es más aconsejable una u otra disposición de los cuadros. Por ejemplo, una composición en vertical da sensación de amplitud y de que los techos son más altos, por eso queda bien en el salón o en la habitación. Por el contrario, una composición en horizontal es adecuada para pasillos, por ejemplo, ya que dará la sensación de que son más largos.

La proporción de los cuadros

El tamaño de los cuadros también dependerá de la zona. El truco infalible para que queden bien y decoren estéticamente tu pared es que tengas en cuenta el tamaño de la pared en cuestión. Si en una pared pequeña solo cuelgas cuadros pequeños, ésta se verá ridícula por lo que es aconsejable combinar los pequeños con algunos medianos. Por otro lado, si la pared es grande, lo recomendable es que la mayoría de los marcos sean grandes también, para que no se vea demasiado espacio vacío.

Tipos de composición visual

Hemos dicho que el equilibrio visual es el elemento principal para decorar con gusto una pared, ya que nuestro cerebro se siente atraído por las composiciones armónicas y equilibradas. Existen muchos tipos de composiciones, y tú mismo puedes inventarte muchas más pero te dejamos algunas que puedes usar como guía: composición en tres en raya, composición en trío vertical, composición a dos ritmos, composición en molinillo de viento y composición en ‘tetris’.

Composición en tres en raya
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Composición en tres en raya

9 cuadros dispuestos en una cuadrícula tal como la del jugo del tres en raya. Es una buena opción si lo que buscas es orden visual. ES una solución fácil y efectiva que te dará muy buen resultado. Eso sí, te recomendamos que los marcos sean todos iguales.

Visto en Pinterest

Composición en trío vertical
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Composición en trío vertical

Si quieres llenar la pared pero con pocos cuadros, lo ideal es hacerlo con marcos alargados de medida idénticas uno al lado del otro. Crearás una sensación de orden y verticalidad cosa que hará que los techos parezcan más altos. Además, conseguirás orden visual.

Visto en Pinterest

Composición a dos ritmos
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Composición a dos ritmos

Si lo que quieres es complicarte un poco más la vida, esta es una buena opción con muy buen resultado. Son 4 combinaciones idénticas de 2 tipos de cuadros distintos: uno alargado y otro cuadrado (o casi). Simplemente debes ir variando la composición y crear a tu gusto un espacio armónico.

Visto en Pinterest.

 

Composición en molinillo de viento
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Composición en molinillo de viento

Se trata de distribuir en forma de molino cuatro cuadros del mismo tamaño ( te aconsejamos que sean también del mismo color, es decir que sean el mismo marco). Esta distribución otorga sensación de dinamismo pero a la vez quedan muy integrados unos con los otros creando un diseño en la pared.

Visto en Pinterest

Composición en 'tetris'
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Composición en 'tetris'

Con cuadros de tres tamaños distintos, uno grande, otro mediado y cinco pequeños. Colócalos de tal manera que queden encajados unos con otros. Igual que en el ‘tetris’, puedes ir jugando con las composiciones y con la colocación de cada uno para crear diferentes espacios y diseños. ¡Deja volar tu imaginación!

Visto en Pinterest

El color, determinante
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El color, determinante

Tapiza un banco con una tela de cuadros. Según el color que escojas, el resultado será diferente. Aquí, tremendamente femenino. 

Fotografía: Coordonné

Los cuadros, hasta la cocina
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Los cuadros, hasta la cocina

Reviste la pared, como en esta cocina de estilo british, con papel o tela a cuadros. 

Fotografía: Coordonné

¿Te atreves a jugar con los cuadros?
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¿Te atreves a jugar con los cuadros?

Y por supuesto en el suelo, con el clásico y visual efecto damero. 

Fotografía: This Old House

Los cuadros se sientan en la mesa
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Los cuadros se sientan en la mesa

Y en la mesa, donde siempre es un invitado perfecto en servilletas, manteles, caminos…

Fotografía: HK Living

Hasta se cuelan en tu cama
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Hasta se cuelan en tu cama

En sábanas, edredones y fundas nórdicas. 

Fotografía: IKEA

Las mantas a cuadros, un clásico
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Las mantas a cuadros, un clásico

Y en mantas. ¡Solo con mirarlas ya transmiten calor de hogar!

Fotografía: Savy Home

Te quedarás colgado por los cuadros
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Te quedarás colgado por los cuadros

Sin olvidar las cortinas. 

Fotografía: Laura Ashley