Nobles, versátiles y de fácil aplicación, los suelos de cemento empezaron a ser tendencia en los años noventa y ahora han vuelto con mucha fuerza. Su regreso se lo debemos al mayor protagonismo de las viviendas tipo loft y al predominio del estilo industrial –especialmente en restaurantes–. Su carácter minimalista, moderno y de líneas depuradas es parte de su éxito, como lo es su amplia diversidad de aplicaciones.

Su apariencia continua aporta distinción y esconde un sinfín de ventajas para viviendas de todos los estilos. Convertido ya en tendencia decorativa, vemos que el más común, muy presente en lofts, es el microcemento, un fino revestimiento de cemento totalmente impermeable, muy resistente y de fácil mantenimiento que, al no tener juntas, amplía visualmente el espacio aportando profundidad y un toque ultramoderno.

La parte estética unida a su lado más práctico –fácil de aplicar, buen precio y alta durabilidad– han hecho que desbanque a otras tipologáis como el cemento pulido, un pavimento de estética muy similar, pero no continuo y de instalación mucho más compleja.

Es tal su éxito que otros materiales tratan de asemejar su apariencia. Es el caso del gres porcelánico o el mosaico hidráulico. Sin embargo, el microcemento sigue siendo el más demandado, tanto en obras nuevas como reformas, lo que ha llevado a la industria a crear versiones indestructibles, como Baxab, de Topcret: un microrrevestimiento de extrema dureza que no se raya, no se quema, ni se mancha. 

 

Estética loft, sin necesidad de obras

Lo primero que te llamará la atención es que el microcemento puede presentar distintos acabados. Su versatilidad es infinita tanto en textura, que puedes optar entre pulido o con una capa de resinas que lo hace rugoso, como en colores. Tiene un catálogo de más de 30 colores básicos, con la posibilidad de crear un tono nuevo a gusto del consumidor. Se instala de forma rápida, sin retirar el suelo existente, no precisa aislantes y un día después de su colocación ya se puede pisar.

 

Aplicaciones personalizados

La ductilidad y elasticidad del microcemento así como su proceso de aplicación artesanal, lo hacen ideal tanto para paramentos horizontales como verticales, logrando una sorprendente continuidad de la superficie elegida gracias a la total ausencia de juntas y su mínimo grosor (unos 2 mm de espesor).

Pero, además de cubrir suelos, tabiques y paredes, el microcemento ofrece la posibilidad de diseñar mobiliario ad hoc para cualquier estancia de la casa. El resultado es siempre una pieza sencilla, contemporánea y con un desenfadado toque industrial. También representa una buena solución en zonas de uso muy intensivo como la cocina o el baño, ya que al tratarse de un material impermeable y resistente a la presión, al agua y al vapor está especialmente recomendado para su uso en zonas de aguas, exteriores, e incluso para piscinas –existe una versión impermeable en masa–. Además, tiene la opción de acabado antideslizante, lo que garantiza su seguridad en estos casos.

 

Valiosas propiedades

Algunas de las propiedades del pavimento continuo permiten mejorar la habitabilidad del hogar. Bien sellado, es un buen aislante acústico y un gran conductor del calor, por eso es aconsejable instalarlo en pavimentos, en concreto si hay suelo radiante. Además, es un material muy sólido, ignífugo y fácil de limpiar, con agua caliente y detergente basta para dejar la superficie en perfecto estado.

Fotografía: Senso
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Fotografía: Topciment
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Fotografía: Topciment

Fotografía: TopCiment
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Fotografía: TopCiment

Fotografía: Habitisimo
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Fotografía: Habitisimo

Fotografía: Plan Reforma
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Fotografía: Plan Reforma

Fotografía: Etxecodeco
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Fotografía: Etxecodeco

Fotografía: Luxury Ciment
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Fotografía: Luxury Ciment

Fotografía: Decoración
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Fotografía: Decoración

Fotografía: Luxury Ciment
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Fotografía: Luxury Ciment

Fotografía: Redeparede
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Fotografía: Redeparede