Explorar Shanghái, de punta a punta, significa adentrarse en una ciudad en la que exotismo, delicadeza y sofisticación van de la mano.

Sus infinitos rascacielos, ordenadas multitudes y saneadas finanzas la han convertido en una de las instantáneas más solidas, modernas y cosmpolitas de la inmensa China. Es su presente y, sobre todo, su futuro, y en esta carrera por despegar Shanghái eligió la cultura como motor de desarrollo.

Todo empezó en la década de los 80 con una Revolución Cultural que se rindió al arte contemporáneo. Más tarde llegaría la fiebre por la cultura pop y por el coleccionismo –que se tradujo en la revalorización de artistas chinos y de su mercado de arte a nivel mundial–.

De ese fuego todavía quedan muchas brasas en forma de museos y rincones de parada obligatoria para los amantes del arte y el diseño como el Museo de Shanghái, el museo más importante de China, el Power Station of Art, el primer centro de arte contemporáneo público del país, y el Museo del Arte Contemporáneo (MOCA) que, como podemos ver en este vídeo del interiorista Guille García-Hoz, está totalmente dedicado a la promoción del arte contemporáneo chino e internacional.

Pero Shanghái tiene más puntos por descubrir y por ello te invitamos a este recorrido por los rincones únicos de esta apasionante ciudad.