1. Materiales y herramientas

Para esta construcción necesitaremos apróximadamente 50 ladrillos, mortero o cemento, tres listones, clavos, tornillos, una carretilla, llana, martillo, nivel de búrbuja, pala, tizador, platacho, destornillador, llana y manguera transparente.

2. Preparar la zona y el hormigón

Antes de comenzar es conveniente limpiar bien la zona donde se va a construir la jardinera, quitando todo aquello que pueda interferir en el asentamiento de la obra.

3. Tomar medidas y enterrar estacas

Calcular las medidas (alto, ancho y profundidad) de la jardinera, ayudándose para ello de los ladrillos como referencia. Es recomendable calcular la separación entre los ladrillos, para lo que los expertos aconsejan la utilización de una guía con un trozo de tabla que aporte la distancia justa entre cada ladrillo.

4.Sacar nivel y preparar mortero

En los extremos y en el medio de la franja enterrar los listones. Servirán para marcar la altura de los ladrillos y, muy importante, obtener el nivel. Con una manguera transparente llena de agua se saca la nivelación correcta que deben tener los ladrillos. Estos se deben mojar previamente para que el conglomerado se adhiera mejor. Asimismo, preparamos el mortero o cemento suficientemente espeso para asentar los ladrillos.

5. Afirmar los ladrillos

Poner una capa de hormigón sobre el suelo, de tal manera que generemos una base donde apoyar los ladrillos. La separación entre ladrillos se rellena con mortero. Una vez que están puestos todos los verticales se echa sobre ellos una capa de comglomerado y sobre esta los ladrillos en forma horizontal. No olvidar hacer muescas en la base para que pueda salir el agua sobrante cuando se rieguen las plantas. Una vez finalizado este trabajo, se sacan los marcos de madera desatornillando cada una de las tablas. Se deberá esperar a que seque bien el mortero para colocar las plantas.

Plato de ducha pequeño
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Plato de ducha pequeño

Una excelente solución cuando los metros escasean consiste en reemplazar la bañera por un plato de ducha más pequeño, ya que el espacio sobrante puede utilizarse para instalar diferentes elementos: columnas de almacenaje, módulos auxiliares... Una medida que también permite aprovechar hasta el último rincón de la estancia, tal y como se ha hecho en este baño equipado con un modelo de la serie Terran, de Roca.

Foto: AC&B

 

Práctico armario espejo
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Práctico armario espejo

Colocar armarios superiores en la zona de cortesía –junto al espejo o tras el mismo– permite ampliar la capacidad de almacenaje del baño. Es lo que propone este modelo de la colección P3 Comforts, de Duravit, equipado con baldas internas e iluminación.

Foto: AC&B

 

Grifería empotrada
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Grifería empotrada

Cuando cada centímetro cuenta, apostar por una grifería empotrada en el muro puede resultar determinante para instalar el lavamanos deseadoo para conseguir más espacio libre de encimera. El modelo Kily, de Griferías Galindo, cumple a la perfección con ambos supuestos.

Foto: AC&B

Gancho esencial y práctico
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Gancho esencial y práctico

Mínimo espacio, máximo beneficio. Un dicho que define a la perfección a los percheros y ganchos de pared –como al modelo Selection Cube, de Grohe–, pues multiplican la versatilidad del ambiente.

Foto: AC&B

Retrete suspendido
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Retrete suspendido

Los muebles y sanitarios volados son ideales en baños pequeños, ya que al carecer de juntas de unión con el suelo proporcionan mayor amplitud visual, como se aprecia en este espacio, de Geberit.

Foto: AC&B

Distribución perfecta
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Distribución perfecta

Para disfrutar de un baño a la medida de cada necesidad y que, al mismo tiempo, saque el máximo partido al espacio es necesario analizar bien la forma y el tamaño de su planta –junto a estas líneas, una propuesta de Leroy Merlin–, así como la ubicación de bajantes, puertas y ventanas. Una medida muy efectiva para conocer el número y tipo de piezas que se pueden instalar.

Foto: AC&B

Mueble ordenado
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Mueble ordenado

Mantener la estancia en perfecto estado de revista evita que se vea abigarrada, lo que resulta interesante en baños reducidos. Los compartimentos internos de armarios y cajones –como estos, de Ikea– resultan muy útiles para conseguir que todo ocupe el lugar.

Foto: AC&B

Muebles modulares
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Muebles modulares

Las líneas modulares de muebles son de gran ayuda en baños pequeños, ya que gracias a sus medidas y formatos diversos –en la imagen dos diseños de Jacob Delafon–, se adaptan a todo tipo de ambientes, incrementando el espacio para guardar.

Foto: AC&B

Espejos funcionales
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Espejos funcionales

Situar uno o varios espejos de generosas dimensiones en la zona de cortesía de un baño reducido es un magnífico recurso a la hora de ampliar visualmente sus metros y su luminosidad, tal y como se observa en esta estancia, de Ideal Standard.

FOTO: AC&B

Piezas de doble uso
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Piezas de doble uso

Los elementos con doble función –como los radiadores-toalleros (modelo Android, de Antrax IT)– son excelentes aliados en todo tipo de baños pero, sobre todo, en los pequeños, ya que juegan un papel práctico sin recargar el espacio.

Foto: AC&B

Mueble abierto
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Mueble abierto

Optar por un mueble abierto total o parcialmente o por unas espaciosas baldas –como en este ambiente, de Scavolini– amplía la capacidad de almacenaje de la estancia y crea profundidad visual, ayudando a que se vea mayor de lo que es.

Foto: AC&B