Cada vez es más frecuente encontrar apartamentos donde los metros escasean y es el dormitorio un lugar que, con solo meter la cama, el espacio se reduce a la mínima expresión. Por ello, cada vez es más recurrente buscar ideas y muebles funcionales que ayuden a ahorrar espacio y nos ayuden a vestir un cuarto pequeño, por lo que muebles multifuncionales y decorativos se vuelven un ‘must’ en estos casos.

Un rincón idóneo es el espacio de debajo de la cama. Esa zona se puede aprovechar utilizando un canapé abatible para almacenamiento y que además hará de base para el colchón, lo dicho, ‘multifuncional is the new black’.

El canapé, la solución para dormitorios pequeños

¿Y cuáles son las claves para elegir el mejor canapé?

Con capacidad de almacenamiento, facilidad de apertura y estética atemporal.

Su capacidad interior debe proporcionar una gran solución de espacio. Combinando las tres dimensiones del cajón, se pueden encontrar una gran variabilidad de metros cúbicos de espacio. La clave aquí es buscar y medir mucho para tomar la mejor elección para nuestro dormitorio. Hay tiendas en las que encontrar una solución perfecta para cada espacio, ya sea en Ikea o como en el caso de los canapés abatibles de Lo Monaco, en donde hay disponibles más de 25 medidas diferentes.

Otra clave de la que hablamos es cómo lo abrimos. Es importante que el sistema de apertura no suponga ningún esfuerzo para llegar hasta el interior del cajón y que la tapa se abra de forma suave y prolongada. Además es aconsejable que la altura de las patas permita la limpieza bajo el canapé.

El diseño y acabados que combinen con cualquier estilo es otro punto a tener en cuenta. Lo importante aquí es elegir un canapé abatible con una estética lo más atemporal posible: con colores suaves y diseño que le permita adaptarse a cualquier dormitorio, y que los materiales en su fabricación ofrezca robustez y re­sistencia a la vez que un correcto mantenimiento y limpieza.

La importancia del orden

Para optimizar el espacio de uso de un canapé abatible, lo ideal es establecer una planificación previa en cuanto al orden en el que debemos seleccionar los elementos que queremos guardar, clasificándolos según su uso. Así, estarán más a mano los que más se usan, y al fondo los que menos.

Bolsitas de lavanda, granos de arroz o café, bicarbonato o madera de cedro para mantener un olor fresco.

Aunque el canapé sea cerrado, la humedad, el polvo y los  malos olores penetran en su interior. Se recomienda una limpieza cada cierto tiempo. Aprovechar los cambios de estación con el cambio de ropa que se almacene dentro puede ser un buen momento. Un simple paño humedecido puedo ser un gran aliado.

Y para evitar los malos olores y la humedad, existen una serie de trucos caseros: bolsitas de lavanda, granos de arroz o café, una cajita de bicarbonato (siempre abierta) o la madera de cedro son doblemente beneficiosas, ya que desprenden olores agradables a la vez que recogen la humedad.

Otros consejos para el mantenimiento del canapé es evitar ponerse de pie sobre la base,  apoyar objetos punzantes o muy pesados pues podrían deformar o perforar la base eliminando sus propiedades beneficiosas. No acercar la base a objetos emisores de calor ni sobrecargar el cajón del canapé, impidiendo que la estructura del mismo se vea presionada y deteriorada.