Este apartamento se encuentra en la ciudad sueca de Gottemburgo y, como no podía ser de otra manera, como buena casa nórdica, presume de estilo en cada rincón. Podemos considerar que incluso es un ejemplo tipo de esta tendencia decorativa si atendemos a sus piezas, sus recursos, materiales, colores...

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Para empezar, y a su vez por lo más llamativo, está el uso de colores neutros –algo característico del estilo nórdico como pudiste leer en este artículo– para envolver la vivienda. De sobra sabemos que esto potencia la luminosidad. Es el caso del gris de las paredes, así como el techo. Molduras y puertas en color blanco, y algunos detalles que destacan en un verde seco. Y que no se nos pase el pavimento de madera muy clara. “Esto hace que se diluyan los contornos y cambie la escala de las estancias, percibiéndose más grandes”, comentan desde RDiseño, quienes nos “chivaron” la existencia de este precioso proyecto.

La distribución elegida, tras abrir la cocina al salón, es un recurso que también potencia la amplitud de espacios y el hecho de usar el mismo suelo en ambas estancias crea la sensación de continuidad visual. Eso sí, se ha elegido un azulejo brillante blanco con el objetivo de diferenciar las paredes de esa zona y por cuestiones prácticas.

Todo un acierto es la cocina distribuida en L, resulta muy funcional y aprovecha mejor el espacio. En este caso, se ha decidido que en el que queda libre se sitúe la mesa del comedor, resultando el lugar ideal para facilitar las rutinas diarias.

Cocina. © Foto: www.entrancemakleri.se

Para los grandes ventanales de la estancia principal no hacen falta cortinas, hay que tener en cuenta que en los países nórdicos la luz natural es uno de los bienes más preciados por su escasez y de esta forma se aprovecha al máximo cada rayo de sol directo.

Pero cuando llega la noche, la iluminación interior se ha cuidado también con una gran variedad de tipos de lámparas con el fin de crear distintos ambientes lumínicos, algo que hace que resulten más acogedores.

Respecto a los muebles, la mayoría son ligeros en su apariencia, poco masivos, en el sentido en que se puede ver a través de ellos, lo que hace “que el espacio resulte menos sobrecargado y que, por lo tanto, parezca aún más amplio”, aconsejan en RDiseño.

Esto también es importante a la hora de poderlos mover más fácilmente.

Y los accesorios decorativos, así como la variedad de muebles, mantienen la línea cromática, porque esa continuidad es la que genera la sensación de relax, de calma que se desprende de las imágenes.

Pero si tuviésemos que elegir un elemento de esta casa nórdica, el que sin duda llama la atención es la chimenea original que, junto con las molduras clásicas, aportan una nota de sofisticación tan especial al conjunto. Y se evidencia que esta pieza ha quedado ubicada dentro de otra estancia -la del bebé- cuando se decidió levantar un tabique en el salón para crearla.

Pero por su proximidad y por el hecho de jugar con las estancias abiertas, visualmente parece que esté igualmente integrada en el salón.

Dormitorio. ©Foto: www.entrancemakleri.se

En el dormitorio principal también se ha garantizado una buena entrada de luz natural a través de las ventanas. Los textiles en esta estancia son muy importantes pero eso sí, siempre cumpliendo los preceptos de los tonos neutros y pastel que aquí, mejor que en ningún sitio, invitan al bienestar.

En el cuarto de baño se han seleccionado unas baldosas similares a las de la cocina pero en un formato más cuadrado. Y también en blanco, básico en toda decoración nórdica, para compensar la falta de luz natural y hacer que se vea más luminoso. La franja en gris rompe el monocromatismo y aporta cierto dinamismo al revestimiento.