El apartamento Parisino del que fuera director creativo de la firma de moda Diane Von Furstenberg, Yvan Mispelaere está diseñado en la misma línea de gráficos y colores que las prendas de las que fueron sus colecciones. 
 

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El apartamento, un espacio escondido sobre un pasillo de caballerizas cerradas, se descubrió al reformar un antiguo establo construido a finales del siglo XIX y más tarde se destinó a área de entreno de artistas circenses. El buen hacer del arquitecto Stéphane Gheste le otorgó una segunda oportunidad.

Para su diseño, Yvan marcó algunas pautas, como los colores y las texturas de inspiración marroquí para el salón, en un nivel inferior al resto de la zona de día, como se hacía en la antigua Grecia, o las obras de Le Corbusier. «Quería que mi casa fuera elegante y moderna, pero en un contexto nada convencional y con ciertos toques surrealistas», comenta el diseñador.
Así, podemos ver cómo ha prestado la misma atención a la proporción, el color y el detalle, como si de un diseño de alta costura se tratara.

Al visitarlo, nos quedamos con la sensación de haber aterrizado en un universo exuberante donde reina la intriga. Esta última producida por el descubrimiento de la cocina-cubo en el centro de esta plana abierta. Los muros están revestidos con azulejos a modo de diamantes negros de gran formato y visibles desde cualquier ángulo del apartamento.

Su diseño angular ofrece un importante contraste con el resto de la planta, con una combinación de colores suaves con predominio del blanco; el banco realizado con la raíz de un árbol gigante de Bali, o el salón que, a pesar de inspirarse en la comodidad de los salones morunos, se convierte en un ambiente glamuroso con los sofás en un tono oro bruñido, las piezas de diseño italiano, los vaporosos cortinajes, las esculturas anatómicas, la mayoría de herencia familiar, los jarrones de opalina, la mesa de comedor de estilo vintage o las lámparas de los años setenta.

En la planta superior, encontramos el dormitorio, con su baño y un amplio vestidor. Todos revestidos con azulejos brillantes diseñados por el propio Yvan, que con ellos quiere aportar un aire divertido al espacio. «Me gusta que sea moderno –apunta el diseñador–, pero no con materiales tradicionales, prefiero acabados divertidos, cálidos, con textura...». Este apartamento respira la esencia artística de Yvan Mispelaere, es un refugio y un lugar de inspiración.

Salón
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Salón

Ubicado en un nivel inferior respira elegancia, gracias a los sofás, de Zanotta, la lámpara diseñada por el propietario y las cortinas vaporosas en blanco y verde. La zona de acceso al salón se ha vestido con jarrones de herencia. Mesas vintage.

Biblioteca
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Biblioteca

Un rincón ordenado con excelente iluminación natural, en el que destaca la butaca Egg con reposapiés a juego, de Arne Jacobsen.

Rincón con vistas
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Rincón con vistas

El banco es una pieza tallada realizada con las raíces de un árbol gigante de Bali, una pieza que ofrece el contrapunto al revestimiento mural en negro de la cocina.

El dormitorio
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El dormitorio

Con vestidor y baño, se concibe como un espacio divertido cuyo diseño es un guiño al artista francés Jean-Pierre Raynaud.

Comedor
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Comedor

Mesa vintage de madera de nogal italiano, lámpara de los años setenta y sillas adquiridas en el mercado de las Pulgas de París.

Vestidor
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Vestidor

La zona de noche es un espacio amplio que ha permitido la organización de un generoso vestidor y el baño. Los armarios son piezas vintage.

Pasillo
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Pasillo

El espacio de tránsito junto a la cocina es una concatenación de piezas antiguas, de latón y hechas en Bali, obras de arte e iluminación sencilla de gran impacto.