¿De qué hablamos cuando hablamos de slow? Si traducimos este término tal cual, parece que estemos hablando de lo lento, de gente que vive, come, lee y diseña muebles también len-ta-men-te. Qué alejado de nuestras ajetreadas vidas, ¿no?

Debemos por lo tanto desmarcarnos de la traducción literal, para comprender una filosofía que, por encima de todo, es consciente y busca un equilibrio a base de pensar en el destinatario final, y, en el caso del diseño, de emplear materiales de calidad, de Km 0 si es posible, respetuosos con el medioambiente y por ende duraderos. De este modo, se genera el sentimiento positivo en el espacio, para que quienes apuesten por este diseño comprueben que no se les ha vendido algo, sino que se ha creado algo para ellos. 

    

Un buen ejemplo

Susanna Cots, diseñadora catalana, refleja lo que acabamos de comentar. Como ella misma explica, «mi agenda es de vértigo y esto no me impide ser consciente del momento y vivirlo plenamente sin prisas y disfrutándolo. ‘Slow’ no significa ser lentos».

Ella trabaja en el Empordà, un entorno que casa con su filosofía, que se centra en pensar primero en las necesidades de la gente para crear un diseño y, en segundo lugar, en su comercialización. Susanna Cots prioriza en lo local y en un proceso respetuoso con el medioambiente. También tiene un estudio en Hong Kong, donde emplea la Paulownia, la madera más ecológica del mundo.

 

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Fotografía: Susanna Cots


La diseñadora añade que «diseñar y crear espacios bajo la filosofía slow hace que mi trabajo pase de ser una profesión a ser una reacción. Diseño para soñar, pensar y actuar pero también para que quienes disfrutan de esa estancia, vivienda u objeto sueñen, piensen y actúen. Es un diseño atemporal tanto física como emocional y culturalmente». En su caso, ella apuesta una base muy clara: «La fluidez se consigue gracias al poder de la luz, la distribución y el blanco como base de cualquier proceso creativo».

 

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Fotografía: Susanna Cots

 

3 firmas slow por las que puedes apostar

 

Modulolab: ¿el tiempo pasado fue mejor? Recuperar, como os habréis imaginado ya a estas alturas, también forma parte de la filosofía slow. Con sede en Barcelona pero con una detallada tienda online que puede hacer las delicias de los amantes del vintage, Modulolab ofrece un completo catálogo de muebles recuperados y restaurados de los años 60, 70 y 80 para que duren y duren. 

 

Let’s pause. No hace falta añadir nada más. Esta joven marca de origen mediterráneo cumple al dedillo la descripción del diseño slow que hemos mencionado más arriba. Optar por complementos de iluminación o canastos de esta marca es un “win” para quienes busquéis además un toque orgánico en el hogar.  

 

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Fotografía: Let's Pause


Home on Earth, el slow en sus raíces. Esta marca respira aires nórdicos y se basa en los preceptos de materiales sostenibles y de procesos respetuosos con el medioambiente para generar un catálogo de lo más completo. El bambú, la lana, el coco, el mango, el algodón o el cáñamo son los materiales que predominan en los productos de esta marca.